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Aguilas derrotan a escogido y pasan a la Gran Final

Richelson Peña lanzó impecable durante siete entradas y fue apoyado por dos cuadrangulares de Danny Santana, para las Águilas Cibaeñas derrotar 7-0 a los Leones del Escogido, pasando a la Serie Final que comenzará el martes contra los Tigres del Licey.

Peña maniató totalmente los bates rojos durante siete entradas, llegando a retirar 17 bateadores en forma seguida, solamente permitió un hit que fue un doble en la primera entrada, su control estuvo perfecto sin transferencia y abanicó a tres de los 23 que enfrentó.

Santana que había estado ausente por razones de salud y que comenzó como segundo mejor bateador con 375, también pasó a Leury García en el departamento de hits con 26 en el Todos Contra Todos.
Para clasificar a las Águilas con sus triunfos de sábado y domingo, los abridores Francisley Bueno y Richelson Peña no permitieron carreras y tampoco el relevo para las dos lechadas.
El toletero Zoilo Almonte se despidió del equipo anoche aportando dos sencillos, ya que debe viajar a Japón donde jugará con los Dragones de Chunichi.
El resultado reedita la final del torneo pasado, entre Tigres del Licey y Águilas Cibaeñas en una esperada revancha entre los archirrivales de la pelota criollo, donde los cibaeños estarán por ocasión 39 en el último tramo.

La Victoria fue para Richelson Peña (2-0), con la derrota para Elih Villanueva (0-2).
Las Águilas comenzaron en el montículo con Richelson Peña, luego tiraron Jhan Mariñez (8) y Richard Rodríguez (9).

Aguilas aseguran empate en el segundo lugar

El zurdo cubano Francisley Bueno se combinó con tres relevistas para blanquear a los Gigantes, y las Aguilas Cibaeñas aseguraron un empate en la segunda posición del Round Robin semifinal del torneo de béisbol profesional de Republica Dominicana, dedicado a don Pepe Busto.

En el plano ofensivo Edwin Espinal y Alfredo Marte dispararon sendos cuadrangulares en las entradas cuarta y quinta, respectivamente para producir el triunfo 2-0 a favor de los aguiluchos, que frenaron una racha negativa de tres derrotas corridas.

Bueno, se anotó el triunfo, trabajo 5.2 entradas de cediendo 4 hits, un boleto y ponchó a tres, saliendo expulsado en sexto en una discusión por el conteo con el árbitro principal.

Abel de los Santos tiró en el sexto y camino 1.1 entradas cediendo un hit y ponchando uno, Richard Rodríguez lanzó el octavo sin novada y Josh Judy cerró para su salvamento número cuatro.

La derrota fue para el tambien zurdo cubano Raúl Valdez, que toleró las dos carreras aguiluchas, trabajando 5.0 entradas de cuatro imparables, dos boletos y tres ponches.

Los líderes ofensivos por los amarillos Junior Lake doble e hit, Edwin Espinal y Alfredo Marte un jonr٠n cada uno, Ronny rodríguez y Alfredo Pérez dieron un imparable.

Por los Gigantes Leury García, Anderson Félix, Garabez Rosa, Carlos Paulino y Abiatal Avelino dieron un hit por cabeza.

Beltré reflexiona sobre sus logros en las mayores

Esta semana, es posible que Vladimir Guerrero se una a Juan Marichal y Pedro Martínez como el tercer dominicano en el Salón de la Fama. Chipper Jones parece tener su lugar asegurado como el 17mo antesalista inmortalizado en Cooperstown.

Mientras tanto, Adrián Beltré se está preparando para su 21ra temporada de Grandes Ligas, el último año de su contrato con los Rangers. En el 2018, el oriundo de Santo Domingo le estaría poniendo los toques finales a una carrera que de seguro le permitirá unirse a la lista de dominicanos y antesalistas en el Salón de la Fama.

Beltré, quien ha sido convocado a cuatro Juegos de Estrellas, ha ganado cuatro Bates de Plata y cinco Guantes de Oro. En la charla de esta semana, el quisqueyano habla sobre el impacto de sus logros:

MLB.com: Cuando llegaste a 3,000 hits, el Salón de la Fama Wade Boggs dijo, “Eso significa Cooperstown”. ¿Pensaste en eso?

Beltré: Es un gran logro y estoy orgulloso de lo que he hecho, pero no quiero dejarme llevar por el Salón de la Fama. Ya veremos cuando lleguemos a ese punto.

MLB.com: Recuerdo hablar con Nolan Ryan cuando eras un posible agente libre y él era el presidente de los Rangers. Dijo que era imperativo renovar contigo porque eras un factor tan importante en el éxito del equipo.

Beltré: Eso es bonito viniendo de Nolan, a quien le tengo tanto respeto. Es un honor que se haya sentido de esa manera y me alegro porque [Texas] era el lugar indicado para mí. Logramos mucho.

MLB.com: Se te considera un líder. ¿Tratas de serlo?

Beltré: No hago un esfuerzo consciente. Te quieres asegurar de que tu equipo esté haciendo lo correcto y lo necesario para prepararse para el juego. La idea es que nadie es mejor que nadie. Todos estamos trabajando juntos.

MLB.com: Tus logros parecen ser muy completos. ¿Te falta algo?

Beltré: Una Serie Mundial. Para mí, he tenido una carrera buena, he logrado algunas cosas. He ganado buen dinero. Disfruto este juego. Pero quiero ser campeón. Eso es lo que me motiva a diario. Quiero ganar la Serie Mundial. No es fácil llegar. He estado ahí, pero no he salido airoso.

MLB.com: Los Rangers estuvieron cerca en el 2011 cuando perdieron ante San Luis en el Juego 7

Beltré: Muy cerca, pero es amargo pensar en eso. Le digo a los muchachos jóvemes ‘Quizás ustedes se conformen con ir a la Serie Mundial, pero para mí, eso no es suficiente. El tiempo se me acaba. Si ganase una Serie Mundial, sería más facil retirarme e irme a mi casa y estar con mis hijos. Para mí, es difícil marcharme porque no he ganado ese anillo’. Si disfrutas el juego y eres lo suficientemente bueno para competir y contribuir al equipo, ¿por qué retirarte? Entiendo si tu cuerpo no está bien o si no estás produciendo y ayudando al equipo. Pero si estás aportando y te sientes bien, ¿por qué retirarte?

Ortiz y Martínez seguiran trabajando con los Red Sox

MASHANTUCKET, Conn. – Dos leyendas de los Medias Rojas están ansiosos por aportar al éxito del equipo en el 2018.

David Ortiz ya no va a dar batazos oportunos. Pedro Martínez no volverá a tirar cambios devastadores. Pero en el evento invernal que organizan anualmente los Patirrojos para compartir con su fanaticada, ambos dominicanos dijeron estar dispuestos a compartir sus perspectivas, conocimientos, experiencia, carisma y el respeto que infunden cuando entran a un clubhouse o a un terreno de práctica.

En el 2017, su primer año como jugador retirado, Ortiz optó por mantenerse fuera de vista, pero ahora está listo para emprender el rol multifacético que los Medias Rojas anunciaron en septiembre.

Martínez, quien fue contratado como asistente especial por los Medias Rojas en el 2013, ha sido un ejemplo para Ortiz con respecto a las formas en que puede apoyar a la organización que tanto quiere después de retirarse como jugador.

“Siempre voy a ser franco, como este tipo”, dijo Ortiz acerca de Martínez. “Trato de hacer las cosas como Pedro. Hay muchos muchachitos en este equipo. Jugué con ellos y tienen una buena relación, pero se trata de trabajar en equipo. La experiencia que tenemos, de alguna manera la podemos compartir con todos ellos. Pero al final de día, se trata de lo que quieras ganar de una experiencia y lo bueno que quieras llegar a ser.

“Voy a estar por ahí, como mi compradre, compartiendo experiencias y tratando de que este club sea mejor”.

En algún momento de los entrenamientos, se espera que Ortiz se vuelva a poner el uniforme con el número 34. ¿Se le hará raro ponérselo por primera vez desde que se retiró como jugador?

“Creo que eso va a ser lo bueno. Siempre me encantaba ver a [Martínez] venir bien arreglado, para entrenar un poco, sudar un poco y ayudar a los muchachos”, dijo Ortiz. “Los muchachos siempre tienen preguntas y nosotros siempre vamos a tener respuestas. Es cuestión de compartir la experiencia, porque de eso se trata el juego”.

Aunque Martínez ha estado a gusto con su rol ambulante en los últimos años, en el cual ha trabajado con lanzadores en distintos niveles de la organización, el Salón de la Fama presiente que estará más involucrado con el equipo grande en el 2018. En particular, Martínez estará presente para ayudar al nuevo coach de pitcheo del club, Dana LeVangie, quien era el cátcher del bullpen de los Medias Rojas cuando el quisqueyano lanzaba por el equipo.

“Soy muy flexible y siempre he invertido mi tiempo con los Medias Rojas dependiendo de lo que necesiten”, dijo Martínez. “Será lo mismo, con la excepción de que probablemente estaré más ocupado dado que tenemos un nuevo manager y un nuevo coach de pitcheo.

“Nunca pensé que sería parte de eso, pero lo tengo que hacer porque Dana no solamente es un coach de pitcheo sin experiencia, sino que también es mi amigo y no quiero que tenga problemas. Si tengo que sacrificar un poco más de mi tiempo para asegurarme de que le vaya bien y que todo le esté saliendo como debe y que los muchachos confíen en él, lo voy a hacer. Siempre le he sido fiel a los Medias Rojas”.

Aunque ya no aporten a las victorias de manera directa como lo hacían cuando eran jugadores, Ortiz y Martínez están dispuestos a hacer lo que puedan para ser una presencia positiva.

“Ya veremos cómo se dan las cosas”, dijo Ortiz. “Hay un coach de instructores que son los responsables de lidiar con los jugadores. Hay límites en lo que podemos hacer, pero estamos aquí para ganar, ¿me entienden? Todos sabemos que este señor y yo vivimos para esta organización que haremos lo necesario para ayudarlos a ganar juegos. Definitivamente en algún momento se van a definir nuestros papeles y por ahí seguimos”.

Manny era un genio en la caja de bateo

¿Quiénes son los únicos tres peloteros en la historia en batear 500 jonrones y 500 dobles con un promedio de bateo de .310 o más?

Respuesta: Babe Ruth, Ted Williams y el dominicano Manny Ramírez.

¿Cuántos peloteros han anotado 1,500 carreras y empujado 1,800 en menos de 10,000 viajes al plato?

Respuesta: Williams, Jimmie Foxx, Gehrig, Al Simmons y Ramírez.

¿Cuántos peloteros batearon .310 con .410 de promedio de embasarse y .510 de slugging, y además crearon (promedio RC) 2,000 carreras?

Respuesta: Son ocho, una lista conformada por Ruth, Williams, Ty Cobb, Gehrig, Stan Musial, Rogers Hornsby, Foxx y Ramírez.

¿Cuántos jugadores dieron 500 jonrones, tuvieron .400 de promedio de embasarse y sacaron 20 jonrones con las bases llenas?

Respuesta: El único e inimitable Manny Ramírez.

Es divertido hacer este tipo de ejercicios con Ramírez, porque su carrera fue la tormenta perfecta, la espectacular coincidencia entre un genio del bateo y la mejor época para bateadores de los últimos 75 años. Sus números de por vida son absurdos. Son muy divertidos.

Y eso es bueno, porque no es muy divertido hablar de las posibilidades de que Manny Ramírez entre al Salón de la Fama. En este momento, son básicamente cero por ciento. Ramírez dio positivo en un par de ocasiones, lo que incluso es difícil de asimilar para aquellos de nosotros dispuestos a votar por peloteros que utilizaron sustancias para mejorar el rendimiento físico antes de la llegada de las pruebas antidopajes a MLB. Ramírez recibió menos del 25% de los votos el año pasado, y es poco probable que ese porcentaje se mueva mucho. Lo más probable es que se mantenga en el purgatorio de la boleta al Salón por los próximos ocho años, al menos que algo cambie sustancialmente en el proceso de votación o en la forma de pensar de los votantes.

Pero como toda la discusión sobre las sustancias prohibidas está totalmente agotada, y no parece haber forma de hacerla progresar, vamos a hablar mejor de Ramírez como el sabio del bateo que fue, porque es probable que no volvamos a ver a otro como él.

“Nunca he visto a nadie batear una pelota como Manny Ramírez”, escribí el día de su retiro en el año 2011. “Y le pegaba a la bola con aquella fuerza sin ninguna señal de nada que se pareciese a disciplina, trabajo o dedicación. Puede que a la gente no le gustase Barry Bonds, pero nadie podía dudar de su compromiso por ser un pelotero sensacional. A Manny parecía que no le importaba nada”.

“Sólo puedo asumir que su carrera le importaba mucho, y que trabajaba muy duro en su bateo. No parece posible, de ninguna manera, que alguien pueda llegar a ser tan bueno en algo sin una determinación tremenda. Pero sí, Manny hizo un trabajo fantástico escondiendo esa parte de él”.

Claro que a Ramírez le importaba su bateo. Sus sesiones de bateo en la jaula son legendarias. Se dice que estudiaba muchos videos. Pero uno se queda con la idea de que, al final del día, lo suyo era algo natural. Ver la pelota, batear la pelota.

Ramírez nació en República Dominicana, pero se mudó a Nueva York cuando tenía 13 años. En su último año en la preparatoria George Washington jugó sólo 22 encuentros debido al mal tiempo. Bateó .650 con 14 jonrones. Cleveland lo tomó en la primera ronda del draft de MLB en 1991.

Ramírez empezó a batear desde el primer día. A los 21 años, ya había acumulado una línea ofensiva de .333/.417/.713 con 44 dobles y 31 jonrones en 129 juegos en las ligas menores. Cleveland lo llamó enseguida.

En su primera temporada completa, bateó .308/.402/.558 con 31 jonrones y 107 carreras empujadas.

Esa fue la base de los números de su carrera, pues se parecen mucho a los que puso de por vida. Oh, tuvo mejores años. En 1999 empujó 165 anotaciones, la mayor cantidad para pelotero alguno desde 1938.

En el año 2000, Ramírez bateó .351 con .457 de promedio de embasarse y .697 de slugging. Fue sólo el tercer bateador de la Liga Americana desde 1969 en batear .350/.450/.650 en una temporada. Los otros fueron George Brett y Frank Thomas.

En el 2002, Ramírez ganó el título de bateo de la Liga Americana con .349 de promedio y también encabezó a su circuito en promedio de embasarse. En el 2004, lideró al circuito en jonrones y slugging.

En el camino hizo cosas tontas, simpáticas y exasperantes. Volvió locos a los Medias Rojas, pero es probable que sin él hubiesen ganado la Serie Mundial en 2004 y 2007. Se ganó la reputación de ser un pelotero egoísta, que siempre ponía a su equipo en segundo lugar, pero sus equipos siempre ganaron. En los primeros 15 años de su carrera, sus conjuntos fueron 11 veces a la postemporada y los otros cuatro años tuvieron récord positivo. Ganaron cuatro campeonatos de liga y dos Series Mundiales.

Y todo eso lo logró siendo siempre un genio del bateo. Hay muchas historias sobre ello. Los pitchers decían que Ramírez pretendía lucir engañado por un pitcheo en los entrenamientos primaverales para que después se lo volviesen a lanzar en la temporada. También cuentan que dejaba pasar un lanzamiento con las bases vacías con la esperanza de que se lo tirasen otra vez con las bases llenas. (bateó 30 puntos más de por vida con gente en base).

Mi historia favorita sobre enfrentar a Ramírez me la contó mi amigo Brian Bannister, que ahora es coach de pitcheo asistente para los Medias Rojas y a quien Manny le dio el que probablemente es el batazo más duro de la historia del béisbol.

“Tiene una personalidad bien ambigua”, dijo Bannister. “No te muestra nada de lo que está pensando. No tienes idea de cómo se siente en el plato. Puede estar en el medio de un slump o en la mejor racha de su carrera, pero su expresión siempre es la misma”.

“Es algo bien loco. Muchas veces deja pasar un pitcheo como si no le importase. Si tienes la suerte de poncharlo (Bannister lo ponchó en un par de oportunidades), se va caminando al dugout, como si no le importase. Y uno se queda en el montículo pensando, ‘¿Qué está pasando aquí? ¿Me está poniendo una trampa para agarrarme más adelante? ¿Qué está pensando en esa cabeza suya?'”

Bueno, eso era algo que uno siempre se preguntaba con Ramírez. ¿Qué está pensando? Más allá del bateo, el resto de lo que hacía en el terreno no era muy impresionante. Era generalmente un corredor lento y sin muchos instintos. La defensa le importaba poco, aunque tenía un buen brazo y en dos ocasiones lideró a los jardineros de su liga en asistencias. Y en el clubhouse era tal las distracciones que creaba que los Medias Rojas lo pusieron en waivers cuando todavía era un bateador impresionante.

Eso fue, un bateador impresionante. Si necesitabas un extrabase contra un pitcher dominante para ganar el juego, es posible que Ramírez no fuese tu primera elección, pero seguro estaba en la lista. Y si estaba en su día, quizás sí sería tu primera escogencia para salir a batear.

Viernes de pelicula en el Round Robin

Los Leones del Escogido atacaron con cuatro carreras en la octava entrada para vencer 5-3 a los Gigantes del Cibao y añadir drama al cierre de la liga dominicana de béisbol.

Con la victoria, el Escogido alcanzó a las Águilas Cibaeñas en el segundo lugar de la ronda de todos contra todos, a una jornada de concluirla.

José Siri sacudió un cuadrangular solitario y Moisés Sierra añadió un sencillo remolcador de dos carreras para encabezar la ofensiva de los ganadores.

Raúl Barrón (1-0) retiró dos tercios de entrada en blanco para ganar el juego, mientras que Wirfin Obispo logró su cuarto rescate de la postemporada con dos cortantes entradas en blanco, de cuatro abanicados. La derrota fue al registro de Ramón Ramírez (1-1), tras conceder dos carreras en su relevo de una entrada y dos tercios.

En Santo Domingo, una explosiva jornada del estelar veterano Juan Francisco llevó a los Tigres del Licey, ya clasificados a la Serie Final, a una victoria por 6-2 sobre las Águilas, que ahora luchan con los Leones por el boleto a la Serie Final.

Francisco bateó de 3-2, incluido un cuadrangular con las bases llenas y cinco carreras producidas.

Ganó el mexicano Andrés Ávila (2-0), con dos tercios de entrada en blanco como relevista, y perdió Yunesky Maya (1-1), tras conceder dos carreras y cinco imparables en cuatro episodios y dos tercios.

Con un juego por disputar en la ronda de todos contra todos, Licey (11-6) lidera, seguido por Águilas Cibaeñas (8-8), Escogido (8-9) y Gigantes (7-10).

Este viernes, las Águilas enfrentan a los Gigantes y el Escogido al Licey. Las Águilas requieren ganar y una derrota de Escogido para clasificarse, Escogido necesita ganar y que ello se combine con una derrota de las Águilas para empatar.

Incluso, los Gigantes podrían provocar un triple empate si vencen a las Águilas y los Tigres derrotan a los Leones del Escogido.

LeBron en la temporada más complicada de su carrera.

Da la sensación de que los Cavaliers no ven la hora de jugar esta noche ante Orlando Magic. No es que últimamente estén disfrutando precisamente en la pista, pero tres días son un parón eterno si acabas de perder con los Warriors y si esa derrota es la cuarta seguida y la novena en 12 partidos (desde el 19 de diciembre). Tyronn Lue organizó una sesión de entrenamiento para tratar de normalizar el panorama y relanzar la atmósfera de un equipo ahora mismo en seria amenaza de ruina. La prensa de Cleveland ha señalado que dentro del vestuario se duda de que esta vez se pueda volver a la buena senda cuando lleguen los playoffs, como sucedió la pasada temporada, se cuestiona la gestión de las rotaciones de Lue y hasta se pone en duda si LeBron James pone sus estadísticas por delante de la armonía del equipo.

Es decir: todo va mal. Con la penúltima defensa de la NBA por rating, un coladero, y jugadores muy veteranos (Wade, Korver, Frye, Calderón…) y en algunos casos muy lejos de su versión óptima (caso de JR Smith y Tristan Thompson, esenciales en el anillo de 2016) los Cavs están 26-17, en proyección de no llegar ni a 50 victorias y en una tremenda crisis de confianza. Tanto que para LeBron esta (la decimoquinta) está siendo la temporada más dura en la NBA: “Está suponiendo un reto tremendo. Los jugadores entran y salen de la rotación por las lesiones, es muy difícil. Parece que digo lo mismo cada año pero esta vez está siendo un reto difícil de verdad. Pero tenemos que resolverlo, tenemos que salir a la pista y jugar”. Además, y su tono no ha pasado desapercibido, fue ayer más tibio que otras veces cuando se le preguntó por las opciones de los Cavaliers de ser campeones: “Ese es el objetivo y para eso trabajamos”. LeBron, por cierto, promedia en lo que va de temporada 27,3 puntos, 8,8 rebotes y 8 asistencias.

Los Cavaliers (séptimos de la NBA en ese dato) suman 124 partidos de ausencia por lesión de sus jugadores (38 Isaiah Thomas, 36 por ahora Derrick Rose…). Así que Tyronn Lue trata de transmitir calma con el mensaje de que en algún momento estarán todos y todos en forma. Y que entonces se verá a los verdaderos Cavaliers: “Sé cómo de buenos podemos ser. En cuanto pasen las lesiones, las restricciones de minutos y todo lo demás, estaremos bien. Cogeremos ritmo, tendremos las piernas más frescas… Se filtran cosas del vestuario, fuentes anónimas. Pero yo miro a mis jugadores y ninguno se llama fuente anónima. En los dos últimos partidos ha habido cosas muy positivas a pesar de las derrotas. Tengo confianza, sé que podemos ser campeones”.

 

Licey avanza a la final

SANTO DOMINGO, -Yermín Mercedes sacó la pelota del parque por segundo día seguido; Erick Aybar dio jonrón de tres carreras y Jairo Asencio implantó marca de juegos salvados en la tarde del miércoles para que los Tigres del Licey vencieran 10-8 a las Águilas Cibaeñas y pasar a la Serie Final del beisbol dominicano.

Los campeones defensores consiguieron su décimo triunfo de la semifinal para cruzar a su tercera final consecutiva guiados por el colombiano Luis Pipe Urueta en su primera año en el circuito invernal criollo dedicado a Don José Manuel Pepe Busto por la Copa BHD.

Con jonrones de Danny Santana y  Junior Lake y un doble de Jonathan Villar remolcadores de carreras en las dos primeras entradas las Águilas tomaron la ventaja de 4-0, cuando en el cierre de la cuarta entrada Erick Aybar sacó la pelota por el jardín derecho con dos en bases para que los Tigres tomaran ventaja 5-4.

Yermín Mercedes fletó cuadrangular con Juan Francisco en circulación para despegar el marcador 7-4. En el sexto las Águilas anotaron tres carreras para pegarse en el marcador por una carrera 8-7.

Fue entonces cuando Yermín Mercedes disparó doble remolcador de dos carreras en las piernas de Yamaico Navarro y Jonathan Solano que dejó el marcador 10-7. La octava carrera aguilucha fue producto de un doble que remolcó a Zoilo Almonte en el noveno.

El abridor  cubano Pedro Echemendia trabajó en 1.2 entradas con tres hits permitidos, cuatro carreras, tres limpias, una base por bolas y dos jonrones permitidos. Marlon Arias (G, 2-0) lo relevó en el segundo, trabajando en 3.1 entradas, con un hit y un ponche.

Jairo Asencio (S, 7) sacó un salvamento de cinco outs, con dos hits, carrera limpia y dos ponches para implantar marca de  salvados con 30 en juegos de round robin semifinal.

Asencio dejó detrás a Darío Veras, quien tenía la marca vigente con 29 desde el 2009.

Por Licey; Erick Aybar de 5-4, jonrón, tres remolcadas, anotada; Anderson Hernández de 4-3, anotada; Donovan Solano de 4-2, dos anotada; Yermín Mercedes de 5-2, doble, cuadrangular, cinco remolcadas y una anotada; Yamaico Navarro de 5-2, anotada; Julio Borbón de 5-1, anotada, remolcada.

Por Águilas; Jonathan Villa de 5-3, doble, dos remolcadas; Zoilo Almonte de 4-2, doble, dos anotadas; Ronny Rodríguez de 4-2, remolcadas, dos anotadas; Danny Santana de 4-1, anotada, jonrón, dos remolcadas; Edwin Espinal de 5-2, doble, remolcada; Junior Lake de 4-1, jonrón, remolcada, anotada; Christian Betancourt de 3-1, remolcada.

Los Tigres se enfrentan otra vez a las Águilas en Santo Domingo a partir de las 7:30 de la noche en el Estadio Quisqueya-Juan Marichal en el partido 17 del actual round robin.

Licey (10-6) comandan la tabla de lugares seguidos de las Águilas, con 8-8 a dos partidos de los bengalíes, mientras los Gigantes se ubican terceros, con 7-8, los Leones se ubican en cuarto con marca de 6-9.

Los equipos que se clasifican primeros y segundos avanzarán a la final, para definir el ganador de la corona, en poder de los del Licey

El campeón obtendrá el derecho a representar al país en la próxima Serie de Béisbol del Caribe, a celebrarse este año en la mexicana ciudad de Guadalajara, México.

 

fuente: licey.com

¿LeBron perjudica el desempeño de los Cavs?

Los Warriors pasaron por The Q y ni siquiera hicieron demasiado honor a la que ya es una de las grandes rivalidades de la historia de la NBA. Ganaron como podrían haber ganado en Charlotte, apretaron lo justo después de sostener silbando todo lo que los Cavs intentaron en la primera parte y dejar al campeón del Este en un 6/23 en tiros en un último cuarto de inercia exageradamente visitante. Desde el séptimo partido de las Finales 2016, el balance es 7-2 para los de la Bahía. Y lo peor es que esta vez dio la sensación de que el partido finalizó casi con alivio para los Cavs. De que habrían firmado perder por diez antes de jugar. De que ahora mismo sus dudas son tan profundas y tan existenciales que temían que los Warriors hicieran sangre a fondo.

Los Cavs empezaron la temporada 5-7 y con pésimas sensaciones. Ganaron después 18 de 19 partidos y a partir de ahí volvieron a entrar en barrena. Desde el 19 de diciembre están 3-9, suman cuatro derrotas seguidas. Y muy duras: 127-99 en Minnesota, 133-99 en Toronto, el 97-95 en Indiana en el que perdieron 22 puntos de ventaja y la visita del archienemigo de Oakland. Más: 11-12 fuera de casa, 26-17 total (proyección por debajo de las 50 victorias, algo que no le sucede a LeBron sin lockout desde 2008) y 1-6 contra los tres mejores de las dos Conferencias. Ahora mismo se les da un 27% de opciones de ganar el Este por el 26 de los Celtics y el 24 de los Raptors. Hace un mes, estaban en un 50% por el 31% de los Celtics.

Y el precio de las derrotas (y la mala imagen) no está siendo bajo: las voces más fiables y cercanas al entorno del equipo (Dave McMenamin, Joe Vardon…) han contado en las últimas horas que la crisis de fe es profunda en la plantilla y que cunde el pensamiento de que quizá este año no puedan darle la vuelta a la situación cuando llegue la hora de la verdad. Que esta vez el problema es más estructural que motivacional, que se ven obstáculos importantes en la elevada edad media, la falta de implicación de jugadores de rotación que deberían ser importantes, la poca cualificación defensiva… todo ello en año de make or break, sin noticias sobre el futuro de LeBron de cara al próximo verano y con un pick de los Nets que no se sabe si es mejor usar ya (el mercado se cierra el 8 de febrero) para que el Rey sienta que siguen siendo competitivos al máximo o guardarlo para la reconstrucción si el jugador franquicia (y mucho más, en realidad) decide marcharse al Oeste.

Peor: sus compañeros creen que LeBron está perjudicando la fluidez del ataque y la circulación óptima por su interés en acumular asistencias en su estadística. Y en el vestuario tampoco gusta que Kevin Love tenga menos tiros con la irrupción de Isaiah Thomas y que Tyronn Lue haya enredado con la rotación y con la fórmula que funcionó las últimas temporadas.

Cuando se pierde, todo son dudas y problemas. Pero lo que es un hecho es que Kyrie Irving ya no está y que, aunque Isaiah merece más partidos para hacer una verdadera evaluación de sus posibilidades al lado de LeBron, la plantilla parece más disfuncional que en las últimas temporadas. La defensa es la penúltima peor porrating de la NBA (109,3 puntos recibidos por cada 100 posesiones) y parece difícil de arreglar salvo paso por el mercado, algo que siempre han hecho en invierno los Cavs desde el regreso de LeBron: Shumpert, JR Smith y Mozgov (2015), Channing Frye (2016) y Kyle Korver (2017).

El problemas es cuánto y cómo se valora ese pick (será top 10 casi seguro, quizá top 5) de los Nets en el draft de 2018. Los Cavs sí estarían dispuesto a soltarlo por Paul George o DeMarcus Cousins pero ni Thunder ni Pelicans parecen dispuestos a negociar en las próximas tres semanas. DeAndre Jordan parece una solución obvia para los problemas de protección del aro del equipo (dramáticos) pero en las oficinas se duda de que valga esa ronda de los Nets que sin duda pediría los Clippers. Y todos (George, Cousins, DeAndre…) serán agentes libres el próximo verano, en el que nadie sabe qué hará LeBron. Así que cualquier cosa que se haga implica un máximo riesgo aunque, a estas alturas, quizá el mayor de todos sea no hacer absolutamente nada.

Manager de Licey confiesa que no ha sido fácil

SANTO DOMINGO – A pesar de estar a ley de una victoria para asegurar su participación en la serie final, el dirigente de los Tigres del Licey no deja de reconocer que ha sido un camino difícil el recorrido para colocarse en tal situación.

Y por lo tanto entiende que hay que salir al terreno cada día con el firme propósito de salir por la puerta de la victoria en cada fecha restante del Todos Contra Todos del torneo de béisbol profesional otoño-invernal.

“Ha sido un Round Robin bien peleado, bien difícil. Se inició bien, pero luego bajamos un poco el nivel y afortunadamente la victoria de hoy (el lunes por la noche) nos pone en una posición a ley de un juego para pasar a la final”, dijo Luis Urueta al ser entrevistado por Juan Carlos para Licey Radio.

Los Tigres (9-6) se impusieron con pizarra de 7-3 a las Águilas Cibaeñas el lunes por la noche en el estadio Cibao de Santiago de los Caballeros para tomar el primer lugar de la serie semifinal y colocar “un pie” en la fase definitoria del campeonato.

“Es importante sobre todo porque es una victoria después de una derrota que dolió en casa y venir a Santiago a ganar no es tarea fácil y de la manera que se gana creo que es satisfactoria y motiva para rematar el round robin”, agregó el dirigente colombiano.

Explicó que a las Águilas hay que anotarle, que es difícil ganarle con un carreraje bajo y por eso se inclinó por colocar a Yermín Mercedes en la receptoría en lugar de Sebastián Valle. Mercedes respondió con un par de hits, incluyendo un cuadrangular.

“Es la manera como se han venido utilizando los receptores, dándole participación a ambos. Creo que Valle había hecho un buen trabajo detrás del plato, pero no cabe duda de que Yermín ofensivamente ha producido y es un jugador que le inyecta un poco más de profundidad a nuestro line up”, añade Urueta.

El manager azul dice que el equipo sale a jugar de la misma manera contra todos sus rivales. Entiende que el partido de la noche del martes contra el Escogido es “importantísimo” para tratar de rematar aunque lamentó la ausencia del lanzador abridor Jair Jurrjens.

“Desafortunadamente el pitcheo abridor se ha visto un poco lastimado por la salida de Jurrjens que está pasando por una enfermedad y no ha podido abrir en su día asignado. Esperemos a ver cómo reaccionan los lanzadores que utilicemos en ese espacio y tratar de ganar cada juego”, agregó.

Mercedes: “Seguimos batallando”

Para Yermín Mercedes, la victoria por 7-3 carreras ante las Águilas Cibaeñas el lunes en Santiago, que devolvió el primer lugar a  los Tigres del Licey, significa un gran logro para un grupo que sigue batallando para pasar y ganar la corona en la serie final.

El receptor azul contribuyó con un cuadrangular en el primer episodio que siguió a otro de Juan Francisco con uno a bordo, que dio rápida ventaja por 3-0 a los campeones defensores, la que no perdieron jamás, camino a su noveno triunfo (9-6), cuando restan tres juegos del Round Robin y se colocan a un  paso de la final.

“Eso significa un gran logro para nosotros, volver otra vez al primer lugar y gracias a los muchachos, que se mantuvieron batallando consistentemente durante el juego”, refirió Mercedes, cuyo equipo dominó el torneo, hasta que el domingo fue alcanzado por el equipo amarillo, que se situó segundo, asediado por los Gigantes del Cibao.

“Seguimos luchando, quedan tres juegos y seguimos batallando por el primer lugar y obtener la corona en la serie final. Seguimos batallando, seguimos batallando”, reiteró el nativo de La Romana.

Como quinto al bate, Mercedes estuvo a punto de hacer historia, junto a Francisco, de disparar cada uno dos cuadrangulares, uno seguido del otro. El “Caballo Azul” fletó su segundo del juego en el noveno capítulo y a seguidas, el receptor conectó otro gran batazo que estuvo a punto de pasar la verja y que necesitó la consulta del cuerpo arbitral en el cuarto de revisión, pero se quedó en largo sencillo.

De haberlo conseguido, se habrían convertido en la única pareja de la pelota criolla en facturar dos jonrones cada uno, ambos en forma seguida, en el mismo juego.

Consultado por el periodista Juan Carlos Hidaldo, para Licey Radio, negó que tenga una motivación extra cuando el Licey enfrenta a las Águilas.

“No hay un extra, siempre me mantengo con la misma consistencia con todos los equipos, no bajo el entusiasmo, siempre me mantengo lo mismo con cada equipo para hacer mi trabajo en cada juego”, matizó.

Sin participación en el juego del domingo que el Licey perdió 7-6 contra las mismas Águilas en el parque Quisqueya se Santo Domingo, Yermín dijo que no tuvo que prepararse mentalmente para disputar el del lunes.

“Siempre me mantengo preparado para cuando me den la oportunidad hacer mi trabajo. Eso es lo que tengo que hacer, no pensar que estoy en la banca o cualquier otra cosa, simplemente, cuando me metan, hacer mi trabajo para hacer quedar bien al equipo”, asumió.

Ofreció su explicación a la expulsión del lanzador debutante Hansel Robles y del torpedero Erick Aybar en la séptima entrada, por el árbitro de home play Juan Díaz.

“Eso es el momento, que (Robles) se sintió un poco incómodo porque el árbitro no le estaba dando algunos pitcheos, le hizo varios gestos y los árbitros algunas veces se molestan más y decidió expulsarlo. También a Aybar, que le reclamó los pitcheos y decidió botarlo”, culminó.