Ichito Susuki le roba un cuadrangular a José Ramírez

SEATTLE – Ichiro Suzuki utilizó la máquina del tiempo para robarle un cuadrangular a José Ramírez y a los Indios de Cleveland, al realizar un salto sobre la pared de la pradera izquierda en el tercer inning de la derrota del sábado ante los Indios.

En paralelo, Ichiro se estaba apoderando de otro récord. Su sencillo en la séptima entrada fue su número 3.082 en su carrera en las Mayores, sobrepasando al miembro del Salón de la Fama Cap Anson (3.081) en la casilla número 21 de todos los tiempos. En la parte baja de la tercera, Ichiro dio su primer imparable de la campaña, con un roletazo hacia el segunda base Jason Kipnis.

Ichiro jugó en el jardín derecho en la mayoría de sus 11 temporadas y media con Seattle, ganando 10 Guantes de Oro y asistiendo a 10 Juegos de Estrellas, pero firmó en los entrenamientos para defender la pradera izquierda luego de que Ben Gamel sufriera una lesión en su oblicuo derecho el 2 de marzo.

Primer juego, Pujols la saca

No te pierdas el primer HR de Pujols en la temporada 2018

 

Stanton debuta con dos vuelacercas y un doble

TORONTO — Al menos en el primer encuentro de la temporada regular, Giancarlo Stanton rebasó las expectativas que tenían los Yankees sobre él, pese a lo altas que eran.

El astro comenzó su carrera con Nueva York bateando dos jonrones y un doblete, para que los Yankees doblegaran el jueves 6-1 a los Azulejos de Toronto.

Cobertura completa del partidoEl primer vuelacerca de Stanton con los Yanquis fue el más potente que alguien haya disparado al jardín contrario desde que las Grandes Ligas comenzaron a medir en 2015 la velocidad con la que es conectada la pelota. El segundo depositó la esférica en una explanada para fiestas que se ubica detrás del jardín central, en la novena entrada.

Stanton totalizó cuatro carreras remolcadas, lo que bastó para que Aaron Boone se llevara el triunfo en su primer encuentro de temporada regular como manager de Nueva York.

El dominicano Luis Severino (1-0) lanzó cinco episodios y dos tercios por los Yankees, que no ganaban un duelo inaugural de su temporada desde 2011.

Stanton lideró las mayores con 59 jonrones el año pasado, y obtuvo el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional con los Marlins de Miami. Derek Jeter, ex astro de los Yankees, figuró entre un grupo de inversionistas que compraron los Marlins, y cedieron a Stanton a Nueva York, donde es ahora compañero de Aaron Judge, el Novato del Año pasado en la Liga Americana.

Con semejante pólvora, los Bombarderos del Bronx buscarán dar el paso que les faltó el año pasado para llegar a la Serie Mundial.

Stanton vio pasar un strike que le lanzó J.A. Happ (0-1) en la primera entrada. Acto seguido, envió la pelota a 426 pies del plato, para producir dos carreras. Se calcula que la pelota salió disparada a 117,3 millas (187,7) kilómetros por hora.

En la quinta entrada, Stanton añadió un doble remolcador, y en la novena depositó la pelota a 434 pies, frente a Tyler Clippard.

Por los Yanquis, el dominicano Gary Sánchez de 5-1 con una empujada.

Por los Azulejos, el cubano Kendrys Morales de 4-0. El cubano Aledmys Díaz de 3-0.

Alex Cora a horas de debutar con los Red Sox

ST PETERSBURG, Florida — Tras cientos de entrevistas, siete semanas de preparación, la mejor marca del béisbol en la pretemporada y cerca de siete años de espera, el puertorriqueño Alex Cora tendrá su estreno oficial como el primer manager latinomericano en la historia de los Medias Rojas de Boston

“Sí, sí, hay que aceptarlo. Habrá maripositas en el estómago”, dijo Cora a ESPN Digital acerca del primer juego de la temporada, el jueves a las 4:10 pm ET en el Tropicana Field de St. Petersburg, a menos de 100 millas de Fort Myers, donde los Medias Rojas tienen su cuartel de entrenamientos primaverales.

“Con el paso de los días uno se pone ansioso y comienza a pensar en Tampa, Miami y la temporada completa”, agregó Cora, quien fue nombrado durante el receso otoño-invernal como el manager #47, pero apenas el primero de las minorías (afroamericano, latino o asiático), en la historia de 117 años de los Medias Rojas.

Cora, quien fue coach de la banca del dirigente de los campeones Astros de Houston la temporada pasada — su primer trabajo en las ligas mayores desde que se retiró como jugador en el 2011 — es apenas el segundo manager puertorriqueño en el big show. Edwin Rodríguez comandó a los Marlins de Miami por 163 encuentros entre 2010 y 2011.

Pese a que nunca ha dirigido un encuentro oficial en Grandes Ligas, Cora se pasó los últimos cinco años adquiriendo experiencia como manager y gerente general de los Criollos de Caguas de la liga invernal de su país y como gerente general del equipo puertorriqueño que estuvo en el Clásico Mundial de Béisbol del 2017.

“Los últimos dos o tres años han sido increíbles, pero este no es solo el espectáculo de Alex Cora. Doy las gracias a Dios, a mi familia, a la gente que me rodea. Mucha gente me ayudó desde que me retiré para llegar a estar en esta posición: ESPN, los Criollos de Caguas, los Astros de Houston, la familia, todos los que me rodean”, dijo.

Los Medias Rojas, que lideraron la pretemporada con récord de 22-9, visitan a los Rays de Tampa Bay en un atípico Día Inaugural de la temporada de Grandes Ligas, que decidió comenzar el 29 de marzo para dar más descanso a los clubes durante el agotador calendario de 2,430 partidos en seis meses.

El zurdo Chris Sale, quien quedó segundo en la carrera por el premio Cy Young en su debut con Boston en el 2017, enfrentará al derecho Chris Archer, un dos veces Todos Estrellas que ha terminado con récord negativo en cada una de las últimas tres temporadas.

Boston, el vigente campeón de la División Este de la Liga Americana, reforzó lo que ya era un gran conjunto con el jardinero y bateador designado J.D. Martínez, quien firmó un contrato de cinco años y $110 millones de dólares como agente libre. Los Medias Rojas comenzarán la temporada con la nómina de jugadores más cara de Grandes Ligas ($223 millones de dólares, de acuerdo a cálculos de The Associated Press, $234 millones según Spotrac.com).

Los Medias Rojas han ganado dos títulos divisionales consecutivos, pero no ha pasado de la primera ronda en postemporada desde que ganaron la Serie Mundial del 2013. Esa fue la razón principal para que John Farell perdiera su puesto y Cora lo sustituyera. La presión es parte del trabajo de un dirigente, especialmente en Boston, donde los Medias Rojas son el centro del universo deportivo.

“Más que presionado, me siento bendecido, creo que es la palabra más adecuada”, dijo Cora. “No todos tenemos la suerte de que nuestra primera oportunidad de dirigir en Grandes Ligas sea con una organización que tiene una gran oportunidad de ganar la Serie Mundial y que hace todo lo posible por ganar la Serie Mundial”, agregó.

“Sinceramente, lo que aumenta es la confianza. Confío en los jugadores. Antes de firmar a JD, consideraba que hay unos jugadores en ese camerino que van a dar un paso adelante, no solamente en su desarrollo, porque hay muchos ahí que están establecidos, pero son jóvenes, y creo que darán ese paso “, dijo Cora.

“Hay veteranos como el 1B Hanley Ramírez, quien creo que tendrá una gran temporada”, apuntó el capataz.

Cora, quien fue un jugador de rol que jugó cinco posiciones defensivas distintas durante su carrera de 14 años, es un abanderado de la versatilidad y considera como un factor determinante en las aspiraciones de un equipo, la capacidad que tengan algunos elementos para desempeñar diferentes roles.

Además de pescar a Martínez, los Medias Rojas pudieron recuperar en la agencia libre al dominicano Eduardo Núñez, quien puede accionar en varias posiciones del cuadro interior y en los jardines.

“Nadie está hablando de Núñez y esa fue una firma increíble. JD y Eduardo nos darán más alternativas. Lo más importante en las Grandes Ligas es tener profundidad, no solo en el pitcheo, sino también en los jugadores de posición. Con esta plantilla podemos darnos el lujo el darle descanso a todo el mundo, incluyendo los jugadores jóvenes”, dijo Cora.

“Defensivamente hablando tenemos el mejor trío de jardineros de Grandes Ligas. Jackie Bradley Jr. es especial, Mookie Betts es especial y Andrew Benintendi es un jugador completo. Ahora con JD, tenemos la alternativa de que podemos descansar a esos muchachos, maximizando la ofensiva, sin sacrificar defensa”, dijo.

En el roster del día inaugural de los Medias Rojas no estarán el intermedista Dustin Pedroia, el líder espiritual del equipo, ni los lanzadores abridores Drew Pomeranz y Eduardo Rodríguez. Núñez será el 2B titular mientras Pedroia completa su recuperación de una operación de rodilla, mientras que el mexicano Hector Velazquez y Brian Johnson acompañarán a los estelares Sale, David Price y Rick Porcello en la rotación abridora.

El nudillista Steven Wright, quien se recupera de una operación de rodilla, debe cumplir una sanción de 15 juegos por violar la política de violencia doméstica cuando regrese de la lista de lesionados.

“Con Dustin, hay que ponerle soga, cadenas y amarrarlo. Si fuera por él, estaría jugando, pero estará bien. Lo más importante: Miras a Dustin y lo ve joven. En octubre se veía viejo. Cuando esté listo va a jugar y esperamos que sea por el resto de la temporada”, dijo Cora.

La primera temporada de Cora al frente de los Medias Rojas también será la primera para Aaron Boone como dirigente de los rivales Yankees de Nueva York. Ambos jugaron para los conjuntos que están dirigiendo y laboraron juntos en ESPN por muchos años.
Ambos reciben novenas reforzadas que aspiran a jugar en el clásico de otoño.

Mientras Boston agregó al toletero JD Martínez, los Yankees sumaron a Giancarlo Stanton, el líder de cuadrangulares del béisbol y el Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en el 2017. La rivalidad más popular del béisbol, promete alcanzar un nivel superior en los próximos seis meses.

“Esperemos que no juguemos partidos de cinco horas”, dijo Cora antes de soltar una risotada.

“Como todos saben, tener a ´Boonie´ del otro lado me hace sentir orgulloso. Fuera de eso, él entiende lo que significa esta rivalidad, lo que significa para el béisbol. Los dos equipos hicieron movimientos importantes, ellos lo hicieron temprano, nosotros más tarde. Los dos estamos preparados y va a ser una tremenda, tremenda, serie particular. Son 19 juegos a los que todo el mundo estará atento”, dijo Cora.

“Entendemos lo que significa, lo que es un fin de semana en Nueva York y Boston”, dijo. “Eso de 24 horas, siete días a la semana, es real en Boston. Boston es un país latino elevado a la siete potencia en eso del seguimiento a los Medias Rojas”, agregó Cora.

Los Marlins listo para salir al terreno con su presidente ejecutivo Derek Jeter

MIAMI — Las ganas de tomar un bate y una pelota desaparecieron hace tiempo para el presidente ejecutivo de los Marlins, Derek Jeter, pero los estándares que se coloca siguen siendo los mismos que durante su destacada carrera de 20 años como pelotero activo.

Los Marlins se embarcarán en un nuevo inicio el jueves cuando abran la temporada contra los Cachorros desde las 12:40 p.m. ET en el Marlins Park.

Jeter, quien jugó por última vez con los Yankees en el 2014, vivirá su primer Día Inaugural como ejecutivo y copropietario.

Y al igual que hizo como pelotero, Jeter ha colocado muy alta la barra de sus expectativas como directivo.

“Uno quiere que la gente responda por sus acciones”, dijo Jeter. “Todo el mundo tiene que responder por el trabajo que hace, bien sea en el terreno o en la directiva. Tenemos una responsabilidad. La forma en la que uno se comporta es extremadamente importante. Eso no es sólo cuando tienes el uniforme puesto, o cuando estás en la oficina. Es 24 horas al día y siete días a la semana.

“Tendremos gente buena como parte de esta organización. Si eso no cuadra contigo, entonces ésta es la organización equivocada para ti”.

Bajo el mando del grupo de propietarios encabezados por Bruce Sherman y Jeter, los Marlins estarán empezando de nuevo en el 2018.

“Just Gettin’ Started”, o “Apenas estamos comenzando”, es el lema de la organización, y también ha sido llevado a la música.

La semana pasada, la canción “Just Gettin’ Starded” fue lanzada y está siendo interpretada por DJ Khaled y Poo Bear.

Antes del primer lanzamiento el jueves, DJ Khaled y Poo Bear ofrecerán un concierto a las 11:30 a.m. ET en el Marlins Park.

Vladimir Guerrero Jr. le da con todo y deja en el terreno a los Cardenales

MONTREAL– Vladimir Guerrero Jr. sacudió un jonrón dos outs en el noveno inning para llevar a los Azulejos de Toronto a la victoria el martes por 1-0 ante los Cardenales de San Luis en el mismo estadio en el que su padre cumplió la mayor parte de una carrera que lo llevó al Salón de la Fama.

Guerrero dejó a los Cardenales tendidos en el Estadio Olímpico de Montreal. Fue el último juego de exhibición de los Azulejos previo al inicio de la temporada regular.

El hijo de 19 años de Vladimir Guerrero desapareció el pitcheo de Jack Flaherty por encima del muro del bosque izquierdo-central, haciendo rugir a los 25.816 fanáticos presentes.

Fanáticos con indumentaria de los Expos brincaron y gritaron desde las gradas.

Guerrero — con el número 27 de su papá — soltó el caso antes de saltar ante el círculo de compañeros que le esperaron en el plato. Uno de los fanáticos se puso a agitar una camiseta de los Expos con el apellido Guerrero.

“No se ven muchos festejos en juegos de pretemporada”, dijo el manager de Toronto John Gibbons. “Fue de lo más simpático”.

El padre de Guerrero subió a Twitter el video que captó del jonrón en su teléfono, cerca de la caseta de los Azulejos.

Guerrero hijo nació en Montreal y solía estar en el estadio de párvulo, pero no recuerda casi nada, excepto la máquina de helados en el camerino de los Expos.

“Estos dos días han sido increíbles para mí”, dijo Guerrero. “Han sido un sueño hecho realidad. Haber ayudado a la victoria es algo que siempre recordaré”.

Guerrero padre bateó 234 jonrones en ocho campañas con Montreal. Su hijo es uno de los mejores prospectos del momento, pero iniciará la campaña en las menores.

Este es el quinto año que Toronto cierra su temporada de exhibición en el Estadio Olímpico.

Lo más insólito de los entrenamientos

Casi que no hace falta repetirlo, pero en caso de que alguien necesite un recordatorio, aquí va: Las estadísticas de los entrenamientos primaverales casi nunca deben tomarse en serio. Los jugadores muchas veces utilizan los juegos de primavera para experimentar, probar nuevos pitcheos y swings.

Una vez hecha la aclaratoria, es momento de adentrarnos en la página de estadísticas de MLB.com y maravillarnos con algunas actuaciones personales que realmente alucinan:

Clayton Kershaw, Dodgers: 0.00 de EFE en 21.1 innings
La velocidad de la recta Kershaw en su última presentación de la primavera estuvo rondando las 90 millas por hora, lo que debería causar pavor en los bateadores de la Liga Nacional. Kershaw también parece estar emocionado con la estabilidad de su espalda, así que quizás ésta pueda ser una de esas actuaciones primaverales a las que deberíamos prestar atención de cara a la temporada regular.

Aroldis Chapman, Yankees: 10 de sus 13 outs por la vía del ponche
El cubano es dueño de tres de las 10 mejores proporciones de ponches en una temporada desde que se llevan esos registros y ha lanzado rectas de 105 millas por hora, así que no deberíamos sorprendernos al verlo acumular ponches. Sin embargo, cada vez que un pitcher poncha a la mitad de los bateadores que ha visto (como Chapman contra sus 20 rivales esta primavera), vale la pena mencionarlo, y Chapman está tratando de retomar su nivel tope tras un 2017 de altos y bajos.

Chapman fans Flores

Daniel Vogelbach, Marineros: .900 SLG, 13 de 20 hits han sido extra bases
Hasta esta primavera, el notable poder de Vogelbach no se había reflejado en sus números en Grandes Ligas, pues tenía un solo extrabase en 40 turnos. Bueno, el poder regresó al bate del prospecto número 11 de Seattle. El slugging de .900 de Vogelbach encabeza a todos los bateadores con los turnos suficientes para optar por los lideratos por un gran margen. En sus 64 visitas al plato sumaba 13 extrabases, 13 boletos y 10 ponches.

Reid Brignac, Nacionales: .179/.467/.179, 15 boletos en 45 visitas al plato
Brignac, quien encabezaba a los bateadores en boletos a pesar de haber sido dejado en libertad durante el fin de semana por los Nacionales, no pudo negociar base por bolas alguna en sus 29 visitas al plato más recientes en las Grandes Ligas con los Bravos en el 2016, así que quizás pueda ser su mejorada vista para encontrar trabajo con un nuevo equipo.

Willie Calhoun, Rangers: Un ponche en 37 turnos
Calhoun, el prospecto número 2 de los Rangers, tiene poder y un bate bien rápido. Pero no se trata del típico prospecto que viva ponchándose. Durante las últimas dos temporadas, en Doble-A y Triple-A, Calhoun mantuvo su proporción de ponches en 11.5% (el año pasado la proporción promedio de ponches en Grandes Ligas fue de 21.6%). Aunque la disciplina en el plato no es nada nuevo para Calhoun, una actuación así contra una buena cantidad de lanzadores de Grandes Ligas seguramente elevará las expectativas alrededor del toletero, quien iniciará la temporada en Triple-A Round Rock.

Roman Quinn, Filis: Nueve robos en sólo 17 veces en base
Las lesiones han afectado a Quinn (el 17mo mejor prospecto de los Filis) últimamente, pero es uno de apenas cuatro prospectos en la lista de los 30 Mejores de MLB Pipeline en recibir el máximo puntaje de 80 por su velocidad en la escala de 20-80 de los scouts. Quinn tiene cuatro temporadas en las menores con más de 30 robos a pesar de las lesiones, y su actuación en los entrenamientos pareciese sugerir que su velocidad sigue siendo su gran arma.

Estevan Florial, Yankees: Siete hits, tres triples
“Atlético” es una palabra que suele usarse para describir al haitiano-dominicano, y a pesar de que todavía debe poncharse menos (12 ponches en 32 turnos esta primavera), el prospecto número 2 de los Yankees demostró destellos de su talento en la Liga de la Toronja. MLB Pipeline le dio a Florial una calificación de 70 en la escala 20-80 por su velocidad y de 55 por su poder, y dejó claro en este último mes y medio que puede poner en práctica ambas habilidades contra lanzadores de Grandes Ligas.

Florial's triple to left-center

Jakob Junis, Reales: 20 ponches y un boleto
Junis fue uno de los puntos luminosos para los Reales en el 2017, cuando dejó récord de 9-3 en su temporada de novato. Pero una proporción de 20 ponches y un pasaporte marca un nuevo nivel de dominio para el joven derecho, quien tuvo una proporción de lo más normal (3.2 a 1) el año pasado con Kansas City. El dominio de la zona mostrado por Junis, además de su efectividad de 1.88 esta primavera, puede que no sea algo sustentable con el tiempo, pero sin duda es una señal de mejoría.

Chris Volstad, Medias Blancas: 4.6 lanzamientos por entrada
Volstad estuvo casi perfecto en los ocho juegos que lanzó en la primavera, permitiendo sólo tres hits con un boleto otorgado en 14.0 innings en blanco. Una primavera sin permitir carreras no es algo nuevo, pero la eficacia de Volstad merece ser destacada. El derecho consiguió que casi la mitad de los bateadores que enfrentó le conectasen rodados. Sin duda, hizo todo lo posible para quedarse en el roster del equipo grande hasta que fue bajado a Triple-A.

Ryan Schimpf, Rays/Bravos: .000/.143/.000, 19 ponches en 30 turnos
Hasta ahora, la carrera de Schimpf ha sido una historia de extremos (16 de sus 26 hits con los Padres el año pasado fueron extrabases, y también se ponchó o negoció boleto en casi el 50% de sus visitas al plato). Su línea ofensiva de esta primavera no fue la excepción. El infielder tendrá la oportunidad de recuperarse en Triple-A Gwinnett, donde empezará la temporada.

Cardenales en busca de una corona en el 2018

Los Cardenales de San Luis son un equipo de la clase media de las Grandes Ligas inmune al declive.

Nada más que hay revisar sus resultados desde que comenzó el actual siglo: sólo una vez tuvieron una temporada con saldo negativo de victorias y derrotas. La excepción fue en 2007, la campaña que siguió a uno de los dos campeonatos de la Serie Mundial que el equipo ha conquistado desde el 2000.

Pero afrontan la nueva temporada con mayor presión por parte de sus fanáticos tras finalizar detrás de los Cachorros de Chicago y los Cerveceros de Milwaukee en la División Central de la Liga Nacional y quedar fuera de los playoffs por segundo año seguido, algo que no sucedía desde 2007-08.

San Luis es una plaza donde la lealtad de la afición es inquebrantable, con 13 temporadas consecutivas superando los 3 millones de espectadores en el Busch Stadium.

“Nos pagan por estar en la Serie Mundial”, dijo el manager Mike Matheny. “Es lo que nuestros fanáticos exigen de nosotros”.

A Matheny no hay necesidad de recordarle que sus Cardenales no se coronan campeones del Clásico de Otoño desde que tomó las riendas de club para la campaña de 2012, al año siguiente que la obtuvieron bajo la dirección del legendario piloto Tony La Russa y los batazos de Albert Pujols.

LA BÚSQUEDA DE UN CUARTO BATE

Cuando Pujols firmó con los Angelinos de Los Ángeles como agente libre tras salir campeón, San Luis perdió a un bateador de poder y desde entonces ha estado buscando el sustituto ideal en la parte medular del orden defensivo.

La trágica muerte del jardinero dominicano Oscar Taveras en un accidente vial en 2014 les privó de un prometedor talento. Después adquirieron a Jason Heyward, pero el jardinero nada más pudo permanecer un año al dejarse seducir por los Cachorros en la agencia libre.

Creyeron que la búsqueda había terminado cuando los Marlins de Miami, en su desmantelamiento, pusieron a disposición a Giancarlo Stanton, el jardinero que acababa de recibir el premio al Jugador Más Valioso.

Otro contratiempo entorpeció los planes del gerente John Mozeliak cuando Stanton vetó el canje y prefirió que lo enviaran a los Yanquis.

Sin claudicar, los Cardenales se conformaron con otro integrante de los Marlins.

Se trata de Marcell Ozuna, un jardinero izquierdo que tendrán bajo control por dos temporadas. El dominicano de 27 años no tendrá la misma fama de Stanton, pero su producción está cerca del nivel de su excompañero. Viene de su segunda campaña seguida en la que fue seleccionado para el Juego de Estrellas, al redondear un promedio de .312, 37 jonrones, 124 impulsadas y un Guante de Oro.

Sus totales de jonrones e impulsadas superaron por 12 y 42, respectivamente, a los líderes de los Cardenales en 2017.

Y San Luis puede presumir de tener a un trío de guardabosques de alta calidad defensiva en Ozuna, Tommy Pham y Dexter Fowler. Alinean básicamente a tres jardineros centrales.

“Me gusta es organización. Es un equipo con siempre llena su estadio”, dijo Ozuna. “Así me gusta trabajar fuerte, con casa llena para buscar un anillo. Jugar por una recompensa”.

NUEVOS ROSTROS

Aparte de Ozuna, los Cardenales adquirieron al relevista Luke Gregerson y al abridor Miles Mikolas, éste último importado desde Japón, para cubrir la vacante dejada cuando Lance Lynn firmó con Minnesota. Gregerson arranca como el cerrador, tratando de recuperar el nivel que le permitió conseguir 35 salvados en 2015.

También cuentan con un nuevo coach de lanzadores en Mike Maddux, procedente de Washington.

Más adelante aguardan el retorno de Alex Reyes, su lanzador prospecto más destacado. El derecho dominicano se perdió la pasada campaña cuando tuvo que someterse a una cirugía Tommy John en febrero. Reyes tuvo efectividad de 1.57 con 52 ponches en 46 innings en su breve debut en 2016.

DAR BATALLA

Para romper su “mini” sequía de playoffs, el plan de los Cardenales gira en torno la aportación de Ozuna, el liderazgo del receptor Yadier Molina y el trabajo de Carlos Martínez al frente de su rotación abridora. También de los progresos de Pham (23 jonrones y .520 de slugging en 2017) y del torpedero Paul DeJong(segundo en la votación del Novato del Año).

Igual de esencial serán repuntes de Adam Wainright en el montículo y de Matt Carpenter en el plato, luego de sus peores campañas. Con 36 años, Wainwright entra a la última temporada de su contrato y viene de una campaña con efectividad de 5.11. Jugador que puede desempeñarse en tres posiciones del cuadro interior, Carpenter bateó .241.

Asimismo conviene que el jardinero derecho Fowler se cuide de lesiones, luego que fuera limitado a 118 juegos en su primer año con el club.

Los Cardenales se han tenido que acostumbrar a una nueva realidad en su división, la de perseguidores de los Cachorros, sus clásicos rivales que en 2016 ganaron la Serie Mundial. Hasta se duda que puedan con el empuje de los ascendentes Cerveceros.

“Hay gente en todo el país que nos toma en cuenta para ganar la División Central”, dijo Matheny. “Para mí, ese es un reto”.

Yankees – Red Sox rivalidad que vuelve a la escena en este 2018

TAMPA, Florida — Aaron Boone fue parte de la rivalidad Yankees-Medias Rojas cuando el careo entre este par de enemigos estaba en uno de los mejores momentos de su historia.

Como ustedes bien recuerdan, Boone estuvo allí en el 2003 para batear uno de los jonrones más famosos de octubre en la historia de los Yankees. Fue contra los Medias Rojas, en el cierre del 11mo del Juego 7 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana en el viejo Yankee Stadium, ante Tim Wakefield. Fue una de las más grandiosas noches de octubre que el mítico parque jamás vio, y miren que vio bastantes.

Los dos equipos jugaron 19 veces aquel año, y luego otros siete memorables duelos en la Serie de Campeonato. ¿Y qué pasó al año siguiente? Jugaron 19 cotejos en la ronda regular, más otros siete en la SCLA, con los Medias Rojas recuperándose de un déficit de 0-3 y ganando cuatro seguidos ante los Yankees antes de barrer a los Cardenales en la Serie Mundial.

“Creo que hay una razón por la que las bromas que siempre me han hecho en Boston siempre sean de buena fe”, dijo Boone en Port St. Luice la semana pasada. Luego sonrió y agregó lo siguiente: “Me explico. Ellos (los Medias Rojas) ganaron luego tres veces la Serie Mundial en 10 años. ¿Quién sabe qué hubiese pasado si no bateo aquel jonrón?”.

Quince años después de su heroico batazo del Juego 7, Boone es ahora el manager de los Yankees, en un momento en el que las cosas parecen que se pondrán buenas otra vez, realmente buenas, entre los Yankees y los Medias Rojas. Por supuesto que hay otras rivalidades en el béisbol, algunas históricas como la de los Dodgers y los Gigantes y la de los Cachorros y los Cardenales. Pero la de Boston–Yankees sigue siendo el evento principal. Y este año podría tomar un nuevo y a la vez viejo sabor, pues ambos equipos vienen de una temporada 2017 que cerraron con algo en común:

Ninguno de los fue tan bueno como los Astros. Houston eliminó a ambos en la postemporada. Es algo que ningún otro equipo en la historia del béisbol había hecho en octubre.

Y resulta que la consecuencia de esas derrotas ante los Astros fueron dramáticas y severas, tanto en el Yankee Stadium como el Fenway Park: Ambos equipos eligieron cambiar a los managers que los llevaron hasta la postemporada. Los Medias Rojas despidieron a John Farrell, que cuatro años antes los llevó a ganar la Serie Mundial, otra vez contra los Cardenales. Los Yankees decidieron no renovar el contrato de Joe Girardi, quien estuvo al frente del título más reciente del equipo, en el 2009.

Los Yankees contrataron a Boone, el héroe jonronero en el 2003. Los Medias Rojas les quitaron a los Astros al puertorriqueño Alex Cora. Por lo tanto, es la primera vez en más de un cuarto de siglo que tanto Yankees como Medias Rojas arrancan la temporada con dirigentes novatos.

Y hay algo más a considerar en toda esta historia:El último equipo que ganó la Serie Mundial con un manager debutante fueron los D-backs del 2001 contra los Yankees. De hecho, es la única vez que ha pasado eso en más de 50 años.

Los Yankees sumaron a Giancarlo Stanton a un equipo que llegó hasta el Juego 7 de la SCLA del 2017. Los Medias Rojas añadieron a J.D. Martínez y a los 45 jonrones que pegó en 119 juegos el año pasado a un lineup profundo y balanceado que hizo todo bien, salvo pegar jonrones, mientras Boston le ganaba la corona del este de la Americana a Nueva York. Es posible que los Medias Rojas consigan a Alex Cobbpara reforzar su rotación, salvo que los Yankees cambien de parecer y se lo lleven primero. Como en los mejores días de la rivalidad, la carrera armamentística está de regreso.

De nuevo, nadie está sugiriendo que vayamos a volver a los días del 2003 y del 2004, con el dominicano Pedro Martínez y el recordado Don Zimmer frente a frente en el Fenway Park, y Aaron Boone convirtiéndose en ¡Aaron Boone! Esos eran los días de Jason Varitek poniéndole el guante en la cara a Alex Rodríguez, y de Dave Roberts robándose la base más famosa de su carrera para encender la remontada más espectacular en la historia del béisbol. Esa fue la época de Curt Schilling y su media ensangrentada.

Hubo muchos años después de aquellos en los que Medias Rojas y los Yankees le quitaron peso a su rivalidad. Y a pesar de eso, todos igual tratamos de convertirla en algo que ya no era. Pero esta temporada podría ser diferente, pues los dos harán algo muy riesgoso para dos franquicias que quieren ganar ya y que vienen de haber ganado mucho en el 2017, pero no suficiente: Poner a dos managers nuevos en medio de todo esto.

En particular, el gerente general de los Yankees, Brian Cashman, está haciendo una apuesta bien grande en su propio criterio reemplazando a Girardi -quien reemplazó a Torre- Joe con alguien como Boone que jamás había dirigido en ninguna parte.

“Lo que esto demuestra”, dijo Cashman durante el fin de semana, “es que ninguno de los dos (ni Yankees, ni Medias Rojas) tiene miedo de tomar decisiones difíciles cuando estamos tratando de ser tan buenos como sea posible”.

Dirigentes debutantes. Una vieja rivalidad. Volvió la hora de los grandes titulares.

Alex Rodríguez afirma estar sorprendido con ofensiva de los Yankees

TAMPA, Florida — Alex Rodríguez cree que la “deslumbrante” ofensiva de los Yanquis de Nueva York podría romper récords esta temporada.

Rodríguez llegó al campo primaveral el lunes y elogió a la alineación que encabezan Giancarlo StantonAaron Judge, el dominicano Gary Sánchez y Didi Gregorious. A-Rod es asesor especial del equipo y ha trabajado con algunos de los jugadores más jóvenes de Nueva York.

“Estoy contento de volver y ver tanto talento”, dijo Rodríguez la noche del lunes. “Es deslumbrante”.

Los Yanquis sumaron a Stanton, el Jugador Más Valioso de la Liga Nacional después de conectar 59 jonrones y remolcar 132 carreras la campaña anterior, en un canje con Miami en diciembre pasado. Judge pegó 52 jonrones con 114 producidas y ganó el Novato del Año de la Liga Americana. Sánchez sumó 33 vuelacercas y Gregorius se voló la barda 25 veces.

“No recuerdo haber visto una alineación así del primero al noveno bate”, dijo Rodríguez.

Rodríguez y el socio gestor de los Yanquis, Hal Steinbrenner, llegaron a un acuerdo para mantener al extoletero involucrado con el equipo.

“Me encanta pasar el resto de mi vida como miembro de los Yanquis”, dijo Rodríguez.