Novato de los Dodgers los lleva a su octava victoria seguida

LOS ÁNGELES — Un doble de dos carreras de Kyle Farmer en el 11mo, en su primer turno al bate en las mayores, dio a los Dodgers de Los Ángeles su octava victoria seguida, un triunfo 3-2 el domingo sobre los Gigantes de San Francisco.

Puig's game-tying single in 9th

Corey Seager sumó un doble por la línea del jardín derecho con un out, en su tercer hit del juego, mientras que Justin Turner recibió boleto intencional. Entonces, Farmer bateó de línea un lanzamiento de 3-2 de Luis Suárez (0-1) por la línea del jardín derecho, impulsando a los dos corredores en la 31ra victoria de remontada de los Dodgers.

Joe Panik había puesto a los Gigantes 2-1 arriba en la parte alta del inning con un sencillo por el centro del jardín en el que anotó Kelby Tomlinson desde tercera.

Los Dodgers ganaron su 39no juego en 45 y completaron su 14ta barrida esta temporada. Los Ángeles logró cinco doble plays, la cifra más alta de la temporada, y mejoró a 26-3 en casa desde el 7 de junio.

El dominicano Pedro Báez (3-1) firmó los dos últimos outs en la parte alta del 11mo.

Por los Gigantes, el venezolano Gorkys Hernández de 4-1. El dominicano Miguel Gómez de 1-0.

Por los Dodgers, el puertorriqueño Enrique Hernández de 3-1. Los cubanos Yasiel Puig de 5-2 con una impulsada; Yasmany Grandal de 1-0.

Severino más afianzado

NUEVA YORK – A estas alturas del año pasado, Luis Severino acababa de reintegrarse al equipo grande de los Yankees tras una estancia en Triple-A, a donde pronto volvería, y fungía como relevista luego de un pésimo comienzo como abridor. Pero en cuestión de meses, el dominicano ha dado un giro de 180 grados y hasta ha demostrado dotes de as.

Severino, de 23 años de edad, puso a soñar a los Bombarderos en el 2015, su primera temporada en Grandes Ligas, en la que registró récord de 5-3 con efectividad de 2.89 en 11 aperturas. Pero en el 2016, tuvo marca de 0-8 en sus primeras nueve salidas, por lo que pasó tiempo puliéndose en ligas menores y fue asignado al bullpen.

El cambio le asentó a Severino — tuvo promedio de carreras limpias de 0.39 en 23.1 entradas como relevista por Nueva York — pero el derecho siempre dejo en claro que prefería ser abridor. Los Yankees le dieron la oportunidad de volver a la rotación esta temporada y, hasta el momento, el quisqueyano los ha hecho quedar bien. Severino, quien fue convocado a su primer Juego de Estrellas este año, lleva foja de 7-4 con promedio de carreras limpias de 3.03 en 20 aperturas por la novena del Bronx en el 2017. En tres salidas en la segunda mitad, ha registrado foja de 2-0 con efectividad de 0.43.

“Yo sentía que yo podía ser abridor y gracias a Dios eso es lo que estoy encontrando ahora”, dijo Severino, quien no ha permitido carrera limpia alguna en sus últimos 18 innings de labor.

El manager de los Yankees, Joe Girardi, considera que la experiencia en el bullpen ayudó a Severino en cuanto al comando se refiere.

“Ha descubierto que tiene que localizar su recta abajo en la zona al igual que arriba, que tiene que ser más consistente con su slider y que debe tener un mejor cambio”, dijo el capataz al respecto. “Y ha logrado esas tres cosas. Es por eso que puede enfrentarse a un lineup tres veces y mantener su material en la cuarta ocasión”.

Severino también ha llamado la atención últimamente por su velocidad. El 20 de julio, el quisqueyano tiró una recta de 101.2 millas por hora, el pitcheo más veloz que ha efectuado un pitcher abridor este año. El derecho atribuye ese aumento en su velocidad al trabajo que hizo durante el receso de temporada.

“Trabajé mucho en lo físico, en los hombros, mucha pierna”, dijo Severino. “Pienso que eso ha sido la diferencia”.

La actuación de Severino ha ayudado a los Yankees a llegar al sábado como punteros del Este de la Liga Americana, con ventaja de medido juego. Incluso se ha comentado que el oriundo de Hato Mayor podría ser considerado el as de Nueva York ahora mismo. Pero el serpentinero no cree ser digno de esa distinción a estas alturas de su carrera.

“Sería un orgullo, pero como he dicho, hay muchos pitchers aquí y tengo que llegar al nivel de ellos para ser un abridor como CC Sabathia [por ejemplo], que tiene muchísimos años en Grandes Ligas y [ha lanzado] mil y pico de innings”, expresó Severino. “Masahiro Tanaka tuvo un año excelente el año pasado. Son muchas cosas que influyen. Pienso que me falta más para llegar a ese nivel”.

Beltré llega a los 3,000 inatrapables

El dominicano Adrián Beltré conecta su hit número 3,000 en las Mayores en el día del Padre Dominicano.

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Dominicano Rafael Devers debuta hoy

Los Medias Rojas de Boston han tenido dificultades para encontrar la producción necesaria en la tercera base durante la temporada de béisbol de 2017, pero pronto tendrán una nueva cara en la esquina caliente.

Por segunda temporada consecutiva, los Medias Rojas subieron a un prospecto estelar en medio de la batalla por alcanzar la postemporada.

Al igual que Andrew Benintendi el año pasado, el dominicano Rafael Devers fue ascendido oficialmente por Boston ayer para unirse al equipo para la serie ante los Marineros. Utilizará el número 11.

Devers, de 20 años, es el prospecto número 12 de todo el béisbol de acuerdo con MLBPipeline.com.

El manager de los Medias Rojas, John Farrell, dijo que Devers abrirá su primer juego en la antesala hoy por la noche ante el venezolano Félix Hernández.

En un principio, Devers, bateador zurdo, jugará mayormente ante abridores derechos, mientras que Deven Marrero lo hará ante los zurdos.

Devers, quien es considerado un fenómeno, se fue de 4-3 el domingo con Pawtucket y bateó .400/.447/.600 en sus nueve juegos en Triple-A.

Venía de lograr .300 con .575 de slugging en sus primeros 77 encuentros con Doble-A Portland esta temporada. El prospecto sumó 20 jonrones y 60 empujadas en 322 turnos este año en las menores.

Dominicano Magneuris Sierra es subido por los Cardenales

Los Cardenales de San Luis mandaron al guardabosques Stephen Piscotty a la lista de lesionados de 10 días debido a una lesión en la ingle derecha.

Los Cardenales informaron la decisión antes del inicio del partido del sábado contra los Piratas de Pittsburgh.

La novena de San Luis tuvo que llamar al guardabosques dominicano Magneuris Sierra de la Double-A Springfield.

Piscotty, de 26 años de edad, estaba bateando para promedio de .236 con seis jonrones en lo que va de la temporada.

Bartolo Colón comienza a ponderar el retiro del béisbol

Bartolo Colón está considerando el retiro y su desempeño en su próxima salida ante los Dodgers de Los Ángeles podría ser un factor determinante al tomar una decisión.

El veterano abridor dominicano reveló a ESPN Digital que aunque se sentía muy agradecido de la nueva oportunidad que le están ofreciendo los Mellizos de Minnesota de ser parte de su rotación, los pobres resultados que está teniendo este año lo están haciendo pensar en retirarse.

Lo único que mantiene a Colón en una lomita de Grandes Ligas es una promesa que le hizo a su madre, la señora Adriana Morales Cruz, quien falleció en agosto de 2014 cuando el lanzador estaba en el primero de sus tres años en la rotación de los Mets de Nueva York.

“Ahora mismo el único trabajo que uno tiene es éste, la pelota, y siempre me ha gustado seguir jugando porque le prometí a mi vieja antes de irse que quería jugar hasta los 45 años”, dijo Colón a ESPN Digital tras su salida del martes, donde permitió cuatro carreras en cuatro entradas en la derrota 6-3 ante los Yankees de Nueva York. “Pero vamos a ver porque cuando vienes a ver no le voy a cumplir”.

El derecho de 44 años destacó que intentar alcanzar la marca de 243 victorias del Salón de la Fama Juan Marichal no será un factor determinante en su decisión, la cual estará basada por completo en los resultados. Colón ha sumado 235 victorias en sus dos décadas en Grandes Ligas.

“He tenido esos pensamientos (de retirarme). Los he tenido y vamos a ver”, admitió Colón. “Me está yendo este año malísimo y te llegan muchas cosas a la mente, que es mejor guindar el guante, como dice uno, pero vamos a ver la próxima salida”.

Gary Sánchez da de comer mangú en Manhattan

El poder del receptor dominicano de los Yankees, Gary Sánchez, se esconde detrás de una expresión tranquila, detrás del bate que descansa en el hombro derecho antes de un lanzamiento, detrás de la careta azul, cuando se agacha detrás del plato y cuando su brazo derecho descansa en la rodilla. Sólo en aquel último instante antes del tiro o cuando el corredor comienza a acelerar en las almohadillas es que demuestra dicho trueno.

Luego todo es evidente: el quisqueyano tiene un poder innato en su bate y su brazo que lo hace un cátcher con dos de las herramientas más devastadoras en las Grandes Ligas.

Statcast™ puede medir aquel poder de doble filo. Sánchez le pega y tira la bola con una de las mayores potencias para un receptor. Desde que ascendió a las Mayores en agosto del año pasado, el 47% de los pitcheos los ha bateado con fuerza – por encima del promedio de Statcast™ de 95 millas por hora – cifra que lo coloca entre los mejores 10 de 307 bateadores con al menos 250 bolas bateadas desde el 2016 y la mayor cantidad para su posición. Cuando los corredores intentan robarse una base, la velocidad promedio de los tiros de Sánchez hacia la segunda base es de 85.9 millas por hora, la mayor velocidad en la Gran Carpa. Es una combinación que marca la diferencia y que pocos receptores podrían igualar.

Sánchez no ha defraudado. Mientras su corpulento compañero en los Bombarderos, Aaron Judge, ha llamado la atención con una primera mitad digna del premio al Jugador Más Valioso, Sánchez siguió su campaña de novato con 20 jonrones en el 2016 con su primera convocatoria al Juego de Estrellas este año.

“Es impresionante. Cuando observas a Aaron Judge junto a los demás, todos lucen pequeños. Pero Gary también es un muchacho acuerpado”, señaló el capataz de Nueva York, Joe Girardi. “Es muy fuerte, tiene gran velocidad en su swing y una capacidad de ajustarse a los lanzamientos. No nos podemos olvidar de lo que ha hecho”.

Sánchez llegó a la acción del miércoles con 14 jonrones, segundo entre los receptores de Grandes Ligas pese a pasar tiempo en la lista de incapacitados. Todos sus bambinazos han sido descomunales — con el último pasando por encima del Monstruo Verde del Fenway Park el viernes pasado. Entre los 145 toleteros con al menos 10 vuelacercas, Sánchez es primero en distancia promedio: 426 pies. También es segundo en velocidad de salida: 109.8 millas por hora, por debajo de las 110.9 millas por hora de Judge.

“No me había enterado de aquellas estadísticas”, declaró Sánchez. “Pero lo que te puedo decir es que no son de mucha importancia, porque lo único en que piensas es en dar un buen swing”.

Apenas un jonrón de Sánchez caminó menos de 400 pies — un cañonazo hacia la banda contraria en el Yankee Stadium con el punto más alto alcanzando los 52 pies. La mayoría de los bateadores no tiene lo suficiente fuerza para volarse la cerca con aquella clase de swing; la mayoría no conecta batazos de 111.9 millas por hora hacia la banda contraria.

Ese swing impulsó a Sánchez en la primera ronda del Festival de Jonrones, para sorprender a todos y eliminar a Giancarlo Stanton. Sánchez sacudió 10 bambinazos de más de 450 pies y aunque se cansó en la segunda ronda, pegó el más largo a 485 pies, según Statcast™.

Los jonrones de Sánchez están cobrando más distancia que antes. En su marcha histórica como novato, promedió 407 pies de distancia — casi 20 menos que en el 2017 — y el más largo fue de 437, distancia que ya ha superado cuatro veces, fijando una marca personal de 450 pies. Su contacto también ha sido más fuerte: Sánchez ocupa el quinto lugar con un contacto promedio de al menos 110 millas por hora (12.6%) y es uno de seis jugadores con múltiples batazos de al menos 115 millas por hora, acompañando a Judge, Stanton, Joey GalloMark Trumbo y Manny Machado.

Todo esto ha sido mientras que Sánchez ha retirado a los corredores como pocos pueden. Gracias a su potente brazo, en intentos de robo de la segunda base, Sánchez ha promediado 1.91 segundos en su brinco — el tiempo en que el cátcher atrapa la bola y el infielder recibe el tiro — uno de los tres mejores en las Grandes Ligas. Sánchez sorprendió a Trevor Plouffe en 1.82 segundos, que fue el segundo más rápido después de los 1.81 del venezolano Salvador Pérez.

“Siempre me enfoco en ejecutar todo de la misma manera”, explicó Sánchez. “Cada vez que tiro a la segunda, quiero hacer un buen tiro y trato de que llegue lo más pronto posible”.

La diferencia entre Sánchez y los demás receptores es enorme. Este año, en la Gran Carpa el promedio de brinco en intentos de robo de la segunda base es de 2.00 segundos. Los lanzamientos promedian 79.4 millas por hora, muy por debajo de las 85.2 millas por hora de Sánchez. Los únicos receptores con tiros más fuertes que la máxima velocidad de Sánchez de 86.1 millas por hora para sorprender a los corredores en intento de robo son del puertorriqueño Martín Maldonado y del venezolano Willson Contreras.

Al preguntársele a Jorge Posada en el Día de las Leyendas en el Yankee Stadium qué le impresionaba más de esta nueva generación en la receptoría de los Yankees, el boricua dijo lo siguiente: “Su brazo. Y obviamente lo fuerte que es”.

Los tiros y los hits surgen del mismo lugar. El hecho de que Sánchez pueda producir ambos es lo que lo hace una gran amenaza, la combinación de un receptor élite.

“La clase de números que ha conseguido demuestra que tiene la capacidad de entrar en aquel grupo”, agregó Posada.

White Sox piensan en futuro, Yankees por el campeonato

CHICAGO – Al gerente general de los White Sox, Rick Hahn, se le podría perdonar por no destacar de inmediato la noticia de que Yoan Moncada estaba rumbo al equipo grande de Chicago durante una rueda de prensa tras la derrota ante los Dodgers el martes en el Guaranteed Rate Field.

Hahn habló del cambio que envió al tercera base David Robertson, al cerrador David Robertson y al relevista derecho Tommy Kahnle a los Yankees por los prospectos Blake Rutherford, Ian Clarkin y el colombiano Tito Polo, junto al diestro Tyler Clippard.

Después de eso, Hahn tocó el tema de los ajustes en el roster activo de los Medias Blancas.

El cubano Moncada, considerado el prospecto número 1 de todo el béisbol por MLBPipeline.com, estuvo programado para hacer su debut con el equipo grande el miércoles, luego de ser subido desde Triple-A Charlotte. Asumirá el rol de segunda base titular de Chicago.

“No lo traeremos para que esté sentado”, dijo Hahn acerca de Moncada. “Lo estamos trayendo para continuar el desarrollo que tiene que realizarse en Chicago.

“Aún le falta trabajo por hacer. Obviamente, es muy joven todavía, pero creemos que está listo para el próximo reto que viene a nivel de Grandes Ligas”.

Moncada, de 22 años de edad, bateó .282 con 12 jonrones, 36 empujadas, 57 anotadas, 49 bases por bolas, 17 bases robadas y porcentaje de embasarse de .377 por Charlotte. El bateador ambidextro también ha impresionado con su mejoría a la defensa en la intermedia.

En ocho juegos en septiembre pasado con los Medias Rojas, Moncada se fue de 19-4 con una impulsada y tres anotadas. Aun con la notable mejoría este año, Hahn sabe que al cubano le esperan más momentos difíciles.

“No es un producto pulido”, afirmó Hahn. “Sin importar lo anticipados que sean sus debuts, con estos (prospectos cotizados) va a haber un elemento de desarrollo que va a ocurrir en Chicago. Pensamos que es hora de que Yoan tenga esa oportunidad de dar el próximo paso”.

Este canje con los Yankees es parte de la continua reconstrucción de los Medias Blancas de parte de Hahn, quien ahora cuenta con siete prospectos de los primeros 50 de MLBPipeline.com, y 10 de los primeros 68. La semana pasada, los Medias Blancas adquirieron al jardinero dominicano Eloy Jiménez (número 8 de todo el béisbol) y al derecho Dylan Cease (63) de los Cachorros en el cambio por el colombiano José Quintana. Además de traer a Moncada y al derecho Michael Kopech (11) en la transacción por Chris Sale en diciembre pasado, Chicago también adquirió a Lucas Giolito (28) y al quisqueyano Reynaldo López (36) de los Nacionales en esa misma época por Adam Eaton.

Lo hecho por Hahn en los últimos meses no se limita a los cambios. Los Medias Blancas firmaron al cubano de 19 años de edad, Luis Robert, como agente libre internacional. Robert ha sido calificado como el prospecto número 23 del béisbol por MLBPipeline.com y recibió un bolo de US$26 millones al firmar en mayo. Sólo Moncada ha negociado un mayor bono en el mercado internacional, firmando por US$31 millones con Boston hace un par de años.

MLBPipeline.com califica a Rutherford como el prospecto número 6 de los Medias Blancas y Clarkin como el 18.

El relevista Brad Goldberg también se une al equipo grande de Chicago, procedente de Charlotte.

Nelson Cruz llega a los 300 jonrones en las Grandes Ligas

El pasado viernes Nelson Cruz, de los Marineros de Seattle, conectó su cuadrangular

16 de la temporada y el 300 de su carrera, convirtiéndose en el dominicano número 14

en lograrlo en las Grandes Ligas.

El próximo criollo que deberá alcanzar dicha cifra es su compañero de equipo, el

estelar intermedista Robinson Canó, quien cuenta con 295 cuadrangulares.

Cruz lidera las Grandes Ligas en jonrones desde el 2014.

Cruz, nativo de Las Matas de Santa Cruz, Monte Cristi, lidera las Grandes Ligas en

cuadrangulares desde el 2014 con un total de 143, seguido de su compatriota Edwin

Encarnación (133), Chris Davis (125), Mike Trout (122) y Todd Frazier (120).

Cruz volvió a pegar jonrón en la actividad del domingo y ahora tiene 301 jonrones.

Si su carrera no comienza con muchos obstáculos, hoy se estuviera hablando de más

de 400 jonrones y de proyección para el famoso club de los 500.

De todas formas, sus últimos 5 años han sido muy fructíferos y los fanáticos aprecian

Carlos Gómez: ‘A veces te tratan como si salieras de una jungla’

En noviembre de 1963, Felipe Alou unió fuerzas con el periodista y biógrafo Arnold Hano para escribir un artículo en Sport Magazine titulado en inglés: Latin-American Ballplayers Need a Bill of Rights (Los peloteros latinoamericanos necesitan una declaración de derechos).

En el artículo, Alou describe en detalle el deplorable trato a los peloteros latinos en los años sesenta. Y aunque varias de las dificultades señaladas por Alou, como prohibirle sentarse a comer en un restaurante junto al Salón de la Fama Orlando Cepeda debido al color de su piel, ya no son frecuentes en nuestra sociedad, muchas otras aún son relevantes para los peloteros de Grandes Ligas hoy en día.

Al final de la temporada de 1963, sólo 18 jugadores nacidos en la República Dominicana habían jugado al menos un partido en Grandes Ligas. Al final de la temporada pasada, cerca de 700 peloteros dominicanos habían jugado en las ligas mayores. Un total de 93 peloteros dominicanos fueron parte los planteles de Grandes Ligas el Día Inaugural de la presente campaña 2017.

Uno de esos 93 peloteros, el jardinero de los Rangers de Texas Carlos Gómez, ofreció su punto de vista sobre algunos de los temas más significativos abordados por Alou y destacó que para muchos peloteros latinos sigue siendo un reto jugar al béisbol y vivir en los Estados Unidos, en particular lidiar con los medios de comunicación al no tener dominio del inglés.

FELIPE ALOU EN 1963: Los latinos necesitan tener a un portavoz para defenderlos. Necesitamos a alguien que nos represente, que sepa lo que pasa en los países latinoamericanos. No tiene que ser latino. No tiene que hablar español. Pero sí tiene que ver las condiciones de nuestros países, frente a frente. Tiene que entender las condiciones económica, la pobreza.

CARLOS GÓMEZ EN 2017: No (necesitamos) solamente (un portavoz), sino es nuestra comunidad completa que debe hacerlo. Nosotros venimos aquí para que los compañeros de nosotros, para que este deporte y esta ventana que se abrió a nosotros, ellos nos miren con más respeto a nosotros. Y lo han ido haciendo, pero todavía hay como ese vacío de que si nosotros no nos unimos y hablamos, siempre va a estar ahí. No es cuestión de racismo por decirlo así, sino que esa es la manera que ellos iniciaron este juego. Los peloteros americanos vienen de colegio, vienen de universidades, nosotros venimos muchas veces hasta sin estudiar. Entonces somos marginados por eso porque muchos de nosotros cometemos errores cuando no tenemos la educación académica que nosotros necesitamos.

ALOU: Los latinos son diferentes de los estadounidenses en muchos aspectos. Nosotros hablamos español; ustedes hablan inglés. A algunos peloteros latinos se les hace difícil aprender inglés. A mí fue terrible y todavía lo hablo mal. A algunos latinos se les hace tan difícil que simplemente se dan por vencidos y hablan sólo en español. Eso crea una barrera.

Tal vez hay algunos Gigantes de San Francisco a quienes no les gusta cuando nosotros nos reunimos y hablamos en español. No saben lo que está pasando y piensan que estamos hablando de ellos. Bueno, cuando los jugadores americanos van a mi país o a Venezuela o a Puerto Rico, la mayoría de ellos no se preocupan por aprender español y muchos latinos se preguntan de qué están hablando. Funciona de ambos lados, y me alegra que muchos de mis compañeros de equipo en los Gigantes de San Francisco hayan intentado aprender un poco de español, así como yo he aprendido un poco de inglés; nos ayuda a todos.

CARLOS GÓMEZ EN 2017: Muchas personas tratan de hablar tu idioma para que uno se sienta más cómodo, y eso es algo que uno aprecia y lo toma de corazón. Entonces uno pone más empeño en aprender el idioma para poder comunicarse mejor. Tú aprendes con ellos y ellos aprenden contigo. Creo que la mayoría de los peloteros americanos que viajan a países latinoamericanos a jugar pelota de invierno viven lo que estamos viviendo. Cuando regresan aquí a los Estados lo aprecian y te tratan mejor.

A veces es difícil para nosotros (aprender a hablar inglés), especialmente como cuando vienes aquí de 16, 17 años. Uno sólo sabe cómo tirar la bola, cómo correr y cómo batear. Es frustrante (cuando alguien se burla de tu inglés) pero te hace más fuerte. Aprecio cuando los periodistas americanos vienen a mí y tratan de hablar español. Tengo mucho más respeto por la gente que trata de hacer eso. Pero un tipo viene a juzgarme (me digo), ‘Oye, ¿cómo es que me estás criticando cuando yo no tuve ninguna otra opción?’

El año pasado fue algo que sí me marcó. Cuando ese periodista escribió lo que escribió fue algo como burla. Eso lo pensó, lo analizó y lo hizo. Yo solamente fui a la escuela por nueve años y me siento orgulloso de decirlo porque tengo la educación necesaria, no académicamente, pero aprendí con la vida; aprendí con mis padres. No fue algo que quise dejar, sino que tuve que dejar. Sin tener la calidad académica que muchos de los peloteros ahora mismo tienen, me he mantenido bien en esta carrera durante tanto tiempo.

ALOU: En la República Dominicana, si pierdes un partido, sigue siendo un juego, y después se ríe, se canta, silbamos en el camerino. Creo que un hombre no debe ser juzgado por lo que hace en el camerino sino en el terreno de juego.

Creo que es tonto y peligroso etiquetar a cualquier pueblo o a cualquier nación o a cualquier raza como que tiene más o menos valor, o más o menos deseo de destacarse que cualquier otro grupo. Espero que esa etiqueta no esté basada en la discriminación. Creo que es sólo un malentendido. Pero incluso si se trata de un malentendido, ya es hora de que alguien explique la naturaleza de los latinos de una manera que no insulte a los latinos.
GÓMEZ: Es Estados Unidos y aquí se aprende a jugar al béisbol de una manera diferente a la de nosotros. Nosotros aprendemos a jugar un juego. No lo aprendemos como si fuera un trabajo. No, no, yo me lo voy a disfrutar y voy a hacer lo que me gusta. Así es como jugamos en la República Dominicana, como jugamos en Venezuela, en cualquier parte de Latinoamérica. Cuando venimos aquí tenemos que ajustarnos a la forma en que se juega al béisbol, algo que no creo que sea justo porque el béisbol tiene que ser el mismo para todos y la forma en que jugamos en la República Dominicana no es para faltarle el respeto a nadie. La forma en que juego a mucha gente no le gusta, pero al final del día cuando me voy a mi casa a dormir me pregunto ‘¿Por qué se enojan? No es lo que quise hacer. Quiero que a todo el mundo le vaya bien; quiero que todo el mundo juegue duro, porque así podemos tener un buen show para los fans. Es la pasión, el amor que sentimos por el juego.

Todo el americano que tiene la oportunidad de ir a jugar en nuestro país se da cuenta cómo nosotros jugamos pelota y lo valoran. Nosotros somos guerreros. Si me ganaste, me ponchaste, ¡celebra, tú ganaste! Yo sí creo que es una falta de respeto del bateador hacia un pitcher si el bateador le conecta un jonrón y se queda mirando al pitcher. ¿Pero por qué un pitcher se tiene que sentir ofendido si yo doy un jonrón y miro la pelota? Yo estoy mirando la pelota que me dio tanto trabajo de preparación antes y después del juego para yo tener ese resultado. ¿Por qué te vas a sentir mal por eso? Cuando me ponchan yo no miro al pitcher, ni le grito al pitcher. Bajo la cabeza y me voy a mi dugout. Ellos pueden celebrar con todo. Ganaron. Él ganó. Te esforzarte ese día para eso. Pero en ocasiones, los bateadores nosotros tenemos que darle a la pelota, ni verla mucho y correr para primera. ¿Tú sabes lo difícil que es dar hit?

ALOU: La mayoría de los jugadores latinos se sienten como extraños. Jugamos a la pelota en este país, nuestro nombre está en los periódicos americanos y somos reconocidos por muchos americanos, pero aunque estamos en este país, no somos parte de este país.

GÓMEZ: En algunos momentos sí. En algunos momentos uno se siente (como un extraño) porque uno encuentra personas que lo tratan como si uno saliera de la jungla o como que uno salió de un monte que vino abrir los ojos porque llegó a otro país. En ese momento te sientes muchas veces depresivo, pero en esos momentos hay dos caminos para tomar, darle afincamiento a lo que dice esa persona o hacerte más fuerte y tomar el camino que tú sabes que es el correcto.

ALOU: Las personas que lean esto dirán que tengo resentimiento. Eso no es cierto. Me encanta el béisbol, como juego. Empecé a jugar al béisbol porque era divertido. He aprendido mucho, no sólo sobre el béisbol, sino sobre la vida, desde que llegué a este país. Ha sido una aventura; una educación. Tengo muchos amigos maravillosos en este país. He sido víctima de muchos prejuicios, pero también he conocido a mucha gente buena, gente estupenda. Es un país hermoso y maravilloso.

GÓMEZ: Jugar pelota en Estados Unidos es un reto y es un sueño. Es un sueño que cuando llegas aquí, si no vienes con tu mente bien puesta se te puede convertir en una pesadilla, porque tú llegas a un país diferente donde no hablas el idioma, donde todo es diferente para ti -la educación, la disciplina, la comunicación, las leyes. Tienes que hacer un ajuste y empezar desde cero. Si no tienes tu mente bien puesta te puedes desviar fácilmente o dejar todo. Mi papá es mensajero y mamá trabajaba en una factoría, llevando 100 dólares al mes entre los dos. Entonces yo digo, si yo me sacrifico para esto, tengo las habilidades y le saco beneficio a eso, puedo cambiar la generación de los Gómez, los Peña, de mi familia. Pero muchas veces me sentía deprimido. Me sentía con rabia. A veces me sentía afectado psicológicamente porque por más que tengas las agallas (en mi casa) cuando me dolía la cabeza o me dolía la espalda o me dolía cualquier cosa, (mi mamá decía) ‘Ay mijo toma este té, toma esta sopa, tómate esto’. Tenía que hacerlo yo. Era una de las cosas que yo muchas veces me iba al hotel, me miraba (en el espejo), lloraba y me limpiaba las lágrimas y me decía, ‘No, tú tienes una meta. Así que ya no es tiempo para afligirse, es tiempo para que tú te hagas más fuerte’.

El hecho que yo me sienta de una manera por personas que me han marginado o me han apuntado sin tener razón no quiere dar dicho que yo no tenga agradecimiento por este país. Este país me ha hecho a mí una persona que yo nunca me imaginé ser; igual que mi familia. Me ha dado la oportunidad que yo quizás no hubiese tenido y siempre en mi corazón voy a estar agradecido de Estados Unidos. Pero en mi trabajo pasan esas cosas y si uno no las dice van a seguir pasando y nosotros somos los que estamos ahora mismo siendo el espejo de la nueva generación que viene para que pueda seguir creciendo y que el béisbol vaya cambiando.