No hay 13 malo para Federer

Derrota a Mischa Zverev, verdugo de Andy Murray, en tres sets

El tenis suizo se congratula de tener ya un finalista en el cuadro individual del Open de Australia sin la necesidad de haberse disputado las semifinales. Y es que el duelo entre Roger Federer y Stan Wawrinka asegura la presencia de uno de los dos en la lucha por el título.Federer resolvió este martes la papeleta de enfrentarse a Mischa Zverev, verdugo de Andy Murray, al que derrotó por 6-1, 7-5 y 6-2. Accedía así a su semifinal número 41 de ‘Grand Slam’ y la decimotercera en las pistas del Melbourne Park. El campeón de 17 grandes realizó un partido para enmarcar con 68 por ciento de primeros saques, seis roturas de servicio y 65 golpes ganadores.

A la conclusión del partido, Federer bromeaba diciendo que sus gemelos le habían empujado a conseguir una nueva victoria en el verano australiano. “Mis hijos me dijeron que querían quedarse aquí un poco más de tiempo. Me estoy adaptando bien al juego desde el fondo de la pista. Me espera bastante de esto en el próximo partido con Wawrinka”.Sobre el duelo netamente helvético que espera el jueves en la Rod Laver Arena, Roger anadía que “estoy contento por Stan de que haya llegado hasta aquí pero no necesita llegar más lejos”.

Nadie puede con Nadal recuperado

Al actual Rafael Nadal, recuperado tanto física como tenísticamente, le da igual jugar al aire libre, bajo techo, en rápida o en la playa. A pesar de disputarse el partido de octavos del Open de Australia ante Gael Monfils con la cubierta de la Rod Laver Arena puesta, el español demostró un increíble estado de forma ante un pegador con Monfils, siempre capaz de lo mejor y de lo peor. Rafa cerró un marcador favorable de 6-3, 6-3, 4-6 y 6-4, en 2 horas y 55 minutos.Las primeras dos opciones que dispuso el galo fue con un punto de ‘break’ en el primer juego y la rotura en el sexto juego del segundo set para igualar a tres. Desde entonces, nada más hasta la tercera manga, que decantó a su favor con servicios a 224 kilómetros por hora. Allí se vio la mejor versión del francés, que llegó a dominar 2-4 en el cuarto set y a sacar para 3-5. En el octavo juego le fallaron las fuerzas y su adversario dio el paso definitivo hacia la victoria

El campeón de 14 grandes puso una marcha más desde el fondo de la pista y se dedicó a fabricar jugadas bajo la táctica y esperar a que su rival cometiera errores no forzados. No era casualidad que de sus 14 enfrentamientos previos, 12 hubiesen caído del lado del balear. Nadal empezó el primer y segundo set con dos ‘breaks’ que enloquecieron a Monfils, poco acostumbrado a ir a remolque tan rápido. Para él fueron los puntos más espectaculares, entre ellos una derecha a 174 kilómetros por hora, pero la mayoría de puntos, que es lo que cuenta, cayeron del lado del número 9 del ranking ATP antes de empezar el torneo y que hoy ya es el siete de las listas, adelantando al propio Gael y a Dominic Thiem. Se dice rápido pero Nadal, de 30 años, llega a los treinta cuartos de ‘Grand Slam’ a lo largo de su carrera y su novena comparecencia entre los ocho mejores de Australia, igualando la marca de Novak Djokovic. La antepenúltima ronda significa una barrera para él desde que conquistó su noveno Roland Garros en 2014. El miércoles tendrá delante un obstáculo de envergadura en la siguiente ronda. Será Milos Raonic, el cabeza de serie más alto que resta en competición, que eliminó este lunes a Roberto Bautista, evitando la presencia segura de un miembro de la ‘Armada’ en las semifinales. El canadiense puede presumir de haber sido el primero y hasta ahora el único verdugo de Rafa en la presente temporada. Fue en los cuartos del Open 250 de Brisbane en la primera semana del año. Australia, tres semanas después, es otra historia.

Federer ruge de nuevo y llega a cuartos

Roger Federer demuestra que su intención de volver a los puestos más altos del ranking tras su retorno a las pistas va en serio, alcanzando los cuartos de final del Open de Australia tras una muy trabajada victoria ante Kei Nishikori por 6-7, 6-4, 6-1, 4-6 y 6-3 en tres horas y 23 minutos de juego.

Federer se impuso después de remontar un 0-4 en la primera manga al tenista nipón, que debió recibir asistencia médica durante el partido. Es el triunfo número 200 del suizo sobre un ‘top ten’. El suizo, de 35 años, ha llegado a este torneo como decimoséptimo cabeza de serie, después de haber estado varios meses de baja por lesión.

Federer camina en silencio por Melbourne Park

Roger Federer es el tenista con más títulos de Grand Slam en toda la historia con un total de 17, si bien de su última conquista, Wimbledon 2012, ha llovido demasiado.

El suizo, con 35 años y afincado en el puesto 17 del ranking ATP, no puede evitar sin embargo entrar en la quiniela de favoritos cada vez que se planta en Melbourne Park. El de Basilea selló este miércoles su billete para la tercera ronda del Open de Australia tras ganar al estadounidense Noah Rubin, 200 del mundo, por un marcador de 7-5, 6-3 y 7-6(3) tras dos horas y cinco minutos de acción sobre el cemento australiano.Campeón en Australia en las ediciones de 2004, 2006, 2007 y 2010 y finalista en la edición de 2009, Federer tendrá que cruzarse ahora con el checo Tomas Berdych, que se deshizo con autoridad del estadounidense Ryan Harrison al que derrotó por un tanteo de 6-3, 7-6(6) y 6-2 tras dos horas y nueve minutos de juego. Será la 13ª vez consecutiva que Federer aparece en la tercera ronda del primer major del curso. Federer y Berdych se han visto las caras en un total de 22 ocasiones con un bagaje de 16-6 favorable al suizo, que se llevó el triunfo en el último precedentes, los cuartos de final del Open de Australia del pasado año (7-6, 6-2, 6-4).”No es un cuadro fácil. Hoy jugué con un joven, ahora me toca un veterano que es ‘Top-Ten’. Me ganó en el US Open (2012), en Wimbledon (2010) y en los Juegos Olímpicos de Atenas (2004)”, recordó Federer a pie de pista en la Rod Laver Arena. “Seguro que me querrá ganar aquí también. Me gusta mucho su juego y sé que va a ser un partido difícil”, sentenció.

El número 1, a velocidad de crucero
Andy Murray se clasificó para la tercera ronda del Open de Australia tras resolver, más cómodo de lo previsible, su duelo ante el ruso Andrey Rublev por un marcador de 6-3, 6-0 y 6-2 en la Rod Laver Arena. El actual número uno del mundo tiene una cuenta pendiente con Melbourne, donde ha perdido las cinco finales que ha disputado hasta la fecha (2010, 2011, 2013, 2015, 2016). En esta edición, su próximo escollo será el estadounidense Sam Querrey, al que ha ganado en seis de las siete ocasiones que han jugado (la última de ella, en Copa Davis, en 2014).