Home BALONCESTO Charles Oakley sale arrestado del Madison Square Garden

Hay pocas noches ordinarias en New York, especialmente con los Knicks por medio. El equipo de Jeff Hornacek cayó este miércoles ante los Clippers por 115-119, pero la mayor atracción estuvo en la grada. Poco después del inicio del partido, varios guardias de seguridad se veían obligados a detener a un hombre de 53 años, de más de dos metros de altura y en impecable estado físico, que intentaba acercarse al propietario de los Knicks, James Dolan.

Oakley enfurecido

Cualquier aficionado de los Knicks reconoció pronto a esa persona. Charles Oakley, uno de los jugadores más duros de los años 80 y 90, y el lugarteniente perfecto de Patrick Ewing durante la última era dorada de la franquicia, no perdía su pegada. Oakley se encaró con los guardias de seguridad que intentaban reducirle, incluso empujando de forma violenta a uno de ellos. El juego quedaba interrumpido ante la mirada atónica de espectadores y los propios jugadores, hasta que un grupo de 10 empleados de seguridad del Madison Square Garden conseguían sacarle de la grada.

Oakley fue llevado al túnel de vestuarios, donde el presidente de los Knicks, Phil Jackson, aparecía para intentar apaciguar los ánimos. El ex-jugador salía finalmente arrestado por la policía de New York, llevado a comisaría, y acusado de tres delitos de asalto menor y un cargo criminal de invasión de propiedad.

Exiliado de la franquicia

La mala relación entre Charles Oakley y el que fue su equipo durante una década llega así a su punto cumbre. Sus rencillas públicas y privadas con el propietario James Dolan acabaron con Oakley siendo considerada como persona “non grata” para la franquicia, quedándose incluso fuera de las celebraciones históricas que los Knicks realizan de forma periódica.

Ese fue el motivo por el cual el ex-jugador acudió al Madison Square Garden. De hecho, ni siquiera compró la entrada bajo su nombre, tal y como reconoció posteriormente, para evitar poner en alerta a la franquicia. Oakley intentó acercarse a James Dolan, quien se encontraba sentado en primera fila, pero fue interceptado por los guardias de seguridad. Incluso en el túnel de vestuarios, con Phil Jackson de testigo, Oakley siguió gritando sobre Dolan antes de ser trasladado fuera del edificio por la policía.

Todavía un ídolo en la Gran Manzana

El equipo emitió un comunicado inmediatamente después del arresto de Charles Oakley, en el que evidenciaba sus malas relaciones con el ex-jugador, acusándole de llegar al partido y comportarse “de forma altamente inapropiada y completamente abusadora”, además de desear que “reciba ayuda pronto”. El partido pudo reanudarse con normalidad, y la afición de los Knicks pudo ver un vibrante partido ante los Clippers que terminó con derrota del equipo local. Pero en el ambiente seguía la extraña sensación de una franquicia incapaz de congraciarse ni con sus estrellas del presente ni con las del pasado.

Hay muy pocos jugadores más queridos por la afición neoyorkina que Charles Oakley, un jugador duro, espléndido reboteador y un defensor energético de los que los Knicks no van sobrados en la actualidad. En sus 10 años en los Knicks (de 1988 a 1998), el ala-pívot promedió 10,4 puntos y 10,0 rebotes por partido. Previamente, Oakley empezó su carrera en los Bulls de Michael Jordan, y acabaría siendo un mercenario de lujo en equipos como Toronto, Chicago de nuevo, Washington o Houston hasta su retirada a los 40 años en 2004.

Atento LeBron

El incidente del Madison Square Garden sirvió de paso para que LeBron James, declarado enemigo de Phil Jackson y amigo personal de Carmelo Anthony, pudiera lanzar otro dardo a los Knicks. La estrella de los Cavaliers publicaba en Instagram una foto de Charles Oakley con New York, con el hashtag “Leyenda”. Nadie en la NBA quedó ajeno de un nuevo episodio en la siempre extraña historia de la franquicia neoyorkina.

Dejar un comentario

[fbcomments width="700"]