Erick Aybar se pone “ready” para jugar con Licey

Así lo informa el pelotero a través de su cuenta de Instagram

Peloteros dominicanos continúan utilizando esteroides

 

Major League Baseball (MLB) no ha podido contra el uso de esteroides por los peloteros dominicanos.

En los 15 años de operación de la oficina de MLB en el país muestra muchos avances:

  • Prácticamente eliminaron los fraudes con las actas de nacimiento (cambios de edades e identidad).
  • La MLB ha incidido para mejorar la educación de los jóvenes incluyendo la firma de acuerdos con entidades gubernamentales.

Sin embargo, no han podido erradicar el uso de esteroides.

Nelson Tejada, tiene más de diez años como director de investigaciones de MLB en el país, asegura que ese ha sido su mayor reto.

El director de Investigaciones de la MLB en República Dominicana, Nelson Tejada, comentó en el portal Quisqueyano Sport que en sus diez años en su departamento no han podido controlar el uso y abuso de sustancias analógicas. Comenta también que los atletas atraídos a estas prácticas rondan usualmente los 16 años de edad.

Determinan también que el causal de estas prácticas inescrupulosas proviene de los incentivos monetarios a los futuros peloteros en las academias.

Dicho portal dominicano entrevistó a varios cazatalentos, los cuales concuerdan con que existan muchos muchachos de 16 años tirando constantemente por encima de las 90 mph y conectando batazos de grandes distancias.

No solo estos jóvenes ponen en juego su carrera, sino también su salud, puesto que muchos de estos medicamentos se utilizan sin prescripción médica, y los mismos son utilizados para desarrollar fuerza corporal, aumento de masa muscular y a resistencia.

Entre los más utilizados sobresale el estanozolol, que se vende bajo el nombre de Winstrol, el cual se utiliza en caballos y los humanos.

Los dominicanos son los más castigados por MLB desde el año 2005.

Novatos del año en este 2017

NUEVA YORK — La única incertidumbre era si el resultado no llegaría por unanimidad. Nadie discrepó, nadie se atrevió a desafinar.

Aaron Judge y Cody Bellinger, dos prodigiosos toleteros que establecieron récords de jonrones, fueron consagrados el lunes en forma unánime como los Novatos del Año.

Judge fue el ganador del galardón en la Liga Americana, convirtiéndose en el primer jugador de los Yanquis de Nueva York que obtiene el premio desde Derek Jeter en 1996.

Bellinger reinó en la Liga Nacional, erigiéndose como el 18vo pelotero de los Dodgers de Los Ángeles en conquistar el laurel. Ninguna otra franquicia en las Grandes Ligas cuenta con semejante colección de ese trofeo en sus vitrinas.

El resultado fue unánime en las 30 papeletas de la votación por parte de la Asociación de Cronistas de Béisbol de Norteamérica, con lo que los dos recibieron el ideal de 150 puntos.

“Verlo desde la costa oeste, lo que hizo en la costa este, fue espectacular”, dijo Bellinger, en referencia a Judge. “Soy un gran fanático de él. Lo conocí durante el Juego de Estrellas y es alguien muy humilde. Creo que ambos estamos reflexionando, ahora que terminó la temporada, sobre la clase de campañas que tuvimos”.

Judge también expresó su admiración.

“Cody es el paquete completo. Fue alguien que jugó como un primera base de alto nivel. Te sale a patrullar con solvencia en el jardín central, el izquierdo%2

Beltran se despide del béisbol

HOUSTON — Debió esperar una eternidad, pero Carlos Beltrán finalmente pudo llegar a cúspide, coronándose campeón de una Serie Mundial tras 20 temporadas en las mayores.

Ahora, con 40 años de edad, el puertorriqueño se despide de los Astros de Houston y el béisbol, retirándose tras una trayectoria en la que fue seleccionado nueve veces al Juego de Estrellas. Anunció su decisión el lunes, 12 días después de que los Astros vencieran a los Dodgers de Los Ángeles en el séptimo partido del Clásico de Otoño.

Anunció su retiró con ensayo escrito para el portal The Players’ Tribune. Su texto abordó el significado de su primer título.

“Desde muy temprano en mi carrera, supe que mi propósito en ese juego era compartir mi conocimiento con todos mis compañeros y devolverle al juego del béisbol. Siempre quise hacer eso — y ser el mejor compañero de equipo que pudiera ser”, escribió Beltrán. “En estos más de 20 años, siento que lo he logrado. Así que, independientemente de si ganábamos o perdíamos el séptimo juego, hubiera estado feliz con mi carrera”.

“Pero, se siente bien ganar una sortija…”, añadió.

Amén de su cúmulo de selecciones al Juego de Estrellas, la más reciente en 2016, y el Novato del Año de la Liga Americana en 1999, Beltrán ganó tres Guantes de Oro a la excelencia defensiva y dos Bates de Plata por su ofensiva.

Su producción cayó drásticamente este año. Bateó para .295 con 29 jonrones y 93 carreras producidas con los Yanquis de Nueva York y los Rangers de Texas en 2016. Luego registró un promedio de bateo de .231 con 14 cuadrangulares y 51 impulsadas con Houston.

Pese a ello, la experiencia de Beltrán y sus consejos a los jugadores jóvenes de Houston, incluyendo a José Altuve, Carlos Correa y Marwin González, resultaron invaluables para los Astros.

“Fue la inversión que valió la pena por completo… nos ayudó a ganar de diversas formas, si bien sus números no fueron los mismos del año pasado, contribuyó enormemente en aspectos que nuestros fanáticos no pudieron percibir”, comentó el gerente general de Houston Jeff Luhnow. “Realmente fue un jugador y entrenador para nosotros este año y aportó de formas que me hicieron cree que no hubiéramos podido ganar el campeonato sin su presencia este año”.

Beltrán cierra su carrera con un promedio de .279 al bate, 435 vuelacercas, 1.587 carreras remolcadas y 312 bases robadas. También vistió los uniformes de Kansas City, los Mets de Nueva York, San Francisco y San Luis.

Esta temporada fue la segunda con los Astros, luego que fue transferido a Houston en junio de 2004. Su producción en esa postemporada se mantiene como una de las mejores actuaciones en la historia de los playoffs. Bateó para .455 con cuatro jonrones y nueve impulsadas en la serie de primera ronda ante Atlanta, y luego registró promedio de .417 con cuatro jonrones y cinco remolcadas antes que Houston fuera eliminado por los Cardenales en la serie de campeonato de la Liga Nacional.

Beltrán intervino en 10 juegos esta postemporada, incluyendo tres en la Serie Mundial. Apenas conectó tres hits, incluyendo dos dobles y una impulsada, en la marcha que le dio a los Astros su primer título.

Muchos de sus actuales y antiguos compañeros expresaron su agradecimiento y aprecio a Beltrán en las redes sociales el lunes. Su compatriota Correa subió una foto de los dos en Instagram con un mensaje que rezó en parte: “¡Siempre seguiré tu ejemplo hermano! ¡Te voy a extrañar muchísimo!”.

El derecho Justin Verlander tuiteó sobre el retiro de Beltrán, destacándolo así: “Fuimos compañeros por muy breve tiempo, ¡pero vaya aventura tuvimos! Aprendí una enormidad sobre la importancia de un veterano y el impacto que podemos tener. Eres un compañero y líder increíble. Vaya manera de retirarse. …. ¡un Campeón Mundial!”.

El gerente general de los Yanquis Brian Cashman esquivó decir si Beltrán podría ser considerado como un candidato para reemplazar a Joe Girardi como manager del equipo. Pero se rindió en elogios.

“Tienes el talente de líder, de eso no hay duda”, dijo Cashman. “Una figura gravitante dentro del camerino. Creo que managers, coaches, las gerencias pueden contar con él, dando instrucciones en forma positiva, llevando el buque a buen puerto”, señaló Cashman.

Luego de lo que Luhnow vio de Beltrán en Houston esta temporada, el ejecutivo consideró que el boricua puede acabar como piloto.

“Claro que sí. Es una de los individuos más brillantes con los que me cruzado en el béisbol”, dijo Luhnow. “Si es o no puede serlo, y yo no he conversado con él sobre sus intenciones tras esto, pero yo pienso que puede ser un elemento valioso para cualquier organización sin importar la función que decida para aportar”.

Nota tomada de : lasmayores.com

Roy Halladay nos dejó un gran legado

Roy Halladay ganó su segundo Premio Cy Young en el 2010, y eso creó un pequeño problema. Halladay quería encontrar la manera de reconocer los méritos que su entonces receptor, el panameño Carlos Ruiz, tuvo para ayudarlo a ganar el codiciado premio. Y quería hacerlo de la manera más discreta posible.

Entonces, a escondidas, procedió a ordenar una réplica del trofeo, la envolvió en una simple caja de cartón y la colocó en el casillero de Ruiz después de un juego de la Liga de la Toronja en el 2011. El mensaje que se leía por encima fue típicamente subestimado. “De: Roy. Para: Chooch”.

Halladay, uno de los lanzadores más dominantes y competitivos de su generación -y uno de los mejores seres humanos que hayan vestido un uniforme de Grandes Ligas- falleció el martes , cuando su avión privado se estrelló en el Golfo de México. Tenía 40 años de edad.

Los tributos y condolencias comenzaron a surgir por parte del mundo del béisbol de Grandes Ligas para un lanzador derecho que se estableció tras 12 temporadas con los Azulejos, antes de pasar las últimas cuatro campañas de su carrera con los Filis.

El Comisionado Rob Manfred emitió la siguiente declaración: “Todos estamos en shock y profundamente entristecidos por la trágica muerta del ex lanzador de los Azulejos de Toronto y los Filis de Filadelfia, Roy Halladay. Una persona respetada a lo largo y ancho del béisbol, Roy fue un gran competidor durante su carrera de 16 años, que incluyó ocho participaciones en el Juego de Estrellas, dos Premios Cy Young, un juego perfecto y un juego sin hit ni carrera en la postemporada.

“En nombre de Major League Baseball, extiendo mis más profundas condolencias a su familia, incluida su esposa Brandy y sus dos hijos, Ryan y Braden, sus amigos y sus innumerables fanáticos, además de a las organizaciones de los Filis y los Azulejos”.

La marquesina instalada por fuera del Citizens Bank Park la noche del martes exhibía una fotografía de Halladay con su nombre y una simple anotación: 1977-2017.

Halladay fue seleccionado por Toronto en la primera ronda del Draft amateur proveniente de la Preparatoria Arvada West de Colorado en 1995. En su segunda apertura de Grandes Ligas, contra los Tigres en 1998, lanzaba un no-hitter que terminó con dos outs en la novena entrada cuando Bobby Higginson le sacó la bola del parque. Tres años después, tuvo un desempeño tan malo que fue bajado hasta Clase-A, donde el coach de pitcheo Mel Queen cambió su mecánica de lanzar con un ángulo de tiro más bajo.

Y desde ese momento hasta que las lesiones en su hombro lo obligaron a retirarse, el “Doc” fue uno de los mejores lanzadores de las Grandes Ligas. En el 2002 se ganó la primera de ocho convocatorias al Juego de Estrellas. Un año después, ganó su primer Cy Young tras finalizar con marca de 22-7 y efectividad de 3.25.

Su consistencia lo llevó a encabezar su liga en entradas lanzadas cuatro veces y lograr 67 juegos completos.

Halladay finalizó con récord de 148-76 por los Azulejos y se convirtió en un ícono de la franquicia cuando, a la edad de 33 años y buscando lanzar en la postemporada por primera vez, ayudó a despejar el camino para un canje en el invierno del 2009-10 que lo envió a los Filis a cambio del receptor Travis d’Arnaud, el derecho Kyle Drabek y el jardinero Michael Taylor.

Aun después de ese cambio, siguió siendo una figura bien popular en Canadá. Cuando los Filis fueron a jugar al Rogers Centre tras el canje, Halladay fue recibido con una gran ovación. Y en el 2013 firmó un contrato por un día para poder retirarse como Azulejo.

Halladay tuvo una primera temporada de ensueño en Filadelfia, con marca de 21-10 y 2.44 de efectividad que le valió ganar su segundo Premio Cy Young. Pero su impacto fue aun más allá de eso. El 29 de mayo del 2010, el diestro les tiró un juego perfecto a los Marlins. Cinco meses después, en la Serie Divisional de la Liga Nacional, lanzó un partido sin hit ni carrera ante los Rojos.

Después de ese juego mandó a comprar 60 relojes Baume & Mercier para regalárselos a sus compañeros y miembros de la directiva, cada uno de ellos gravados con el nombre de quien lo recibía.

El cubano Fredi González era el timonel de los Marlins en ese entonces.

“Era una de esas pocas personas que cuando te lo encontrabas, ya sea en el clubhouse o en el pasillo, siempre se tomaba el tiempo para ayudar a los demás”, recordó González el martes. “Siempre tenía tiempo para ayudarte. Sin duda era una persona bien especial”.

Al mismo tiempo, Halladay era bien conocido por su estricta rutina de trabajo.

“Era una persona bien amable con la gente, pero cuando se llegaba la hora de prepararse, era un hombre de ‘pocas pulgas'”, recordó su coach de pitcheo con los Filis, Rich Dubee. “Pero en su tiempo libre, era un excelente compañero”.

Halladay le dio crédito al psicólogo deportivo, el Dr. Harvey Dorfman, por haberlo ayudado en su enfoque mental sobre el juego, y también pasó tiempo trabajando con los jugadores jóvenes de los Filis.

“Estamos consternados con la trágica noticia de la muerte de Roy Halladay”, expresaron los Filis mediante un notificado. “No hay palabras para describir la tristeza que toda la familia de los Filis está sintiendo con la pérdida de una de las personas más respetadas que jamás haya jugado pelota. Es con una profunda tristeza que expresamos nuestras condolencias a Brandy, Ryan and Braden”.

Por su parte, el líder del sindicato de jugadores, Tony Clark, dijo lo siguiente: “Nuestros corazones están rotos. Roy Halladay no sólo era uno de los competidores más grandes que haya tenido el béisbol, sino también era un hombre con una tremenda calidad humana. Nuestros caminos se encontraron muchas veces durante nuestras carreras, y les puedo asegurar que fue uno de los pitchers más difíciles que enfrenté.

“Y mientras que nunca se rindió sobre la loma, también era conocido por ser un excelente compañero, siempre ayudando a los demás jugadores. Nuestras oraciones están con su esposa Brandy y sus hijos, Ryan y Braden”.

Halladay se retiró después de la temporada del 2013. Hubiese podido jugar por más tiempo, pero deseaba pasar más tiempo junto a su familia y hacer las cosas que él amaba.

Dos de esas cosas eran entrenar a sus hijos y pilotear aviones.

Gigantes comen tigrito

El prospecto Eloy Jiménez conectó cuadrangular y sencillo con tres carreras remolcadas guiando a los Gigantes del Cibao a una aplastante victoria 9-1 sobre los Tigres del Licey consolidándose en la segunda posición del torneo de béisbol profesional Dominicano dedicado a José Manuel (Pepe) Busto.

Jiménez ligó su cuarto vuela cerca de la temporada y remolcó su vigésima carrera para ser el hombre clave en la victoria de los orientados por el dirigente boricua Pedro López.

El pitcheo Gigantes estuvo efectivo en los brazos de Josh Roenicke, José de Paula, Anyelo Gómez, Joely Rodríguez, y Manuel Solimán permitiendo solo tres imparables, una carrera, y cinco ponches.

El zurdo José de Paula fue el serpentinero derrotado tirando tres entradas completas sin permitir hit, ni carreras con dos ponches mientras que Jair Jurrjens fue el serpentinero derrotado.

Con su triunfo los Gigantes colocaron su record en 11-7 mientras que los Tigres se mantuvieron en el frio sótano con registro de 6-12.

Los Gigantes anotaron una carrera en la primera entrada abriendo el episodio José Siri con sencillo al central quien se estafó la segunda y anotó con metrallazo al central del prospecto Eloy Jiménez.

En la cuarta entrada los Gigantes anotaron siete carreras abriendo el episodio Moises Sierra negociando un boleto, Rosell Herrera ligó hit al central, Garabez Rosa se embazó por interferencia del receptor llenándose las bases, Richard Ureña remolcó a Sierra y Herrera con metrallazo al prado derecho, Carlos Paulino impulsó a Rosa con tubey al rigth, Melvin Mercedes ancló en segunda por error de intermedista anotando Ureña y Paulino y Eloy Jiménez remolcó dos carrera con impresionante cuadrangular por la verja del jardín izquierdo.

Los Gigantes marcaron una carrera en la séptima entrada con triple de José Sirí al central y anotó con imparable al prado derecho de Melvin Mercedes.

La única carrera de los visitantes fue con cuadrangular solitario por la verja del jardín derecho del receptor Michael de la Cruz.

Además de Jiménez se destacaron al madero por los Gigantes del Cibao José Siri triple y sencillo, Moises Sierra dos inatrapables, Carlos Paulino un doblete, y Richard Ureña, Melvin Mercedes y Rosell Herrera un sencillo cada uno.

Por los Tigres sobresalieron a la ofensiva Michael de la Cruz un cuadrangular, Yamaico Navarro y Michel de León un incogible cada uno.

Previo al partido Ricardo Nadal(Ricky) de la promoción de 1980 del colegio Calazán realizó el lanzamiento de la primera bola.

Lucharon y lo Lograron

LOS ANGELES — Hubo un momento en el que George Springer, el jardinero de los Astros y ahora Jugador Más Valioso de la Serie Mundial, pensó que el huracán Harvey había destruido su casa. Al estar en la carretera junto a sus compañeros durante aquellos días de finales de agosto, simplemente no sabía lo que estaba pasando.

La incertidumbre consumía a Springer, pero también a varios de sus compañeros. El venezolano José Altuve se le acercó al manager A.J. Hinch por esos mismos días y le habló con franqueza.

“¿Cuánto tiempo más voy a tener que jugar en esta situación?”, le preguntó Altuve.

La esposa y el bebé recién nacido de Altuve estaban en Houston. Estaban bien, y secos, pero atrapados en su casa debido a las inundaciones. Altuve ama a su equipo de pelota, pero sabía que su deber era estar en casa mientras Harvey devastaba la ciudad.

“No es fácil pedirle a tus peloteros, ‘José, sal y pega tus dos o tres hits de siempre. Sé nuestro tercer bate. Juega duro. Danos otra victoria'”, dijo Hinch.

Este equipo -y este Campeonato- estarán siempre ligados con el huracán Harvey, y esa conversación entre Altuve y su manager resonó de todas las formas posibles la noche del miércoles cuando los Astros ganaron la primera Serie Mundial en la historia de la franquicia al vencer 5-1 a los Dodgers en el Juego 7.

“Si quieres humanizar al béisbol, mira esa historia”, dijo Hinch. “Eso te muestra lo que estos tipos pasan día a día con sus vidas personales para poder llevar su vida profesional. Y además de todo eso, fuimos capaces de mantener en perspectiva lo que estaba pasando en Houston”.

Los Astros sabían que no podían curar a la ciudad por arte de magia. Nunca pretendieron algo distinto. Simplemente querían hacer algo. Esto es lo que la gente buena hace en estos momentos. Ofrecen una mano. Además, esta también es su ciudad. Eran sus vecinos, sus amigos, los que necesitaban ayuda.

Cuando los Astros regresaron a casa varios días después, trabajaron en refugios y contribuyeron con su tiempo y su dinero. Pero sabían que al final del día, lo más importante que podían hacer era algo mucho más simple.

Los Astros podían jugar pelota. Podían jugar con energía y alegría. Podían seguir ganando y aportando unas pocas horas de distracción cada día para palear todo el dolor y el sufrimiento.

“Esto significa muchísimo”, dijo el abridor Dallas Keuchel. “Nosotros sabíamos eso, así que realmente queríamos apoyarlos. Esta es nuestra forma de darles algo, jugar pelota”.

Y eso fue lo que hicieron. Cuando regresaron a Minute Maid Park el 2 de septiembre, el alcalde de Houston Sylvester Turner declaró que aquello marcaba el inicio de la reconstrucción de la ciudad.

“Estamos muy felices por la ciudad”, dijo el propietario de los Astros, Jim Crane. “La ciudad estaba realmente mal. Queda mucho trabajo por hacer, pero estoy feliz por los aficionados, la ciudad y la región. No podría estar más orgulloso de esto, y no veo la hora de volver con el trofeo”.

Los Astros ganaron porque son un equipo construido con inteligencia y muy bien manejado. Ganaron porque Springer tuvo la mejor semana de su vida.

Houston ganó porque Springer, el campocorto puertorriqueño Carlos Correa, el tercera base Alex Bregman y Altuve forman quizás el mejor núcleo de peloteros jóvenes de todo el béisbol.

Ganaron también porque Hinch, el tipo que alguna vez se preguntó si volvería a recibir una oportunidad tras ser despedido por los D-backs en el 2010, presionó todos los botones indicados. Y también celebraron porque el gerente Jeff Luhnow es un tipo de avanzada.

Pero al final, a pesar de todo eso, la historia de este equipo no podrá separarse nunca de la reconstrucción de Houston y también del esfuerzo de muchos de sus peloteros para dar una mano a Puerto Rico tras el trágico episodio del huracán María.

“Nunca perdimos la perspectiva de lo realmente importante”, dijo Hinch. “Yo vi a estos muchachos ayudando de verdad a la gente. Y pienso que por eso es que la ciudad se volvió a enamorar con el equipo, lo que a su vez nos empujó a nosotros hasta aquí”.

Campeones por primera vez

Después de 56 temporadas, los Astros están listos para celebrar el primer título de Serie Mundial en la historia de la franquicia.

Y tras varios meses difíciles luego del devastador paso del Huracán Harvey, la ciudad de Houston está lista para recibir con los brazos abiertos a su equipo.

El desfile para celebrar a los campeones de la Serie Mundial se realizará el viernes a las 2 p.m. CT en el centro de Houston, comenzando en la esquina de las calles Smith y Lamar, a sólo cuadras del Parque Sam Houston. El desfile continuará hacia al norte por la calle Smith antes de pasar por el centro de la ciudad.

“Es un verdadero privilegio ser los anfitriones de este excelente reconocimiento al equipo de nuestra ciudad, que se ha ganado un puesto en la historia”, expresó el alcalde de Houston, Sylverter Turner. “Mientras nos recuperamos de los daños causados por el Huracán Harvey, estamos más que listos para darle la merecida bienvenida a nuestros héroes”.

Los Astros culminaron un increíble Clásico de Otoño del 2017 marcado por una gran cantidad de jonrones y varias emociones para ambos equipos, concluyendo el miércoles con una victoria 5-1 sobre los Dodgers en el Juego 7.

Solamente tres franquicias en la historia de las Grandes Ligas tuvieron que esperar más tiempo para conseguir su primera corona de Serie Mundial: Los Filis (77 años), Orioles (63 años) y los Rangers (57 años), quienes todavía buscan su primer título. Ahora quedan siete actuales conjuntos en la Gran Carpa sin ganar una Serie Mundial.

Se espera que varios jugadores del roster campeón de los Astros participen en el desfile del viernes, junto al dueño del equipo Jim Crane, el dirigente A.J. Hinch y por supuesto el Trofeo del Comisionado.

La Serie Mundial del 2017 marca el primer campeonato para uno de los equipos de Houston en las principales cuatro ligas estadounidenses (MLB, NBA, NFL y NHL) desde que los Rockets de la NBA ganaron títulos consecutivos en 1994 y 1995.

Astros ganan en un juegazo

El público en el Minute Maid Park, que enmudeció cuando el as Dallas Keuchel permitió que los Dodgers tomaran la delantera por 4-0, no dejó de emocionarse en el resto de un encuentro en que el pitcheo brilló por su ausencia.

Nadie pudo haber previsto semejante despliegue de artillería durante una noche en que Clayton Kershaw abrió por los Dodgers y Keuchel por los Astros.

José Altuve, Carlos CorreaYuli GurrielGeorge Springer y Brian McCann dispararon sendos vuelacercas por Houston, que igualó 4-4 la pizarra ante Kershaw.

Cody Bellinger sacudió un bambinazo de tres vueltas para que los Dodgers recuperaran la delantera por 7-4. Pero los Astros volvieron a remontar para irse arriba 11-8 tras siete capítulos y 12-9 luego de ocho.

El cubano Yasiel Puig aportó otro cuadrangular por los Dodgers, que rayaron tres veces en el noveno inning para igualar el juego a 12.

Pero los Astros rieron al último, muy pasada la medianoche. Con dos outs, Bregman bateó su hit y puso fin a la tensa pulseada de cinco horas y 17 minutos.

Con cada uno de los siete jonrones, este juego se fue configurando quizás como el más enloquecido en la historia del Clásico de Otoño, incluso por encima de aquel en que los Azulejos de Toronto se impusieron 15-14 a los Filis de Filadelfia en 1993.

En el “Año del Jonrón”, ninguna ventaja pareció cómoda.

El bambinazo de Puig, que produjo dos carreras, fue el 22do conectado en esta Serie Mundial, un récord. Un sencillo de Chris Taylor ante Chris Devenski con dos outs hizo necesarias las entradas adicionales.

Ahora, con dos bullpens extenuados, los clubes tendrán un día para recuperarse.

El sexto juego está previsto para el martes en el Dodger Stadium. El abridor Justin Verlander tratará de conseguir el título, mientras que Rich Hill intentará salvar a los Dodgers.

Por los Dodgers, el puertorriqueño Kike Hernández de 3-0 con dos anotadas. El cubano Puig de 5-1 con una anotada y dos producidas.

Por los Astros, los venezolanos Altuve de 5-3 con tres anotadas y cuatro empujadas, Marwin González de 5-0. El puertorriqueño Correa de 5-3 con dos anotadas y tres impulsadas. El cubano Gurriel de 5-2 con una anotada y tres remolcadas.

Premio Hank Aaron es de Altuve y Stanton

LOS ÁNGELES — José Altuve estuvo atareado previo al segundo partido de la Serie Mundial: el segunda base venezolano de los Astros de Houston acudió a una ceremonia en la que recibió el premio Hank Aaron como el jugador más destacado a la ofensiva en la Liga Americana.

El jardinero de los Marlins de Miami Giancarlo Stanton obtuvo el galardón de la Liga Nacional.

Aaron acudió el miércoles al Dodger Stadium para entregar los trofeos, cuyos ganadores se definieron en una votación por un panel de miembros del Salón de la Fama y fanáticos.

Altuve es el primer jugador de los Astros que gana el premio. Aaron habló efusivamente sobre el infielder con una estatura de 1,68 metros (5,6 pies).

“Lo que hiciste este año fue maravilloso. No son muchos los jugadores a los que yo pagaría para irlos a verlo, pero déjenme decirles que yo sí pagaría para verlo jugar”, dijo Aaron, quien se retiró tras una carrera en la que bateó 755 jonrones.

Altuve recibió el premio y de inmediato tuvo que apurarse para unirse al resto de sus compañeros que se alistaban para enfrentar a los Dodgers de Los Ángeles.

“Aprecio más esto por estar con el uniforme puesto. No es nada en tu contra, Giancarlo, pero significa mucho más ganar este premio y con mi franela, que sigo representando a mi ciudad Houston”, dijo Altuve, quien lideró las mayores con un promedio de bateo de .346 y encabezó la Americana con 204 hits.

Stanton ganó el premio por segunda vez desde 2014. Disparó 59 jonrones y produjo 132 carreras para los Marlins.