Rusia sorprende y deja a ESPAÑA fuera del mundial.

 
Todo se acaba. La edad dorada comenzó en el punto de penalti, con una tanda mágica ante Italia, y ahí finalizó, con una tómbola trágica ante Rusia, con los lanzamientos parados a Koke y Aspas. Fue el punto y final a un Mundialdisparatado desde el despido de LopeteguiEspaña hizo todo lo posible por aliarse con el caos. Ya lo cantó Manolo Tena: las olas rompen el castillo de arena, la ceremonia de la desolación.

Iniesta no quería mirar en lo que era la radiografía de un país, la despedida posible a un héroe. Desde el punto de penalti, el territorio de mitos y leyendas, la parcela de santos desde la que no se entienden los Mundiales, ni siquiera se pudo agarrar al portero, De Gea, roto desde el primer partido ante Portugal.

El dolor es más intenso porque a España, con más de un millar de pases, la echa la peor Rusia de los últimos 30 años, un equipo sin una estrella que tirar al mercado persa de fichajes. El equipo de Hierro lo buscó por todos los lados, con mucho balón y poco juego. La posesión fue infernal. En mitad de la tormenta, otra vez, lo más potable fue el esfuerzo descomunal de Isco.

Se pedía una revolución de Hierro. La hubo, con una decisión simbólica, la de dejar sentado a Iniesta para que entrara Asensio, preso de un ataque de timidez insólito durante toda la tarde. Con Koke de escudero de Busquets, la otra variación fue dar vuelo a Nacho en la banda derecha por Carvajal. El pluriempleado de la selección dio solvencia y provocó la falta del primer gol, la que le dejó maltrecho para el resto del partido.

Asensio no se contagió del efecto Mbappé, la cometa francesa que llamó al universo el sábado por la tarde delante de la barbilla de Messi. El mediapunta español optó por no arriesgar. Soltó pronto el balón y no intentó una diablura. El mundo se quedó sin verle en un día especial. A su lado, Silva, emperador de la Premier hasta febrero, desconocido desde entonces cuando perdió la forma por una cuestión familiar. Eso se nota en el campo. Eso se nota en España.

Ramos a Piqué, éste pasa a Busquets, que cede a Koke. Después el balón va hacia Nacho, que lo devuelve a Busquets, quien lo cede a Isco que baja a recibir, busca a Asensio que lo pasa al primer toque a Silva, que ve a Alba, éste pasa otra vez a Busquets, éste a Koke, que sin huecos devuelve a Piqué. Esta era el escáner del encuentro. Una portería de adorno y un delantero centro, Diego Costa, sin postre.

Rusia hizo una reverencia al equipo español, una especie de homenaje a la historia de la última década, con un ataque de fútbol rústico, de la época de las cuevas. Su única intención era ponerse la capucha y esperar el rondo español. Todo eso estaba en las casas de apuestas.

La ruleta giró de repente. Un atropello a Nacho terminó en una falta que sacó Asensio con un saco de cianuro hacia el segundo palo. Allí, esperaba Sergio Ramos en lucha grecorromana con Ignasevich, el último en tocar el balón hacia la red. Fue un gol en propia meta de antología.

España se dedicó entonces, en un extraño ataque de sobeo del balón, a animar a Rusia. Los españoles tenían el balón, pero no tenían el partido. La portería estaba en el olvido. El juego local consistía en buscar balones desde la estratosfera sobre Dzyuba, un hombre boya de casi dos metros. Rusia ganaba metros como en el rugby. No tenía el balón, pero generaba peligro con su estilo rocoso.

Primero lo intentó Golovin en un remate ajustado. A veces sucedía una falta que animaba el estadio. En un córner Dzyuba remató y Piqué despejó con la mano de espaldas como si fuera un central de voleibol. La tienda de regalos no había manera de cerrarla. El ariete aprovechó el obsequio y engañó de penalti a De Gea, al que no se le había visto la camiseta.

El plan ruso no se movió un fleco. Se defendía hasta con los aficionados. España, cansada de tocar el balón, encontró algo de chispa con Aspas y Rodrigo. Parecía tarde. Rusia ni se molestaba. Estaba encantada con la tómbola inevitable. Akinfeev, el portero, se encontraba con las musas. Él echó del Mundial a España, incapaz de encontrar su sitio desde el día que Luis Rubiales y Rubiales cambió de piloto un día antes del inicio.

Fue una España irreconocible desde el primer día, sin solidez, sin empaque, asustada y sin santos, algo necesario en un Mundial. Demasiados regalos se pagan. Todo pasa y todo queda. Toca vivir de los recuerdos.

Japón pasa a octavos por dos tarjetas amarillas de Senegal

A Japón le valía empatar contra Polonia para estar en sus terceros octavos de final de la historia y parece que hicieron todo lo posible por no clasificar. Para empezar, Akira Nishino sacó un once revolucionario sin Inui, sin Osako, sin Hasebe, sin Kagawa, sin Honda… y claro, lo notaron. Es cierto que en la primera parte fueron mejores que Polonia, pero en la segunda fueron barridos por los de Nawalka, que pudieron acabar ganando por una ventaja mayor.

El partido lo resolvió un gol de Bednarek que remató una falta botada por Kurzawa. Kawashima fue el mejor de Japón y el partido se acabó con una imagen sonrojante de los japoneses jugando andando y pasando el balón en defensa para acabar el tiempo. Estarán en octavos pero han jugado con fuego.

Tanto ha sido así que los nipones se han metido en octavos gracias a tener dos tarjetas amarillas menos que Senegal, pues en el resto de condicionantes estaban igualados.

De esta manera, África se queda sin representantes en octavos de un Mundial por primera vez desde España 1982.

Gol de Yerry Mina lleva a Colombia a los Octavos de Final

El héroe de Colombia es Yerry Mina. Sí, el central del Barça que tantos chistes ha soportado esta temporada. Fue él que dio la clasificación a Colombia con un golazo de cabeza en el minuto 75. Puso el balón en juego Quintero y remató como una bestia Mina, que saltó más que nadie y que mandó un misil con la cabeza a la portería de N’Diaye. Un golazo que gritó todo Colombia, presente en masa en el Samara Arena, teñido de amarillo para gritar que su selección estará otra vez entre las 16 mejores del mundo. Senegal rozó ese honor, pero se va entre lágrimas. Lo hace con la cabeza muy alta, demostrando que es la mejor africana ahora mismo, y lamentando su fortuna en este Mundial. Empatada a puntos con Japón, se va por las tarjetas.

Hasta el gol de Mina, Colombia caminaba por la cuerda floja del Mundial. Estuvo 60 minutos fuera de Rusia y se metió momentáneamente como segunda a la hora del partido gracias al gol de Polonia en el otro partido del grupo. Con el cabezazo de Yerry se aseguraba la primera plaza del grupo y se colaba en el lado más frágil del cuadro, si bien es cierto que en octavos debe pasar el escollo del grupo H: Inglaterra o Bélgica.

El primer tiempo fue de Senegal, mejor asentada sobre el terreno de juego y capaz de maniatar al equipo colombiano, que apenas se asomó al área rival. Sorprendió totalmente el conjunto africano al de Pekerman, que encima no pudo contar con James Rodríguez. El 10 fue titular y estuvo sobre el césped hasta el minuto 30, pero fue una sombra del extraordinario jugador que es. Lesionado muscularmente en la pierna derecha, se vio desde el inicio del partido que no estaba para jugar. La primera falta, al borde del área, perfecta para él, se la dejaba a Quintero. Y acostumbrado a monopolizar el juego, esta vez se alejaba de él por miedo a romperse.

James aguantaba sobre el césped buscando un milagro que era imposible que llegara. Golpeaba el césped con su maltrecha pierna derecha buscando buenas sensaciones, pero el paso de los minutos le pesaban cada vez más. Así que en el 29 se echó al suelo y casi también a llorar. Entró en lugar Muriel y Colombia, que no estaba cómoda sobre el césped, acusó todavía más el mazazo de perder a su estrella. En el tramo final del primer tiempo estuvo a merced de Senegal, que se asomaba al área de Ospina pero que no pegaba.

Sí que cortó la respiración a los 25.000 colombianos Sadio Mané, que cayó en el área cuando se disponía a rematar ante el meta colombiano. Sánchez rebañó el balón y el colegiado Milorad Mazic pitó penalti. Se hizo el silencio en el estadio, hasta que el árbitro recurrió al VAR.Entonces en la grada empezó la fiesta. Porque la revisión de las jugadas se ha convertido en la nueva salsa del fútbol. Le aporta justicia, emoción y la gente disfruta cuando el árbitro dibuja en el área el rectángulo. Efectivamente, el defensa de Colombia había tocado la pelota y el colegiado serbio se echó atrás en su decisión. Con 0-0 se llegó al descanso, con Senegal clasificada y con Colombia eliminada.

Los 15 minutos de refresco le vinieron muy bien a los colombianos, que saltaron al césped con otro ánimo. Mejor colocados, más seguros, se hicieron con la pelota y con el control del partido. No crearon grandes ocasiones a Senegal, de largo la mejor selección africana en este Mundial, pero al menos se mostraban vivos y rondaban el gol. Quintero fue otra vez el mejor de su selección. O al menos, el jugador que intentaba encontrar la rendija que filtrara el pase a Falcao, referencia en punta.Senegal, bien asentada en el césped, no decía.

Así que el tanto tenía que llegar a balón parado. Y llegó. Con Yerri Mina de protagonista y sus casi dos metros de altura (1,95). El centro de Quintero desde el lado derecho fue perfecto y el cabezazo de Mina también. Inapelable. El gol le daba un buen colchón a Colombia para estar en los octavos, pero lejos de jugar con más calma, gestionó mal el final del encuentro. Volvió a perder el control y dejó que Senegal le diera un par de buenos sustos. Ospina, perfecto toda la tarde, solventó todo el trabajo sin problemas. Colombia, en su campo, ya solo solía a la contra, pero Falcao y Muriel se equivocaron al elegir en dos contragolpes que hubieran llevado sello de gol si los hubiera conducido de James, la gran peocupación de Colombia ahora mismo. Tras perderse el primer partido por molestias y tener que abandonar ayer el césped da la sensación de que la selección cafetera se la tendrá que jugar sin su estrella.

Suiza empata con Costa Rica y clasifica a Octavos

Suiza y Costa Rica empataron, y tan contentos. Los primeros, a octavos junto a Brasil tras una más que meritoria fase de grupo. Los segundos, se despidieron de Rusia con buen sabor de boca y puntuando, tras las dos derrotas iniciales que le dejaron sin opciones en la última jornada.

El partido empezó con Costa Rica desatada. Liberada de la presión de jugarse la clasificación tras su prematura eliminación y con la ilusión de despedirse del Mundial con un triunfo, el conjunto de Óscar Ramírez sorprendió a Suiza. Presionó arriba y se desplegó en ataque con claridad y peligro. Pero Costa Rica se estrelló con el meta Sommer, espléndido en varias intervenciones con las que permitió que Suiza saliese indemne del arreón costarricense. Sacó una mano imposible en un disparo de Campbell, otra en un cabezazo de Borges y una más en otro tiro de Oviedo. Por si fuese poco, se alió con el larguero en un nuevo remate de Colindres.

Costa Rica se quedaba sin premio en sus mejores minutos, posiblemente, del Mundial. Se impuso con claridad a Suiza en los minutos iniciales del primer tiempo pero volvió a chocar con su falta de pegada. Y claro, si tú perdonas, llega el rival y te castiga a la mínima que puede. Eso ocurrió. La primera jugada buena que fabricó Suiza la convirtió en gol. Gran centro de Lichtsteiner, Embolo que asiste de cabeza al punto de penalti y allí llegó como un avión Dzemaili para ‘fusilar’ a Keylor. Minuto 29′ y Suiza se adelantaba en el marcador en su primera ocasión clara. Y un minuto después pudo poner el 2-0 en una jugada casi idéntica. El gol dio confianza a Suiza, que se metió de lleno en el partido y frenó el empuje de Costa Rica.

Todo lo que se le resistió en el primer tiempo a los hombres de Óscar Ramírez, lo encontraron a las primeras de cambio en el segundo tiempo a balón parado. Un córner sirvió para que Waston cabeceara a la red y empatara el partido en el 55′. El gol dio alas a Costa Rica, que aprovechó que Suiza miraba a lo que ocurría en el Serbia-Brasil. Con la Canarinha mandando en el marcador, Suiza podía vivir tranquila. Y eso hizo: dejar pasar los minutos y sujetar los deseos de Costa Rica de despedirse de Rusia con un triunfo.

Aún así, pudo llevarse el partido después de que Drmic pusiese el 2-1 en el 87, pero un penalti en la prolongación a favor de Costa Rica selló el empate final tras metérselo en su propia meta Sommer al golpearle el balón en su espalda después que Bryan Ruiz lo estrellara en el larguero. Lo dicho, empate y tan contentos.

 

Nota tomada del diario Marca.com

Brasil pasa a Octavos y va con México

Se pueden contar con la palma de una mano las ocasiones que le han hecho a Brasil en este Mundial: dos. Y de hecho, hasta el tímido remate de Mitrovic de cabeza en el minuto 60, costaba acordarse del último disparo entre palos que había recibido Alisson, espectador de lujo de una selección que es una roca y que ya está en octavos de final. Le espera México, en el lado del cuadro donde todo el mundo esperaba a Alemania. Lo festejó Brasil por todo lo alto, por la vendetta del último Mundial, no por tener que vérselas con la Tri.

Brasil estará en Samara el próximo lunes porque ante Serbia hizo lo que tenía que hacer: ganar. Sin tonterías, sin apenas concesiones a la incertidumbre. Los más nostálgicos echarán de menos el Jogo Bonito, pero en Brasil se frotan las manos con lo bien que le pinta este Mundial. Defensivamente es un equipo de hormigón y poco a poco va creciendo en el juego, sobre todo de la mano de Coutinho y de Neymar, al que el físico parece que al final le permite centrarse más en el fútbol que en la polémica. Jugó bien el 10 de la Canarinha, aunque el partido, como ante Suiza y Costa Rica, lo volviera a desequilibrar CoutinhoEsta vez no con un gol, sino con una pase extraordinario a ‘Llegador Paulinho ‘, que partió a la defensa serbia en dos con un desmarque vertical que culminó con un suave toque de puntera ante la salida de Stojkovic.

Era el minuto 36 y Brasil encarrilaba un partido que en el arranque fue raro, en el que Serbia no se asomaba mucho, pero en el que el 0-0 era para Brasil como caminar por la cornisa. Suiza ganaba a Costa Rica en el otro partido del grupo, así que un gol serbio les dejaba fuera del Mundial. La lesión de Marcelo en el minuto 9 por un problema en la espalda tampoco era un buen augurio, pero asentado en su buena defensa y con Neymar y Coutinho en un buen tono, Brasil fue ganando metros hasta que encontró el gol.

Gabriel Jesús tuvo otra gran ocasión en la primera parte para marcar tras un genial pase de Neymar, pero se perdió en recortes y mandó al limbo la ocasión. El del 9, dejando al margen las lesiones (que ya van tres) es uno de los principales problemas que tiene Brasil en este Mundial. Gabriel Jesús llegó a Rusia con vitola de crack y con unos números de garantía. El heredero de Ronaldo, decían. Pero su contador sigue a cero en el Mundial y son muchas las voces que en Brasil ya reclaman a Firmino. Sigue sin dar con la tecla Brasil en esta posición tras dos Mundiales en los que ni Luis Fabiano (Sudáfrica 2010) ni Fred (Brasil 2014) dieron la talla. Por ahora son los centrocampistas los que salvan la papeleta a Tite.

Porque es en el mediocampo donde Brasil está ganando la batalla a sus rivales. Casemiro es un coloso que lo rebaña absolutamente todo y Paulinho corre arriba y abajo sin descanso, como Willian y Coutinho, atacantes y solidarios. Y si el rival, como se le ocurrió a Serbia, se viene arriba en la segunda parte, pues más piernas frescas al equipo. La entrada de Fernandinho en el segundo tiempo, tras un par de buenos acercamientos del equipo balcánico, volvió a dar a los de Tite el equilibrio que habían perdido durante unos minutos.

Brasil, salvo por los detalles de Neymar y Coutinho, no es un equipo bonito de ver. No enamora, no te pone de pie como España cuando triangula, pero es probablemente la selección más completa del Mundial. Acaba el partido, repasas las estadísticas y ves que no la han rematado, que ha dominado la posesión del balón, que tiene un índice de acierto en el pase más elevado que el rival, que corre lo mismo o más que el equipo que tiene enfrente y que al final ha sumado no menos de diez ocasiones de gol. Números de un equipazo que va de menos a más y que aún tiene en pretemporada al tercer mejor jugador del mundo, un volcán humeante que asistió a Thiago Silva desde el córner en el 0-2 y que dejó buenas fintas, controles y regates.

El 10, que jugó el partido entero para seguir ganando en confianza, rozaría el gol en el tramo final en una jugada en la que intentó un sombrero al meta Stojkovic, que le adivinó las intenciones. Mucho más calmado que en los dos primeros partidos, no le importó demasiado a Neymar acabar el partido con el casillero a cero. Sonrío tras esa ocasión marrada, quizás pensando que el Mundial empieza a ahora de verdad para él y para Brasil, que pese a las dudas de los dos primeros partidos, cierra la primera fase como la candidata con mayúsculas a ganar en Rusia.

Nota tomada del diario Marca.com

Suecia primeo de grupo, Corea salva a México

EKATERIMBURGO (Rafael Ramos Villagrana | ESPN Digital) — Aquel tambor tricolor batiente ante Alemania y Corea del Sur quedó mudo. Suecia 3-0 sobre México, pero el Tri clasifica con la bendición de Corea del Sur: 2-0 ante Alemania. Los milagros ocurren, pero esta vez no en la Arena Ekaterimburgo, sino en Kazán, al amparo de terceros.

Suecia fue superior siempre. En la actitud de sus jugadores, y en la incapacidad de México para hacerle frente y superarlo. El 3-0 es un precio barato, pues Guillermo Ochoa fue de nuevo la figura, mientras que el árbitro Néstor Pitana despojó de una clara mano de Javier Hernández a los europeos.

Desaciertos defensivos, especialmente por un catálogo de errores de Edson Álvarez incluyendo un autogol que certificó el 3-0 para Suecia.

Ahora, México, con una imagen sombría, muy diferente de las insinuaciones ante Alemania y Corea del Sur, espera su rival en Octavos de Final.

Insólito: los 30 mil aficionados mexicanos en Ekaterimburgo terminaron olvidándose del juego, para dedicarse a vitorear a Corea del Sur, y a seguir el juego en sus celulares.

LE HICIERON AL SUECO…
Suecia marcó las diferencias y las distancias. México, titubeante, cedió ante el poderío atlético del adversario.

Imprecisiones en los pases, además el Tri sufría en la anticipación del adversario, que podía ordenar sus salidas con la comodidad de sólo un toque a las sociedades que armaba en defensa.

Pronto, Guillermo Ochoa siguió reclamando un homenaje. Tres disparos violentos, con esa letal saña de gol, pudo interrumpirlos con alarde de reflejos y seguridad, condiciones que faltaban a los otros diez mexicanos en la cancha.

En ese acoso, el árbitro Néstor Pitana, quien había amonestado a los 15 segundos a Jesús Gallardo, perdona a México, desde el conciliábulo del VAR. Una clara mano de Javier Hernández en el área, la lleva a revisión. De manera aún explicable el árbitro argentino decidió negarle el cobro a Suecia.

Desarticulado, obsesionado con insistir en atacar por el centro, por momentos olvidando al Chucky Loznao, el Tri pudo reordenar el juego al minuto 25, pero sólo por momentos. Por el lado derecho, donde Edson Álvarez era profanado como en tertulia de pueblo,, la desazón crecía.

Herrera se permitía lujos, pero Layún se confundía entre disparar o buscar un enlace, y generalmente elegía incorrectamente. Los mejores esfuerzos en ataque fueron de Chucky Lozano, pero encontró una formación tipo boliche, sin atajos en el área, mientras Carlos Vela ensayaba buscando hacia el centro el disparo sorpresivo de izquierda, pero quedó en intentos.

Con el 0-0 vigente, el descanso es una gentileza para ambos. El medio reconfortaría a unos suecos seguramente con un desgaste mayor, y la libreta de Osorio debería contener alguna solución.

DEBACLE…
México comenzó la segunda mitad en misión suicida. Y a Suecia le sedujo la propuesta, cuando encontró que la media cancha de México dejaba una pradera.

Y al minuto 50′ le puso precio a su esperanza: un rebote en el área toma fuera de posición a Edson Álvarez, y Augustinsson toma de volea el balón y el zapatazo entra a izquierda de Ochoa, quien apenas roza el balón. 0-1, silencio en Ekaterimburgo.

El gol es devastador. México se desordena, se asusta. La coherencia de media cancha en algunos momentos en el primer tiempo desapareció.

Y Suecia genera contragolpes con velocidad y verticalidad descarada. Uno de ellos, a los 62′, genera el 2-0. Marcus Berg penetra por el centro y Héctor Moreno lo barre. Pitana no duda. El cobro de Granqvist es impecable: arriba a la derecha, superando el lance de Ochoa.

Con Marco Fabián en la cancha, las condiciones de México no mejoran, por el contrario, la angustia crece, ante la formación sólida de Suecia en el fondo.

Y el tercer gol es un híbrido de la persistencia sueca y de los desatinos en el fondo, al grado que un balón sin riesgo, Edson Álvarez lo convierte en acto de suicida de autogol, para el 3-0 a los 72 minutos.

Tecatito Corona intenta inyectar una opción de ataque. Genera la mejor jugada, en un cambio de juego que recentra Guardado y que Vela, en segundo poste, desvía hacia afuera.

Para México la salvación llega de Corea del Sur. Clasifica como segundo del Grupo F. Destino: Samara.

Nota tomada de: espndeportes.com

Croacia gana con los suplentes

Croacia no cede ni con los suplentes. La selección balcánica ya estaba en octavos y selló su primera plaza con otra victoria. Tres de tres, sólo un gol en contra -de penalti- y buenas sensaciones juegue quien juegue. Con el primer puesto casi en el bolsillo, Dalic tiró de calculadora y reservó a los titulares. Apenas se permitió el lujo de mantener a Modric, al que sustituyó al poco de pasar la hora de juego. Pero fue suficiente. Aun así, venció a una Islandia más necesitada, pero a la que no le sirvió su habitual plan de empuje y juego directo.

El partido comenzó como si el punto fuera bueno para los islandeses, que se pertrecharon atrás y dejaron el balón a Croacia, que lo tocaba sin prisa y también sin verticalidad. De hecho, hasta mediada la primera parte no se rompió ese guión.Poco a poco, Islandia fue dando un paso adelante y rondando más el área rival, hasta el punto de acabar agobiando al rival. Un balón peinado por Magnusson, tras un saque de banda largo, fue el primer aviso, a los que siguieron varias ocasiones, entre ellas un remate de Finnbogason que salió rozando el palo.

Tras el descanso, Croacia tomó aire, dio un paso adelante y volvió a imponer su juego. Badelj, en el 51′, avisó con un disparo al larguero y en la jugada siguiente marcó llegando desde segunda línea tras una acción por la izquierda de Pivaric.

Las ilusiones islandesas parecían desvanecerse por completo, pero si hay algo que tenga esta selección es optimismo. Nada más encajar el gol, Ingason remató al larguero y animó a los suyos, que lograron el empate en el 74′ con un penalti transformado por Gylfi Sigurdsson, que había fallado uno ante Nigeria.

El gol dio esperanzas y avivó el empuje islandés, pero no le bastó. Tampoco tuvo fuerzas para ello. Volcados en los últimos minutos, dejaron huecos atrás y Perisic, llegando por la izquierda puso el punto y final. Pleno croata y desilusión islandesa.

Noticia tomada del diario la Marca

Argentina pasa a los octavos con las completas

Argentina estará en los octavos de final del Mundial. Ver para creer. Se clasificó tras un golazo de Marcos Rojo a cinco minutos del final, cuando la albiceleste rozaba el drama, cuando Nigeria acariciaba la clasificación como segunda de grupo, después de una segunda parte de locos en la que hubo de todo: consultas al VAR, un absurdo penalti de Mascherano, el clásico fallo de Higuaín que parecía que condenaría a su equipo… Pero esta vez el fútbol se puso del lado de Argentina, que tras una primera fase lamentable está en octavos de final. A la albiceleste, que jugó mal ante Islandia (1-1) y rematadamente mal ante Croacia (3-0), le bastó con creer en el triunfo ante Nigeria para seguir con vida en Rusia. Imposible sacar más rédito con tan poco.

Aparte de a Rojo por el gol, Argentina debe darle las gracias a Messi y a Nigeria, que fue la que le metió en el Mundial ganando a Islandia y que se mostró bastante inoperante en ataque. Buscaron el gol los africanos durante todo el partido, pero en un ejercicio ofensivo inútil que apenas le permitió crear ocasiones de gol. El penalti, una falta magistralmente lanzada por Obi Mikel y que casi entra por la escuadra, y un mano a mano fallado por Ighalo fue todo el peligro que creó el equipo africano. Probablemente, en esta ocasión fallada por Ighalo estuvo el pase, pero Armani demostró ahí que tenía que haber jugado los dos primeros partidos. Juega bien con los pies, no comete locuras y, por lo visto ante Nigeria, no le pesa la camiseta albiceleste.

El equipo de Sampaoli saltó al terreno de juego con un ánimo diferente al último partido. Empezando por Messi, que esta vez no agachó la cabeza al escuchar el himno nacional. Espoleado por una espectacular hinchada que convirtió el estadio del Zenit en una mini Bombonera, el equipo argentino salió a comerse el césped. Ahí sí que acertó Sampaoli en la previa cuando dijo que sus jugadores se dejarían el alma y que empezaba un nuevo Mundial. Así fue. Lo de jugar bien al fútbol es otra cosa, pero ante Nigeria a Argentina le importaba poco.

La clasificación parecía que la empezaba a encarrilar Leo Messi en el minuto 15, con un golazo marca de la casa. Vio Banega su desmarque en profundidad (sí, Messi se desmarcó) y luego vino lo que tantas y tantas veces ha hecho en su vida. El control de balón fue perfecto y el remate con la derecha también. Leo mandó el latigazo a la escuadra y llevó al delirio a los 30.000 aficionados que estaban en las gradas y a Maradona, que daba las gracias a Dios. Luego se quedó dormido.

El tanto le daba el pase a Argentina y le quitaba ansiedad al equipo de Sampaoli, que se dejó el alma detrás de cada pelota pero al que le falta muchísimo fútbol. Se aprovechó de que enfrente estaba Nigeria, pero en octavos estará Francia, que para esta Argentina se antoja como palabras mayores. La albiceleste mereció irse al descanso con más goles en su cuenta, lo que le hubiera ahorrado todo el suplicio de la segunda parte. Higuaín en el 26′ no acertaba a batir a Francis tras un gran pase entre líneas de Leo y el propio Messi mandaba una falta al palo en el 35′. Parecía tener Argentina el control del partido, pero llegó el descanso y…

Tras la reanudación, apareció Mascherano para meter a Nigeria en el partido y empujar a Argentina fuera del Mundial. El Jefecito se mantuvo en el once titular en el día clave y Argentina casi lo paga no caro, sino carísimo. Mascherano no ayudó en nada a su equipo y fue el culpable del empate nigeriano cometiendo un penalti absurdo en un córner. El clásico que nunca se pita, cierto. Pero penalti. Y a Cakir no le hizo falta ni ver el VAR. El agarrón existió y por eso fue imposible echarse atrás en su decisión. Probablemente, si no lo hubiera pitado de inicio, tampoco lo habría pitado tras ver el video. Pero el agarrón existió y no tiene motivos Argentina para quejarse. El culpable no es el árbitro turco y sí Mascherano. Lo marcó Moses y dejó KO a Argentina, que perdió el control del juego.

Nigeria, con el empate, no se replegó e intentó buscar el segundo. Hasta el minuto 75′ tuvo a Argentina contra las cuerdas y a punto estuvieron de sentenciar el pase. Ighalo falló un mano a mano y a los 35.000 argentinos que estaban en el estadio se les cortó la respiración cuando Cakir fue a consultar al VAR una mano de Rojo. La declaró involuntaria y dio una vida extra a Argentina, que la aprovechó. Higuaín fallaba su clásico gol cantado mandando al segundo anillo del estadio un remate franco al borde del área pequeña, pero Rojo sí acertaba con una volea a cinco minutos del final.

El partido ya estaba roto y el gol llegó cuando Argentina jugaba con Meza, Pavón, Agüero, Higuaín, Messí… Pero el tanto lo fabricaron Mercado con un centro espectacular desde la derecha y Rojo, que jugaba de central y que definió como el mejor de los delanteros. Se vino abajo el estadio de San Petersburgo y enloquecieron los jugadores argentinos, que probablemente pocas veces hayan celebrado así una clasificación para los octavos de final. Lo hicieron como si fueran campeones. Quién sabe si como dijo Sampaoli es verdad que empieza un nuevo Mundial para ellos, aunque parezca casi imposible con el fútbol que muestran en cada partido.

 

Noticia tomada del diario Marca.

Cibao FC cae ante Chivas de Guadalajara

Santiago de los Caballeros.- Las Chivas visitaron la República Dominicana para enfrentarse al Cibao, cuadro que por momentos complicó a Guadalajara y que intentó ser competitivo, sin embargo, el cuadro tapatío logró traer una ventaja de dos goles para el juego de vuelta de la Concacaf Liga de Campeones.

El cuadro local no salió goleado gracias a una gran actuación del cancerbero Pablo Domínguez que realizó varias espectaculares atajadas.

En el estadio Akron, Chivas deberá liquidar el cotejo y mantener la hegemonía de los mexicanos en el torneo continental.

EL JUEGO

Partido trabado en el que parecía que Guadalajara subestimaba a su rival, sin embargo, el cuadro caribeño no se puso límites y dio algunos sustos a los mexicanos.

A raíz de ello, los pupilos de Matías Almeyda comenzaron a buscar el resultado que no los comprometiera, pero este tardó en llegar.

La “Chofis” López generó la primera. Centro de Eduardo pasado a segundo poste. Godínez encontró con la testa el balón y provocó el lance del cancerbero que adornó la jugada, sin embargo la redonda se fue por un costado.

Tahuil quiso la jugada propia. Encontró un balón en los linderos del área y sacó una volea espectacular que ni siquiera despeinó a Rodolfo Cota, pero Cibao ya daba señales de que no sería una presa fácil.

Alan Pulido lo intentó a balón parado. Sacó un fogonazo con dirección al ángulo, al menos en el intento, pues la caprichosa se fue por encima del larguero.

Cuando Edwin Hernández se fue al frente, Chivas encontró claridad en la ofensiva. Domínguez atajó el intento del Aris, en el rebote, la pelota le quedó a Pizarro que se tiró una tijera para hacer daño, pero el meta caribeño recompuso e hizo una gran atajada.

El “Chiki” Meza se animó en un contragolpe. Centro por la banda derecha que mandó a primer poste. En el área chica César Tahuil remató, pero solamente encontró a Cota que mandó a tiro de esquina.

Más temprano que tarde caería la jugada del gol. Orbelín Pineda se animó y mandó un pase filtrado para Jesús Sánchez cuando la defensiva quiso salir en línea para provocar el fuera de lugar, por lo que el “Chapo” quedó sin marca y definió al poste del portero.

La puerta se abrió. Jair Pereira encontró en el tiro de esquina el segundo tanto, pero el silbante anuló la acción que comenzó desde el tiro de esquina.

La última le cayó a Alan Pulido. Mano a mano ante Domínguez que el delantero impactó en el pie del portero. Jugada para la anécdota.

En el complemento, el dominio fue completamente tapatío. Rodolfo Pizarro entregó en tres cuartos de cancha la redonda para Pulido, sin embargo Alan volvió a errar frente al marco. La primera del segundo tiempo fue desperdiciada.

Michael Pérez tuvo su chance con un cabezazo. Edwin Hernández mandó un fuerte centro y el “Tortas” lo remató. Domínguez evitó la caída de su marco.

Nueva oportunidad de Eduardo López. La “Chofis” apareció por derecha y sacó un tiro centro poderoso. El meta dominicano desvió y en el rebote Pizarro no pudo liquidar.

Fue hasta la recta final que Chivas amplió la ventaja. Alan Pulido mandó un trazo por izquierda, Carlos Cisneros cedió para José Juan Macías que simplemente empujó la pelota.

No hubo tiempo para más. Guadalajara regresará a México con una cómoda ventaja y buscará liquidar el duelo en el estadio Akron.

 

GOLES

Iker Casilla enciende a fanáticos del Sporting

Iker Casillas, portero del Oporto, enervó este martes a la afición del Sporting de Portugal al insinuar que contó con un arbitraje favorable ante el Tondela, al que se impuso este lunes, con un gol del uruguayo Sebastián Coates en el minuto 98.

“90′ + 4′ ( 4′ x 2 ) + 1 hora + 1 día + 1 semana + 1 mes + 1 año + 1 lustro + 1 década + 1 siglo….. y si con esto no es posible: EL COMODÍN ‘INFINITO’!”, escribió Casillas en su cuenta de Twitter, un mensaje que ha molestado a la afición del conjunto lisboeta, que venció por 1-2.

Muchos seguidores verdiblancos le han respondido en la misma red social, donde le recuerdan algunos encuentros disputados por el Oporto que también llegaron a los 98 minutos, por ejemplo, ante el Moreirense. Es una situación que también vivió el otro aspirante a la Liga portuguesa, el Benfica, que llegó a superar los 97 minutos de juego en un encuentro contra el Belenenses, y que los “leones” no han perdido oportunidad de destacar.

Casillas no ha sido el único en comentar el polémico tiempo añadido que, a juicio del Benfica, es “una de las mayores vergüenzas de todos los tiempos”. En un mensaje publicado en Twitter, el Benfica consideró que el equipo arbitral del Tondela-Sporting concedió un “histórico tiempo de compensación”, y cuestionó otras decisiones del colegiado.

El comentario de Casillas, que este fin de semana recuperó la titularidad frente al Rio Ave tras cuatro meses de ausencia en Liga, llega cuando faltan apenas dos jornadas para que el Oporto se enfrente al Sporting, uno de los duelos clásicos del fútbol portugués.