Nelson Cruz y Robinson Canó llegan en optimas condiciones a los entrenamientos

PEORIA, Arizona – El manager de los Marineros, Scott Servais, conoce bien a Nelson Cruz desde hace muchos años, siendo uno de los protagonistas que ayudaron en liga menor de los Rangers al dominicano a cambiar su estilo de bateo la década pasada y convertirlo en la clase de toletero que ha dado 323 jonrones a nivel de Grandes Ligas.

Y llegando a su tercera temporada frente a la novena de Seattle, Servais sabe de la calidad y la entrega del también dominicano Robinson Canó, uno de apenas tres jugadores en la historia de las Mayores con más de 300 cuadrangulares como intermedista y, de lo más seguro, un futuro Salón de la Fama.

A sus 37 y 35 años, respectivamente, Cruz y Canó saben que a esta altura de sus carreras, es de suma importancia mantenerse trabajando fuerte durante el invierno. Canó es famoso por ello con su terreno de juego en San Pedro de Macorís que atrae a un sinnúmero de ligamayoristas de su país. Y Cruz, como siempre, se ve bien activo en la Florida y en Montecristi, R.D.

De esa forma, ambos llegaron a los entrenamientos con claras muestras de su empeño durante la temporada baja.

“Ambos son líderes en nuestro clubhouse”, dijo Servais. “Llevan cierto nivel de respeto a esta altura de sus carreras y es bueno ver cómo esos muchachos se preparan para una temporada, llegando a los entrenamientos en esa clase de forma”.

Cruz se ve más esbelto que en años anteriores. Después de un 2017 que jugó 155 partidos de temporada regular-en la que fue líder de la Liga Americana con 119 empujadas, además de sus 39 jonrones y OPS de .924-y también participó en el Clásico Mundial de Béisbol en marzo, el toletero se dedicó a perder algo de peso como parte de su régimen invernal.

“Fue algo que hago todos los años, pero a excepción de otros años decidí perder un poco de peso”, expresó Cruz, quien aún no conecta de hit en seis turnos de la Liga del Cactus. “Ya no tengo la edad de antes y sería bueno darle un poco de descanso con par de libras menos al cuerpo. Tomé la decisión porque decidí rebajar par de libras y me siento muy bien”.

En el caso de Canó, el segunda base luce un poco más fornido, después de producir 23 cuadrangulares y 97 impulsadas en el 2017, tras su propia participación en el Clásico con Dominicana. En esta pretemporada, batea 6-2, con par de boletos intencionales.

“Siempre quieren agregar algo”, dijo Servais acerca de Cruz y Canó. “Nelson perdió algo de peso este año y Robbie agregó algo de masa muscular. Eso habla de lo que vienen haciendo y cómo afrontan sus entrenamientos personales.

“Siempre se habla de ‘mantener la ventaja abierta’ y a lo mejor Nelson representa eso más que nadie. Robbie quiere hacer lo mismo, para mantenerse a un nivel bien alto por mucho tiempo. No es fácil cuando uno tiene más edad, pero ellos (lo logran) debido a sus regímenes personales y sus dietas…lo ven todo”.

Canó está por jugar la quinta campaña de su mega-contrato de 10 años y US$242 millones, así que se verá al petromacorisano en las filas de Seattle por mucho tiempo. Pero cuando se trata de Cruz, el jardinero estará en la última temporada de su pacto de cuatro años y US$57 millones.

A nivel colectivo, podría estar acabándose el tiempo para ver los frutos de este dúo juntos en la columna de ganados y perdidos en un equipo de los Marineros que no clasifica para los playoffs desde el 2001.

“No solamente yo. Creo que toda la fanaticada de Seattle”, dijo Cruz al tocar el tema. “Es una sequía de muchos años y el equipo está consciente del compromiso que tiene. Y como jugadores también, sabemos el compromiso que tenemos por delante. Con relación a eso, estamos enfocados en hacer todo en nuestro poder para llevar esa anhelada postemporada a la ciudad de Seattle”.

Dicho compromiso conlleva mucha responsabilidad en el ataque ofensivo de Seattle, como ha sido el caso en los últimos años.

“Nosotros necesitamos que ellos sean los que impulsen el tren aquí, en el medio de nuestro lineup”, dijo Servais. “No han hecho nada que nos haga pensar que vayan a frenar el paso”.