¿Podrá Verlander con los Red Sox?

HOUSTON — Se cuenta que el 31 de agosto de este año, Justin Verlander aprobó un cambio de los Tigres a los Astros a las 11:58 Hora del Este en los Estados Unidos, justo antes de la fecha límite para hacer canjes en que los jugadores son elegibles para jugar en la postemporada con sus nuevos equipos.

Es decir que Verlander hizo sudar a todo el mundo. Pero al final, la decisión ha lucido acertada para ambas partes, hasta el punto de que el derecho veterano es el señalado para abrir el Juego 1 de la Serie Divisional por Houston contra los Medias Rojas el jueves por la tarde.

“Es un gran honor”, dijo Verlander. “No sabía qué esperar. No presumía de nada. He sido parte de algunos cuerpos monticulares en los que hemos contado con muchos ‘Número 1’ y creo que ése es el caso aquí. Es una buena situación”.

Verlander, de 34 años de edad, se ha ganado la distinción de ser el abridor en el primer partido de playoffs de los Astros, inclusive por encima de quien ha sido el as de Houston en los últimos tres años, Dallas Keuchel. Verlander ganó cada una de sus cinco aperturas de temporada regular con los Astros en la recta final, con marca de 5-0, efectividad de 1.06 (cuatro limpias en 37.0 entradas) y 43 ponches.

De hecho, en sus últimas 16 salidas de la campaña entre Detroit y Houston, Verlander tuvo 10-3 con 1.92 y 127 ponches. Definitivamente, el diestro parece haber recobrado algo de la forma que le valió tanto el Premio Cy Young como el galardón al Jugador Más Valioso de la Liga Americana en el 2011.

“Lo que ha hecho en su corto tiempo aquí es establecerse como buena parte de lo que estamos haciendo”, dijo el manager de los Astros, A.J. Hinch. “Creo que nuestros muchachos sienten que vamos a ganar cuando él lanza”.

Desde su año de novato con los Tigres en el 2006, Verlander tiene mucha experiencia de postemporada. Entre aquella temporada y el 2014, el serpentinero hizo 16 aperturas de playoffs/Serie Mundial por Detroit, con récord de 7-5 y promedio de carreras limpias de 3.39.

“Creo que hay algo de valor en eso”, dijo Verlander acerca de su experiencia en postemporada. “Pienso que se trata de lo que uno puede esperar. Esto me trae buenos recuerdos. Hay algo de expectativas, emociones”.

Los Medias Rojas, en su primera campaña sin el dominicano David Ortiz, ganaron el Este de la Liga Americana sin apabullar a sus oponentes, sino con un béisbol más balanceado con pitcheo y, sobre todo, buen relevo. En la temporada regular, anotaron 785 carreras, la sexta mayor cantidad en la Liga Americana.

Verlander conoce bien al conjunto de Boston y respeta las capacidades de su lineup.

“Tienen una alineación talentosa del principio al fin”, dijo Verlander, quien lleva 2-0 con efectividad de 1.88 en cuatro aperturas ante los Medias Rojas desde el 2016. “Voy a tener que cuidarme todo el partido. Tienes que hacer tus pitcheos.

“Ese lineup presenta muchas dificultades y no se ponchan mucho. El buen pitcheo le gana al buen bateo, así que tendré que enfocarme en hacer mis pitcheos y espero tener éxito”.

Arizona deja a Colorado fuera del bailongo

El pitcher relevista Archie Bradley bateó un demoledor triple de dos carreras en el séptimo inning, uno de los cuatro triples que permitieron a los Diamondbacks superar a los Rockies de Colorado por 11-8 el miércoles en el juego de wild card de la Liga Nacional.

Paul Goldschmidt bateó un jonrón de tres carreras al inicio y los Diamondbacks se abrieron una ventaja de 6-0 antes de que el as Zack Greinke dejara escapar la blanqueada. Colorado aprovechó para recortar distancias y se puso a 8-7 cuando Nolan Arenado y Trevor Story pegaron cuadrangulares seguidos en el octavo ante Bradley, quizá agotado de correr por las bases y gritar emocionado a sus compañeros.

Pollock empuja dos

Con un triple, A.J. Pollock produjo dos carreras en el octavo, esta vez ante el cerrador Greg Holland, y los Diamondbacks anotaron tres veces en su mitad del octavo para sentenciar un juego frenético.

“Ese es uno de los mejores juegos en los que he participado, si no el mejor”, dijo Goldschmidt.

Arizona pasa ahora a una serie al mejor de cinco con los campeones del oeste en la Liga Nacional, los Dodgers, un equipo al que los Diamondbacks derrotaron en sus seis choques. El primer encuentro se disputa el viernes en Los Ángeles.

“Es lo que hemos hecho todo el año: respondemos”, comentó Bradley. “Este grupo es especial y solo estoy feliz de que sigamos adelante”.

Triple impulsador de Marte

Arizona se convirtió en el primer equipo con cuatro triples en un juego de postemporada desde que los Americanos de Boston (ahora Medias Rojas) batearon cinco en dos ocasiones en la primera Serie Mundial en 1903 contra Pittsburgh.

Fue una noche desatada en el desierto, en la que Daniel Descalso también jonroneó para los Diamondbacks y Ketel Marte sumo dos triples.

Vuelacercas de Descalso

“Sabemos lo duros que son estos hombres. Jugamos contra ellos todo el tiempo”, dijo Goldschmidt. “Cada vez que anotábamos, decíamos ‘Necesitamos más, necesitamos más'”.

Por los Rockies, los venezolanos Carlos González de 5-2 con una remolcada; Gerardo Parra de 4-2 con una anotada y una impulsada; Alexi Amarista de 1-1 con una impulsada. El dominicano Raimel Tapia de 1-1.

Por los Diamondbacks, el venezolano David Peralta de 5-3 con dos anotadas. El dominicano Ketel Marte de 5-3 con una anotada y una remolcada.

Yankees dan el siguiente paso en Octubre.

NUEVA YORK — Los jonrones de Aaron JudgeDidi Gregorius y Brett Gardner. El trabajo soberbio del bullpen. Los mejores recursos de los Yanquis de Nueva York propulsaron la remontada con la que el martes vencieron 8-4 a los Mellizos de Minnesota para conseguir su primera victoria en postemporada desde 2012 y avanzar a una serie divisional de la Liga Americana.

Luego que el as Luis Severino solo pudo sacar un tercio del primer inning y Nueva York quedó abajo 3-0, Gregorius sacudió un cuadrangular de tres carreras en la parte baja, y Nueva York no dejó de taladrar para salir victorioso en el juego de comodines.

Superado el desafío de un partido sin margen de error, los Yanquis se encaminan ahora hacia Cleveland para enfrentar a los Indios, vigentes campeones de la Liga Americana, en la serie divisional que se pondrá en marcha el viernes en el Progressive Field.

Bambinazo de Gardner

Nueva York no ganaba en los playoffs desde que eliminó a Baltimore en la primera ronda para luego ser barrido por Detroit en la serie por el título del circuito, marcada por una lesión del tobillo en el primer juego que dejó fuera a su entonces capitán Derek Jeter.

Con Jeter retirado, una nueva generación de Yanquis empieza a dejar huella.

Gregorius, el jugador de Curazao que reemplazó a Jeter en el campocorto y figuró como cuarte bate, despejó la angustia de los fanáticos en el Yankee Stadium cuando sacudió su jonrón ante Ervin Santana, el otro abridor dominicano que desentonó en un primer episodio que duró 45 minutos.

“Me gustó la manera cómo respondieron”, dijo el manager de los Yanquis Joe Girardi en la transmisión televisiva por ESPN.

Minnesota golpeó primero, cuando Brian Dozier abrió el juego con un cuadrangular por el bosque izquierdo y luego el puertorriqueño Eddie Rosario la desapareció por la derecha. Ambos batazos cayeron justo en las primeras hileras de las tribunas.

Chapman sella la victoria de Yankees

Sin contemplaciones y sin mañana, Girardi apeló a sus relevistas para sobrevivir. Fue lo que hicieron Chad Green, Dave Robertson, Tommy Kahnle y Aroldis Chapman al combinarse para una faena 8 2/3 innings en la que permitieron una carrera y cinco hits.

Chapman comenzó el noveno inning recetando un par de ponches, seguidos por un sencillo de Joe Mauer. El tercer ponche del cubano llegó ante el dominicano Jorge Polanco para el out 27.

Del resto de la misión se había encargado ya la artillería. Gardner puso a los Yanquis arriba 4-3 en el segundo con un jonrón solitario. Los Mellizos igualaron 4-4 en el tercero, cuando Byron Buxton corrió fuerte para evitar el doble play, empujando a Polanco.

Nueva York recuperó la ventaja en la parte baja del tercero con un sencillo remolcador de Greg Bird que trajo a Gary Sánchez.

Y luego llegó el primer jonrón de Judge en una postemporada, luego de acumular 52 en la campaña regular para romper el récord de un novato que Mark McGwire había ostentado Mark McGwire desde 1987.

El batazo de Judge produjo dos carreras y estiró la diferencia a 7-4. Con un out y en cuenta de 0-1 ante el puertorriqueño José Berríos, el “Juez” trituró una curva y depositó la bola en las gradas del izquierdo tras una travesía de 386 pies. Usualmente estoico en sus reacciones al jonronear, el toletero de 25 años no escondió su algarabía al recorrer las bases.

La noche se le hizo más larga a Minnesota en el cuarto al prescindir de Buxton por rigidez en la espalda. En el segundo, el dinámico central hizo una mueca de dolor tras estrellarse contra la cerca para una acrobática atrapada del batazo profundo de Todd FrazierZack Granite reemplazó a Buxton.

Para los Mellizos fue otro resultado adverso en una desigual rivalidad contra Nueva York en los playoffs. Esta fue la quinta vez desde 2003 que sucumben ante los Yanquis en una postemporada. También sufrieron su 13tra derrota consecutiva en los playoffs, empatando el récord de Boston entre 1986-95.

Mets unen esfuerzos y apoyan a Puerto Rico

NUEVA YORK — Los Mets brindarán su ayuda a Puerto Rico tras el paso del Huracán María, la segunda tormenta en sacudir la isla en menos de un mes.

El conjunto de Queens se ha asociado con el gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, y la organización Empire State Relief & Recovery Effort for Puerto Rico para recaudar en el Citi Field artículos de ayuda que serán enviados a la Isla del Encanto.

“De parte de la organización de los Mets, queremos agradecerle al gobernador Cuomo por coordinar este enorme esfuerzo para la isla de Puerto Rico”, expresó el jefe ejecutivo de los Mets, Jeff Wilpon, por medio de un comunicado. “Los Mets y nuestros aficionados acompañan a todos nuestros amigos y familiares puertorriqueños durante este momento difícil”.

Aaron Judge el niño de los ojos de New York

Judge rompió el récord de Mark McGwire, de más cuadrangulares por parte de un novato en las Grandes Ligas, al sacudir dos por segundo día consecutivo y llegar a 50 en el duelo que los Yankees de Nueva York ganaron el lunes por paliza de 11-3 ante los Reales de Kansas City.

“Todo el año ha sido increíble… la sensación es increíble”, dijo Judge.

El toletero de 25 años pegó su primer cuadrangular del juego en el tercer inning para remolcar dos anotaciones ante Jakob Junis (8-3), un batazo entre los jardines derecho y central. Añadió un vuelacerca solitario en el séptimo, depositando la bola en el bullpen del equipo visitante al fondo del izquierdo.

Luego de ese segundo garrotazo, Judge volvió a la cueva para dar unos apretones de manos y unos abrazos a sus compañeros, quienes le recomendaron que agradeciera la ovación del público.

“Me dijeron, ‘tiene que salir otra vez, tienes que ir allá'”, relató. “Fue la primera vez que lo hice. Creo que la ocasión era buena”.

McGwire sumó 49 jonrones para Oakland en 1987, rompiendo la previa marca de 38 fijada por Wally Berger en 1930 con los entonces Bravos de Boston e igualada por Frank Robinson por Cincinnati en 1956.

Judge acumula 13 jonrones en septiembre y seis en cinco partidos. Figura segundo en las mayores, por detrás de los 57 de Giancarlo Stanton de los Marlins de Miami. Judge también registra cuatro juegos con más de un jonrón este mes y siete en toda la campaña.

Su repunte en el último mes ha disipado las dudas generadas por el bache en el que se sumió tras la pausa por el Juego de Estrellas.

Gran favorito para llevarse el premio al Novato del Año, Judge ha vuelto a prenderse en la puja por el galardón al Jugador Más Valioso.

“Noté frustración”, dijo el manager de los Yankees Joe Girardi. “Nunca lo vi alicaído. Nunca lo vi rindiéndose. Nunca lo vi perdiendo la fe en sí mismo”.

“Se ha conducido en todo momento con clase y humildad… “Para mí, está en la conversación por el MVP”, añadi?? Girardi.

Judge tenía 30 jonrones y 66 impulsadas, más un promedio de .329, cuando acudió a Miami para el clásico de mitad de temporada, en el que ganó el Derby de Jonrones. Pero, en un lapso de 44 juegos hasta el 31 de agosto, apenas pudo conectar siete jonrones con 16 impulsadas, además de poncharse 67 veces.

Todo ha sido distinto en septiembre, en el que ha subido su promedio a .283 con 108 impulsadas. Es el líder de la Liga Americana con sus 120 boletos, pero también comanda las mayores con 203 ponches.

¿Dudó que esa mala racha podría frenarle en el impulso para los 50 jonrones?

“Nunca pensé en eso, especialmente con nuestra lucha por meternos en los playoffs. Estaba más preocupado en hacer todo lo posible para ayudar al equipo para estar jugando en octubre”.

Los otros candidatos al MVP son el venezolano José Altuve (Houston), el dominicano José Ramírez (Cleveland) y Mike Trout (Angelinos).

“Yo prefiero encontrarme en una buena posición en los playoffs y sostener un trofeo de la Serie Mundial que un trofeo de MVP”, dijo Judge.

Nueva York empezó la jornada cinco juegos detrás de los Medias Rojas de Boston, líderes de la División Este de la Liga Americana. Los Yankees necesitan una victoria o que Minnesota caiga para asegurar la localía en el juego de comodines, el 3 de octubre.

Greg Bird aportó un jonrón de dos carreras en el sexto. Gary Sánchez siguió los pasos de Judge en el séptimo, para la tercera ocasión en el año en el que los dos dieron cuadrangulares consecutivos. El receptor dominicano quedó con un total de 33 esta campaña.

Kansas City, quizás en la última semana con los potenciales agentes libres Eric HosmerAlcides EscobarLorenzo Cain y Mike Moustakas, quedó al borde de la eliminación en la carrera por entrar a los playoffs.

CC Sabathia (13-5) se llevó la victoria tras alcanzar el séptimo inning con una ventaja 6-0. El zurdo fue relevado tras permitir un jonrón de dos carreras al venezolano Salvador Pérez y luego otro solitario de Moustakas.

Por los Yankees, el dominicano Sánchez de 5-3 con anotada y remolcada. El venezolano Ronald Torreyes de 4-3 con carrera anotada.

Por los Reales, los venezolanos Pérez de 3-1 con anotada y par de impulsadas, y Alcides Escobar de 4-0. Los dominicanos Jorge Bonifacio de 2-1, y Melky Cabrera de 4-1. El brasileño Paulo Orlando de 2-0.

En Toronto aman a Bautista

TORONTO — El dominicano José Bautista le trajo personalidad y confianza a los Azulejos. Es el protagonista de uno de los momentos más icónicos en la historia de la franquicia y será recordado como uno de los mejores atletas que han pasado por Toronto.

Por eso, y ante la posibilidad de que no esté con el club la temporada entrante, el domingo por la tarde los fanáticos de los Azulejos aprovecharon para darle las gracias.

Toronto bautizó la serie ante los Yankees que terminó el domingo como “el Fin de semana para apreciar a los fanáticos”, pero en realidad han podido rebautizarlo en honor a Bautista, porque fue el foco de atención. Las ovaciones de pie fueron fuertes, largas y frecuentes, con fanáticos y compañeros de equipos entregados a celebrar la carrera de uno de los más grandes atletas de Toronto.

Nadie sabe realmente qué pasará después de esta campaña, pero se espera que el tiempo de Bautista en Canadá llegue a su fin tras 10 temporadas. Y si lo que pasó el domingo fue realmente su último juego en el terreno del Rogers Centre como pelotero de los Azulejos, Bautista deleitó a los presentes con una última tarde memorable gracias a un par de hits, una empujada y una despedida que dejó pocos ojos sin lágrimas en el parque.

“Muchísimas emociones bonitas”, dijo Bautista después del encuentro. “Es bueno que se te reconozca así, y es sabroso sentir todo ese amor. Aprecio mucho todo lo que pasó”.

El juego del domingo no significó nada para los Azulejos en la tabla de posiciones, pero claramente había un ambiente especial en el Rogers Centre para el último juego de la temporada en casa. Marcus Stroman salió a calentar antes del duelo con una camisa original usada por Bautista en el 2010. Los fanáticos empezaron a corear “José, José, José” durante los estiramientos y se pusieron de pie cuando fue su nombre fue anunciado en presentación del lineup.

En el sumo de respeto, cuando Bautista salió al terreno antes del primer inning ninguno de sus compañeros lo siguió. En vez de eso, se quedaron en el dogout para que el quisqueyano pudiese disfrutar del momento. Bautista no sabía que harían eso y cuando se dio cuenta era demasiado tarde. Corrió hasta el jardín derecho, elevó su mano y saludó al público antes de que el resto del equipo entrase al diamante.

La temporada 2017 de Bautista no salió como se esperaba, pero nada de eso importó el domingo. Lo importante fue agradecer a un hombre que está casi en lo más alto de cada categoría importante en la historia de Toronto. Es segundo en jonrones (287), segundo en boletos (802), tercero en carreras anotadas (788) y tercero en empujadas (763).

“Fue una idea de todos, algo que conversé con [Kevin] Pillar y [Ryan] Goins, tratando de ver cómo podíamos honrarlo”, dijo Stroman sobre el plan de dejar que Bautista saliese solo. “Fue especial ver todo lo que lo aprecian los fanáticos y buena parte del país. Y debería ser así, porque ha tenido una carrera fantástica y ha hecho cosas extremadamente especiales. Espero que regrese. Espero que este no sea mi último juego de local junto a ‘Bau'”.

Los Azulejos no eran mucha cosa cuando Bautista llegó sin hacer mucho ruido en el 2008. La asistencia estaba por el suelo, y con razón: el equipo no había jugado un juego importante en septiembre desde 1993. Se daba casi por descontado que Toronto terminaría año tras año detrás de los poderosos Yankees y Medias Rojas.

Había, de cierta manera, un complejo de inferioridad asociado con el equipo y su base de fanáticos. No sucedió de la noche a la mañana, pero con el tiempo Bautista ayudó a cambiar todo eso. El récord para el club de 54 jonrones en el 2010, los seis viajes al Juego de Estrellas. Los dos jonrones que tiró en la Serie de Campeonato de la Liga Americana en el 2015 y por supuesto, el famoso Bate que lanzó al aíre cuando sentenció a los Rangers en la Serie Divisional del 2015 con aquel jonrón inolvidable.

Pocos jugadores han significado más para esta ciudad y este país que el número 19. Un reportero le contó a Bautista después del juego que el expresidente de la novena, Paul Beeston, le dio el crédito de haber vuelto a hacer relevante el béisbol en este lado del mundo. La pelota no era popular entonces, pero ahora resplandece. Bautista rara vez deja ver su lado vulnerable en público, pero esta vez eso cambió.

“Yo no iría tan lejos”, dijo Bautista, un segundo antes de que sus ojos empezaran a aguarse y su voz a cortarse. “Pero aprecio lo dicho. Me gustaría pensar que sí ayudé un poquito”.

Yankees regresa a los playoffs

Los Yankees de Nueva York se clasificaron el sábado a los playoffs al asegurar al menos un puesto de comodín en la División Este de la Liga Americana, cuyo título casi saborean los Medias Rojas de Boston.

Los Yankees regresan a la postemporada tras no clasificarse el pasado año, al vencer 5×1 de visitante a los Azulejos de Toronto, gracias a cuadrangular de tres carreras de Greg Bird y otro solitario de Todd Frazer.

El abridor Sonny Gray (10-11) se anotó la victoria al permitir solo una carrera y cuatro imparables en seis innings, y el cubano Aroldis Chapman se apuntó el rescate.

Los Yankees (86-68), que están cuatro juegos detrás de Boston (90-64), jugarían el partido de comodines el 3 de octubre, probablemente con los Mellizos de Minnesota, que ganaron 10×4 a los Tigres de Detroit.

Nueva York quiere romper la maldición que le ha impedido ganar un partido de postemporada desde que Derek Jeter se fracturó el tobillo en el primer juego de la Serie de Campeonato de la Liga Americana de 2012, contra Detroit.

En Cincinnati, un jonrón de tres carreras de Mitch Moreland y acertado pitcheo del zurdo venezolano Eduardo Rodríguez, facilitó la victoria de 5×0 de los Medias Rojas sobre Rojos de Cincinnati.

Boston, que ha ganado 13 de sus últimos 16 juegos, busca su segundo título consecutivo del Este de la Liga Americana.

Tanto a Yankees como a Medias Rojas le restan ocho partidos la campaña regular.

Moreland le sonó vuelacercas a Robert Stephenson (5-6) en el sexto inning y llegó a 20 cuadrangulares en la temporada.

Rodríguez (6-6) no aceptó carreras en 7,2 innings de labor, en los que repartió seis ponches y regaló dos boletos.

 

José Abreu es igual a consistencia

CHICAGO — El cubano José Abreu volvió a demostrar que, por sobre todas las cosas, es un pelotero de equipo.

Aunque el sábado se convirtió en el tercer jugador en la historia de las Grandes Ligas que comienza su carrera con cuatro temporadas seguidas sumando al menos 25 jonrones y 100 carreras empujadas, el pelotero de los White Sox tomó el logro con tranquilidad.

El bateador designado estaba orgulloso, pero no exultante después del encuentro en el que cayeron derrotados ante los Reales por 8-2. Era difícil para un líder como Abreu celebrar un logro individual después de una derrota.

“Honestamente no me siento tan contento porque perdimos”, dijo Abreu. “Personalmente se siente bien alcanzar esta meta, este logro. Es algo muy especial para mí y para mi familia”.

“Lo estábamos buscando y lo logré”, siguió Abreu. “Quiero darle las gracias a la organización de los White Sox, al manager Rick Rentería, a mis compañeros, y a todas las personas que me han estado apoyando a lo largo de mi carrera y especialmente este año”.

Abreu, que empujó las dos anotaciones de los White Sox el sábado, se unió al dominicano Albert Pujols (2001-10) y a Joe DiMaggio (1936-39) como los únicos que han logrado este extraño hito. Pujols, DiMaggio (1936-42), Abreu, Al Simmons (1924-34) y Ted Williams (1939-42) son los únicos jugadores que comenzaron sus carreras con cuatro campañas al hilo remolcando al menos 100 rayitas.

Desde que se unió a los White Sox, Abreu ha sido un modelo de consistencia ofensiva. Sus totales de empujadas en cada una de esas temporadas son 107, 101, 100 y 100. Ha dado 36, 30, 25 y 31 jonrones y 35, 34, 32 y 41 dobles, respectivamente.

La consistencia siempre ha sido un objetivo para Abreu, desde su ética de trabajo a la forma en la que se conduce hasta su producción. Pero las 100 empujadas eran una marca de la que habló con su familia durante la temporada muerta.

“Cada año después de la temporada me siento con mi familia a revisar mis números y mi temporada”, dijo Abreu. “El año pasado, cuando nos reunimos, les dije, ‘El año que viene voy a dar 30 jonrones y voy a empujar al menos 100’. Y lo hice”.

“Fui capaz de lograrlo y eso es algo que me hace sentirme orgulloso de mi mismo y de mi familia. Ellos son los que han estado allí apoyándome a lo largo de toda mi carrera”.

El logro de Abreu fue alcanzado jugando con dolor, pues a mediados de semana se bateó un foul en la espinilla. Pero Abreu quería seguir jugando para la organización que lo ha respaldado estas últimas cuatro campañas.

Eso dice más de Abreu que cualquiera de sus impresionantes estadísticas.

“Esta organización fue la que hizo posible el sueño de mi madre de verme jugar pelota en las Grandes Ligas”, dijo Abreu. “Yo tengo que hacer todo lo que pueda por esta organización. Yo voy a seguir hacia adelante. No me estoy sintiendo al 100%, pero voy a seguir jugando”.

“Él trabaja extremadamente duro”, dijo Rentería. “Todo el mundo está feliz por él. Se metió en un grupo muy selecto”.

D-backs aseguran su pase a postemporada

PHOENIX — Los D-backs de Arizona consiguieron un boleto a la postemporada como uno de los Comodines de Liga Nacional, pero la celebración tendrá que esperar un poco más.

Los D-backs amarraron su primer pasaje a la postemporada desde el 2011 el domingo cuando los Cardenales cayeron ante los Piratas y los Cerveceros fueron doblegados por los Cachorros. Sin embargo, no pudieron celebrar de una vez porque todavía estaban jugando contra los Marlins.

Al manager Torey Lovullo le preguntaron antes de juego si pensaba sacar a sus peloteros regulares del encuentro si se enteraba de que ya habían clasificado gracias a los resultados de los encuentros de los Cerveceros y los Cardenales.

“No”, dijo Lovullo. “Vamos a seguir jugando con todo. Aquí vamos a toda marcha. Queremos hacer esto de la mejor manera posible y queremos ganar el juego de hoy. Todos estamos conscientes de los escenarios. Tenemos esto en nuestras manos, nos ganamos ese derecho. Así que tenemos que salir allá afuera y hacerlo realidad”.

Esta es la primera vez que los D-backs obtienen un puesto de Comodín. Habían ganado cinco veces la División Oeste de la Liga Nacional desde que la franquicia nació en 1998.

A los D-backs todavía le restan seis encuentros después del duelo del domingo y Lovullo no quiere que su equipo saque el pie del acelerador y luego no puedan retomar el ritmo cuando comiencen los playoffs.

“Yo pienso que todos hemos sido parte alguna vez de un equipo que ganó su pase temprano y luego bajo la marcha, y eso es algo que me preocupa”, dijo Lovullo. “Quiero pensar en la mejor estrategia para asegurarnos de que, si pasa eso, los muchachos puedan absorber lo sucedido, celebrarlo y después alistarse para el próximo reto. Necesitamos asegurarnos de estar jugando este mismo tipo de béisbol hasta el final, de principio a fin. Eso fue lo que le pedí a los muchachos”.

Boricuas en la MLB ayudan y sufren por su pueblo

HOUSTON — Han pasado tres días desde que el huracán María destruyó Puerto Rico y Carlos Beltrán aún no ha podido contactar a sus padres, que viven en la isla.

Mientras que el bateador designado de los Astros de Houston juegan con angustia y reza porque su familia esté bien tras el paso de la enorme tormenta, Beltrán y su esposa, Jessica, prometieron donar un millón de dólares a los esfuerzos de recuperación.

Beltrán es uno de varios peloteros puertorriqueños en Grandes Ligas — el torpedero de Cleveland Francisco Lindor, el receptor de San Luis Yadier Molina y el recién ingresado al Salón de la Fama Iván Rodríguez, entre otros — que buscan la manera de ayudar a la devastada isla.

“Es algo que necesita hacerse”, dijo Beltrán. “Creo que la única manera en que puedo motivar a las personas a contribuir y ayudar a mi país es actuando de esta manera. En este momento nuestro país sufre por un devastador huracán… solo quiero ayudar lo más que pueda”.

El donativo de Beltrán se presenta en un momento en el que espera con ansiedad recibir noticia de sus padres. Ha estado en contacto con algunas personas en Puerto Rico y les ha pedido que intenten ver cómo está su familia, pero las afectaciones en el servicio de electricidad y los árboles derribados han complicado los traslados dentro de la isla.

“No sé cómo están”, comentó. “No sé lo que sucede con mi familia, no hay comunicación. Así que intento venir al parque con una mentalidad positiva, pero mi corazón y mi cabeza no están aquí”.

Puerto Rico se enfrenta a una desafiante recuperación de la tormenta más poderosa en azotar a la isla en 80 años. Muchos no cuentan con agua potable y toda la isla permanece sin electricidad, y podrían pasar meses antes de que se restaure el servicio.

El compañero de Beltrán en los Astros, campeones del Oeste de la Liga Americana, el estelar torpedero Carlos Correa, ha pasado gran parte de la semana consolando a su madre, quien sufre de una crisis nerviosa desde que perdió contacto con su madre y su padre a primeras horas del miércoles, cuando la tormenta tocó tierra.

Desde la tormenta, Correa ha calzado dos pares distintos de zapatos personalizados que tienen la bandera puertorriqueña, como un recordatorio de lo que sufre la isla.

“Es algo muy complicado”, reconoció Correa. “Intentas mostrar un rostro alegre y jugar al béisbol todos los días e intentar sonreír, pero por dentro sé que mi familia podría estar en problemas. No sé dónde están, qué están haciendo o cómo están. Es algo muy difícil en qué pensar”.

El sábado, Grandes Ligas hizo un donativo de un millón de dólares para ayudar a los esfuerzos de recuperación en Puerto Rico, así como por el terremoto en México. MLB pagará a doctores y otros profesionales médicos para que viajen a ambos lugares a brindar asistencia.