Home FÚTBOL El Barça se queda a medias

El Athletic ha logrado un triunfo tan valioso como meritorio en la ida de su eliminatoria de octavos de final frente al Barcelona. Los ‘leones’ fueron superiores en el primer tiempo y sacaron tajada de su mayor intensidad con los tantos de Aduriz y Williams, aunque los azulgranas pueden argumentar, con toda la razón, que Fernández Borbalán les perjudicó notablemente en esos 45 minutos iniciales dejando de señalar dos claros penaltis y perdonando la expulsión a Aduriz por una agresión a Umtiti. Un golazo de Messi al comienzo del segundo tiempo enchufó definitivamente a los pupilos de Luis Enrique, que acabaron encerrando en su área a un rival que terminó de forma heroica con nueve por las expulsiones de Raúl García e Iturraspe. El vibrante encuentro finalizó con un tiro al palo de Messi.

Marca–  Gracias a Dios, la Copa sigue siendo la Copa y, de vez en cuando, nos regala partidos como el de este jueves en Bilbao. San Mamés, quizás el escenario más mítico del torneo del K.O., vivió una de esas noches mágicas en la que once ‘leones’ pelearon hasta su última gota de sudor contra un rival que cuenta con varios de los mejores jugadores del mundo.

Todo fue desmedido en ‘La Catedral’: el despliegue físico del Athletic y la ‘caraja’ de los azulgranas en el primer tiempo, los errores de bulto de un Fernández Borbalán que se cubrió de gloria, el taconazo de Aduriz en el segundo tanto, la falta de Messi que supuso el dos a uno, la heroica resistencia de un Athletic que terminó la contienda con nueve…

El encuentro fue una montaña rusa de la que no fue posible bajarse durante los noventa minutos, porque las alternativas fueron constantes. Hubo un tiempo para cada equipo, pero el partido admite infinidad de lecturas, dependiendo, en gran medida, de las ganas que tenga el lector de ser lo más objetivo posible, si tal cosa cuadra con la crónica deportiva.

El arranque de los vizcaínos fue explosivo, propio de un equipo que respeta el espíritu del torneo más que nadie. Si hay alguna forma de sorprender a Barça o Madrid es metiéndole varias marchas más a tu juego, porque en igualdad de condiciones el repaso está asegurado.

La presión dispuesta por Valverde era de tal calibre que los azulgranas no encontraban la forma de sacar la pelota jugada y fruto de esa apuesta llegaron los dos tantos locales. Pero antes conviene detenerse en el primer borrón de Fernández Borbalán, aunque sólo sea por respetar la cronología de los hechos.

Hablamos, cómo no, del penalti de Gorka Iraizoz sobre Piqué. En el mundo del fútbol, está muy extendida la idea de que lo que ocurre en las áreas no es punible una vez que el atacante ha rematado. Pues que sepan que eso es falso. Porque una cosa es un choque entre un delantero y un portero y otra muy distinta que el cancerbero de turno se lleve por delante al rival cual tren de mercancías, con independencia de que éste haya conectado ya su disparo. Piqué estaba parado, así que de choque nanay de la China.

Fue, eso sí hay que decirlo bien alto, una acción puntual porque el Athletic era el que apretaba buscando las cosquillas a un Barça mucho más fallón de lo habitual. Así llegaron esos dos tantos ya reseñados, tras dos pases rifados de Iniesta y Jordi Alba que los ‘leones’ aprovecharon para golpear sin piedad.

En el primero, Aduriz y Raúl García montaron una jugada de tiralíneas que permitió al ‘9’ donostiarra cabecear casi a placer en el segundo palo. Un buen tanto que quedó ensombrecido por la fabulosa asistencia de tacón de Aduriz a Williams en la segunda diana. El remate de primeras de la ‘Pantera de Lezama’ dejó petrificado a Ter Stegen, que en esos momentos empezan a barruntar un castigo similar al de la Supercopa de España de 2015.

Con el Athletic desatado llegó la segunda acción polémica del choque, una clara agresión de Aduriz a Umtiti que pasó desapercibida para el trío arbitral. Y verán, no se puede pedir a los árbitros que tengan ojos en la nuca pero sí al menos en la cara, porque el derribo de Etxeita a Neymar, con los 45 minutos iniciales ya cumplidos, fue de esos que no discute ni un familiar del central vasco. Fernández Borbalán en cambio se hizo el loco, resolviendo el entuerto con tres amarillas a Iniesta, Busquets y Jordi Alba por sus insistentes protestas.

El segundo tiempo comenzó de forma inmejorable para el Barça, porque Messi sacó la barita mágica para anotar un buen tanto de falta que pilló algo despistado al veterano Iraizoz. El portero rojiblanco trató de evitar que la pelota rebasase la línea de gol pero todo fue en balde.

La diana animó al Barça, que por primera vez tomó las riendas del encuentro. Con la gasolina justa, los ‘leones’ comenzaron a sufrir las acometidas de un rival redivivo que buscaba el empate con ahínco, aunque sin generar demasiadas ocasiones claras.

La intesidad local acabó pasándole factura en forma de expulsiones, porque Raúl García e Iturraspe enfilaron el túnel de vestuarios tras derribar por partida doble a Neymar con sendas amarillas a sus espaldas

Fue el momento de San Mamés, que llevó en volandas a sus nueve ‘leones’ en unos minutos finales de intenso asedio culé. El remate al palo de Messi en la última acción del encuentro fue el colofón perfecto para un duelo que hace que uno se reconcilie un poco con la Copa, aunque no con el arbitraje español.

 

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