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Jeter pretende sacar a flote a Miami

MIAMI — Derek Jeter no tenía necesidad de meterse en la empresa de reflotar a una franquicia de béisbol que lleva 14 años seguidos sin clasificarse a los playoffs, asfixiada por las deudas y que ha quedado última en concurrencia de la Liga Nacional en 12 de las 13 últimas temporadas.

El excapitán de los Yanquis podría haberse quedado disfrutando las mieles de su retiro, pasando más tiempo con su esposa Hannah y su hijita recién nacida, Bella.

Pero Jeter tenía entre ceja y ceja la ambición de incursionar como propietario de un club de Grandes Ligas, y aquí está a cargo de los anárquicos Marlins de Miami.

Valga una aclaración, Jeter no es el dueño principal. Ese es el empresario Bruce Sherman, dueño de una fortuna que amasó tras fundar un grupo de inversiones, y que se encargó de poner la mayor tajada en el financiamiento de la compra de los Marlins a Jeffrey Loria en el otoño pasado, a un costo de 1.200 millones de dólares.

OTRO DESMANTELAMIENTO
Una vez al mando de los despachos en el estadio techado en la Pequeña Habana, Jeter emprendió un método que ha sido reiterado y muy detestado en Miami: la purga salarial.

De un gasto que hubiera alcanzado los 140 millones, si mantenían intacto el roster del año pasado, la nómina se encuentra actualmente en 82 millones.

El resultado es que se presagia un 2018 calamitoso. Su rotación de abridores es tal vez la peor de todo el béisbol y, sin el campeón jonronero Giancarlo Stanton (25 millones de salario), Marcell Ozuna (9 millones) y Christian Yelich (7 millones), no podrán anotar muchas carreras. Los tres se combinaron para un OPS de .913, el más alto en las mayores para un trío de jardineros la pasada temporada. También cedieron al segunda base Dee Gordon (10,5 millones),

No descarten otros cambios. Su receptor J.T. Realmuto pidió ser canjeado, y podrían hacer lo mismo con los infielders Starlin Castro y Martín Prado para ahorrar más.

Perder 100 juegos o más es muy probable, pero la solución para un mejor porvenir ha sido que se debe comenzar de cero. Quizás lo que busca Jeter es una quimera, el que un equipo de béisbol prospere en Miami.

LAS CRÍTICAS
Los reproches hacia Jeter arreciaron ante el rumbo tomado por los Marlins, situación inusual para alguien solo supo disfrutar de éxito como torpedero en Nueva York y que en 2020 debe ingresar al Salón de la Fama en su primer intento.

Además de los canjes, Jeter fue criticado por el despido de asesores especiales del club, como Tony Pérez y Jack McKeon, el piloto del equipo que en 2003 ganó el segundo campeonato en la historia de la franquicia. También echaron a un scout cuando estaba hospitalizado y recibía tratamiento por cáncer del colon y hasta el empleado que se ponía el disfraz de la mascota.

“Contrario a la creencia popular, estamos recibiendo una cálida bienvenida de la gente y corporaciones que se nos han acercado y nos han dicho que quiere ser parte de este proyecto. La gente entiende que se necesitaba algunos cambios aquí”, se defendió Jeter.

LOS PROSPECTOS
El traspaso de Stanton a los Yanquis más que nada fue para sacarse su enorme salario, así que llovieron más críticas al no recibir a prospectos de primer nivel. Mejor les fue con el traspaso de Ozuna a San Luis, obteniendo al lanzador Sandy Alcántara, y con Yelich a Milwaukee por los jardineros Lewis Brinson y Monte Harrison y el infielder Isan Díaz. Se trata de una importante infusión para reconstruir uno de los sistemas de ligas menores más débiles.

¿Y AHORA?
Pese a todos los cambios de personal, el manager Don Mattingly se expresó entusiasmado con las posibilidades para la próxima temporada.

“Probamente crean que estoy loco, pero estoy muy entusiasmado con lo que están pasando”, señaló Mattingly, rumbo a su tercera campaña al frente.

Mattingly ha tenido que salir a responder a los cuestionamientos de incluso los rivales de los Marlins.

Tal fue el caso de Bryce Harper, el estelar jardinero de los Nacionales de Washington, quien se manifestó “aturdido” porque dejaron ir a uno de los mejores tríos de jardineros de las mayores, con Stanton, Ozuna y Yelich.

“Preocúpate por tus asuntos y nosotros nos encargamos de los nuestros”, replicó Mattingly,

Lo cierto es que este equipo es un rompecabezas. Podrían ser como los Astros de Houston que enlazaron tres temporadas seguidas de 100 reveses entre 2011-13. Pero de repente todo el desbarajuste desembocó en un campeonato, como ocurrió en Houston el año pasado, y Jeter acabe reivindicado.

Cueto Feliz de su presencia en San Francisco.

SCOTTSDALE, Arizona — Johnny Cueto se encargó de cuidar vacas, pollos y cabras en su finca en la República Dominicana durante sus vacaciones. También decidió permanecer con los Gigantes de San Francisco en vez de rescindir su contrato y renunciar a 89 millones de dólares en ingresos garantizados para convertirse en agente libre.

El derecho dominicano de 31 años estuvo inactivo durante un mes y medio de la temporada por ampollas en los dedos y una distensión del antebrazo, y terminó la campaña con récord de 8-8 y 4.52 de efectividad en 25 salidas. Esa producción fue una merma tras la campaña de 2016, cuando tuvo marca de 18-5 con 2.79 de efectividad en el primer año de un contrato por 130 millones y seis temporadas.

“No tuve que decirles nada, sabían que me iba a quedar”, dijo Cueto al llegar a los campos de entrenamiento. “Y me quedé porque me gusta el equipo”.

San Francisco perdió 98 partidos la temporada pasada, en la que tanto Cueto como el as Madison Bumgarner estuvieron lesionados. Bumgarner se lastimó en un accidente de motocicleta, y es famoso por realizar trabajo pesado en su finca en Carolina del Norte.

“Yo no soy ese tipo de vaquero”, dijo Cueto.

La llegada del dominicano a los campos de entrenamiento del año pasado se retrasó debido a problemas de salud de su padre, pero este año llegó a tiempo el miércoles.

“Es fabuloso que Johnny quiera continuar su carrera como un Gigante”, dijo el manager Bruce Bochy. “Tomando en cuenta que es uno de los mejores abridores del béisbol, estamos contentos de que nos ayude a tener una buena temporada en 2018”.

San Francisco tiene un plantel reconfigurado con la llegada de Evan Longoria de Tampa Bay y Andrew McCutchen de Pittsburgh, dos veteranos que esperan reverdecer sus laureles.

“Estoy contento por volver con mis compañeros”, señaló Cueto. “(McCutchen) es un buen bateador y hay que respetarlo y ser cuidadoso con él. Como dirían, es un criminal con el bate”.

“Tenemos que olvidar lo que sucedió el año pasado. Estamos en 2018 y tenemos un buen equipo”, agregó. “Creo que podemos llegar a la Serie Mundial”.

Vladimir Guerrero entra al salón de la Fama

Fueron elegidos para el Salón de la Fama el dominicano Vladimir Guerrero, Chipper Jones, Jim Thome y Trevor Hoffman.

Guerrero bateó .318 en su carrera, el cuarto mejor promedio de bateo desde 1969, detrás de los también inmortales Boggs, Tony Gwynn y el panameño Rod Carew. Además, conectó 449 jonrones, empujó 1,496 carreras y terminó con OPS de por vida de .931 en una carrera de 16 temporadas en Grandes Ligas con los Expos, Angelinos, Rangers y Orioles.

Jones fue uno de los bateadores más espectaculares de su generación y es el único bateador ambidextro en la historia en ligar para .300 desde ambos lados del plato. Es apenas es el séptimo tercera base elegido por la BBWAA y el primero desde Wade Boggs en el 2005.

Thome, quien bateó 612 jonrones, es el quinto jugador elegido al Salón de la Fama en sacar más de 600 bambinazos, una lista que incluye a Hank Aaron, Babe Ruth, Willie Mays y Ken Griffey Jr.

Los 601 salvados de Hoffman sólo son superados por el panameño Marino Rivera, quien debe de ser elegido el próximo año.

Jones fue el líder en las votaciones con un 97.2% de apoyo (410 votos) de parte de la Asociación de Cronistas de Béisbol de Norteamérica (BBWAA), seguido por Guerrero 92.9%, 392 votos), Thome (89.8%, 379 votos) y Hoffman (79.9%, 337 votos).

Se necesita al menos un 75% para ser elegido.

El boricua Edgar Martínez recibió un 70.4% de apoyo en su penúltimo año en la boleta. También estuvieron por encima del 60% Mike Mussina (63.5% en su quinto año), Roger Clemens (57.3% en su sexto), Barry Bonds (56.4% en su sexto) y Curt Schilling (51.2%, sexto).

 

Hanley Ramírez entusiasmado con la temporada 2018

MASHANTUCKET, Connecticut – Un par de hombros saludables tiene al dominicano Hanley Ramírez con esperanzas renovadas de cara al 2018.

Por la manera en que Ramírez se siente ahora mismo, la mesa está servida para que el cañonero de los Medias Rojas tenga un año sólido en la caja de bateo – una temporada que podría terminar con un desfile en Boston.

“Podemos ser campeones mundiales”, exclamó Ramírez el sábado en un evento de los Medias Rojas. “Podemos ganar la Serie Mundial en 2018, esa es la meta. Sólo tenemos que mantenernos sanos y trabajar como equipo. Creo que en el papel contamos con uno de los mejores equipos en Grandes Ligas. Tenemos que hacer las cosas sobre el terreno de juego. Ustedes ven a los Astros. Ellos hacen el trabajo en el terreno. También cuentan con un par de jugadores de renombre, pero saben cómo hacer el trabajo sobre el terreno de juego. Eso es lo que nosotros tenemos que hacer – hacer el trabajo”.

Tras someterse a una cirugía en su hombro izquierdo y a un procedimiento de mantenimiento y mejora en su hombro derecho en la temporada baja, Ramírez se siente listo para emular el desempeño que tuvo con el madero en 2016 – a diferencia del año pasado, cuando bateó .242 con 23 jonrones y sólo 62 carreras empujadas.

“Sé que puedo batear”, enfatizó Ramírez. “Puedo remolcar 100 carreras y conectar 30 o más cuadrangulares si estoy en salud. Para eso estamos trabajando este invierno. No hay temporada muerta para mí, y los resultados están comenzando a darse”.

Sin duda alguna, Ramírez luce en mejor forma que el año pasado. El dominicano compara su estado físico actual con el de hace par de años, cuando tuvo un receso de temporada muy similar en cuanto a productividad se refiere y terminó despachando 30 vuelacercas y empujando 111 carreras.

“Pero este año, todo parece más rápido, me siento más rápido y más esbelto”, destacó Ramírez.

A menos de un mes de su cumpleaños número 34, Ramírez se siente rejuvenecido.

“Voy a volver a ser el Hanley de Miami y hare mucho daño en el plato”, manifestó.

Pero el paso prolífico de Ramírez en los Marlins no se ha traducido de la misma manera en Boston.

“Y pasar de la primera ronda (de playoffs), esa es la meta después de las últimas dos campañas”, indicó Ramírez. “Tenemos que ir más lejos, y tenemos el equipo para lograrlo. Esa es la clave. Primero tenemos que llegar a los playoffs, y luego avanzar a la siguiente ronda. Eso es lo que no hemos podido lograr, cruzar esa línea, y esa es nuestra principal meta esta temporada”.

Los Medias Rojas podrían mejorar aún más su lineup si logran contratar al cañonero agente libre J.D. Martínez. Pero, ¿impactaría dicha contratación en el tiempo de juego de Ramírez, dado que los jardines están repletos y Boston volvió a firmar a Mitch Moreland para jugar la primera base?

“No, sólo tienes que batear. Si bateas, vas a jugar. Eso es todo lo que tienes que hacer”, aseveró Ramírez.

En cuanto al futuro de Ramírez con los Medias Rojas, su opción condicionada para el 2019 se ejercería si el quisqueyano obtiene 497 visitas al plato en 2018.

“Sólo quiero ganar”, reiteró Ramírez. “Si ganamos, eso llegará por sí solo. No estoy pensando en esos 500 turnos al bate. Definitivamente deseo permanecer en Boston. Este es el equipo que me firmó cuando tenía 16 años de edad. Lo primero que tenemos que hacer es ganar y ya veremos qué sucede después”.

Ortiz y Martínez seguiran trabajando con los Red Sox

MASHANTUCKET, Conn. – Dos leyendas de los Medias Rojas están ansiosos por aportar al éxito del equipo en el 2018.

David Ortiz ya no va a dar batazos oportunos. Pedro Martínez no volverá a tirar cambios devastadores. Pero en el evento invernal que organizan anualmente los Patirrojos para compartir con su fanaticada, ambos dominicanos dijeron estar dispuestos a compartir sus perspectivas, conocimientos, experiencia, carisma y el respeto que infunden cuando entran a un clubhouse o a un terreno de práctica.

En el 2017, su primer año como jugador retirado, Ortiz optó por mantenerse fuera de vista, pero ahora está listo para emprender el rol multifacético que los Medias Rojas anunciaron en septiembre.

Martínez, quien fue contratado como asistente especial por los Medias Rojas en el 2013, ha sido un ejemplo para Ortiz con respecto a las formas en que puede apoyar a la organización que tanto quiere después de retirarse como jugador.

“Siempre voy a ser franco, como este tipo”, dijo Ortiz acerca de Martínez. “Trato de hacer las cosas como Pedro. Hay muchos muchachitos en este equipo. Jugué con ellos y tienen una buena relación, pero se trata de trabajar en equipo. La experiencia que tenemos, de alguna manera la podemos compartir con todos ellos. Pero al final de día, se trata de lo que quieras ganar de una experiencia y lo bueno que quieras llegar a ser.

“Voy a estar por ahí, como mi compradre, compartiendo experiencias y tratando de que este club sea mejor”.

En algún momento de los entrenamientos, se espera que Ortiz se vuelva a poner el uniforme con el número 34. ¿Se le hará raro ponérselo por primera vez desde que se retiró como jugador?

“Creo que eso va a ser lo bueno. Siempre me encantaba ver a [Martínez] venir bien arreglado, para entrenar un poco, sudar un poco y ayudar a los muchachos”, dijo Ortiz. “Los muchachos siempre tienen preguntas y nosotros siempre vamos a tener respuestas. Es cuestión de compartir la experiencia, porque de eso se trata el juego”.

Aunque Martínez ha estado a gusto con su rol ambulante en los últimos años, en el cual ha trabajado con lanzadores en distintos niveles de la organización, el Salón de la Fama presiente que estará más involucrado con el equipo grande en el 2018. En particular, Martínez estará presente para ayudar al nuevo coach de pitcheo del club, Dana LeVangie, quien era el cátcher del bullpen de los Medias Rojas cuando el quisqueyano lanzaba por el equipo.

“Soy muy flexible y siempre he invertido mi tiempo con los Medias Rojas dependiendo de lo que necesiten”, dijo Martínez. “Será lo mismo, con la excepción de que probablemente estaré más ocupado dado que tenemos un nuevo manager y un nuevo coach de pitcheo.

“Nunca pensé que sería parte de eso, pero lo tengo que hacer porque Dana no solamente es un coach de pitcheo sin experiencia, sino que también es mi amigo y no quiero que tenga problemas. Si tengo que sacrificar un poco más de mi tiempo para asegurarme de que le vaya bien y que todo le esté saliendo como debe y que los muchachos confíen en él, lo voy a hacer. Siempre le he sido fiel a los Medias Rojas”.

Aunque ya no aporten a las victorias de manera directa como lo hacían cuando eran jugadores, Ortiz y Martínez están dispuestos a hacer lo que puedan para ser una presencia positiva.

“Ya veremos cómo se dan las cosas”, dijo Ortiz. “Hay un coach de instructores que son los responsables de lidiar con los jugadores. Hay límites en lo que podemos hacer, pero estamos aquí para ganar, ¿me entienden? Todos sabemos que este señor y yo vivimos para esta organización que haremos lo necesario para ayudarlos a ganar juegos. Definitivamente en algún momento se van a definir nuestros papeles y por ahí seguimos”.

Yadier y Contreras se tiran en redes

La rivalidad entre los Cardenales de San Luis y los Cachorros de Chicago en la División Central de la Liga Nacional tiene un nuevo ingrediente por el intercambio en las redes sociales entre los receptores titulares de ambos equipos.

El venezolano Willson Contreras, prometedor receptor de los Cachorros, publicó en Instagram una foto suya con una atrevida leyenda: “Sé que voy a ser mejor que Yadi (Yadier Molina) y Buster (Posey)”.

La respuesta del puertorriqueño Molina, enmascarado de los Cardenales, fue implacable.

“Respeten los rangos NOVATOS!! aqui con los q si han probao que son los duros!!”, escribió el Yadi junto a una fotografía en la que aparece junto a Posey, de los San Francisco Giants, y el también venezolano Salvador Perez, de los Kansas City Royals, tomada durante el Juego de las Estrellas del 2015 en Cincinnati.

Cada mensaje, tanto el de Contreras, como el de Molina, generaron decenas de mensajes de apoyo o críticas a ambas posiciones.

El venezolano está aún lejos de alcanzar la maestría de Molina o Posey, hombres con una carrera tan sólida que podría terminar en Cooperstown.

Pero no está nada mal que el muchacho quiera mirarse en el espejo de estos jugadores e incluso quiera superar sus hazañas en el terreno.

El querer ser mejor que los mejores es un reconocimiento tácito a la grandeza de Molina o Posey, aunque el mensaje traiga una dosis de arrogancia que molestó al boricua.

“Yo sé que voy a ser mejor que…”

No, eso nadie lo sabe. Está bien querer, trazarse metas, trabajar duro, pero afirmar semejante cosa con tanta seguridad puede resultar peligroso.

Del dicho al hecho hay un largo trecho.

“Los Marlins acaban de firmar a un futuro miembro del Salón de la Fama”. Esa fue la frase de un arrogante Josh Beckett cuando fue escogido por los peces en la primera ronda del draft amateur de 1999.

Beckett, segunda selección de todo el draft, detrás de Josh Hamilton (Devil Rays de Tampa Bay), sucumbió bajo el peso de sus palabras.

Si bien tuvo una carrera más que digna, con récord de 138-106 y efectividad de 3.88 y dos títulos de Series Mundiales, se quedó cortísimo en los números que le garantizarían colgar una placa en el Templo de los Inmortales de Cooperstown.

Será divertido ver cuando Contreras y Molina se vean las caras en el primer juego entre Cachorros y Cardenales, el 16 de abril en Wrigley Field, donde las cámaras seguirán cada movimiento de ambos.

Por lo pronto, esta escaramuza en las redes sociales no deja de ser entretenida y ayuda a calentar un poco las bajas temperaturas de estos días.

¿Los cerradores en el salón de la fama?

Aunque he pasado incontables horas estudiando el Salón de la Fama -los jugadores que están allí, las tendencias, las grandes elecciones, las elecciones raras, las razones de ciertos votos- todavía no tengo idea de qué hacer con los relevistas. Ni la menor idea.

Pero por razones que no están enteramente claras, los relevistas han sido adorados por escritores y analistas desde los años 70.

Los cerradores, específicamente, han recibido mucho mejor trato que los bateadores designados (cero miembros del Salón de Fama, cero Jugadores Más Valiosos) por parte de la Asociación de Escritores de Béisbol de Norteamérica (BBWAA), aunque su cargo es todavía más especializado que el del designado. Los cerradores tienen entre la mitad y un cuarto de los innings que tiran los abridores. Y sin embargo, los relevistas han ganado nueve premios Cy Young desde 1969, además de tres JMV.

Además, cuatro relevistas desde 1969 han sido exaltados al Salón de la Fama. Si buscan a los lanzadores en Cooperstown con menos innings lanzados, encontrarán a tres de ellos:

1. Bruce Sutter: 1,042
2. Rollie Fingers: 1,701
3. Rich “El Ganso” Gossage: 1,809

El cuarto, Dennis Eckersley, fue un abridor bueno, pero no grandioso, que en el camino acumuló 2,500 innings iniciando juegos. Pero fue su trabajo como relevista lo que lo llevó a Cooperstown, a pesar de que tiró menos de 800 entradas como taponero.

Todo hace que uno se pregunte cómo grandes cerradores como Trevor Hoffman y Billy Wagner pueden armar un argumento viable para el Salón de la Fama.

Consideren a dos lanzadores en la boleta de este año.

Uno es Hoffman. Lanzó 1,089.1 capítulos en su carrera, dejando EFE+ de 141 y una proporción de 3.7 ponches por cada boleto. Encabezó su liga en salvados dos veces y terminó segundo en la votación del Cy Young un año.

El otro lanzador sumó 2,025.2 entradas -casi el doble de Hoffman- con 131 de EFE+ y una proporcicón de 3.5 ponches por boleto. Lideró su liga en efectividad tres veces, en juegos iniciados dos veces, en innings lanzados dos veces, tres en ponches, tres en EFE+, cuatro en WHIP y tres veces en menor cantidad de hits recibidos por cada nueve innings. Ganó dos veces el Cy Young. Y se retiró con casi el doble de victorias sobre un jugador reemplazo (WAR) que Hoffman.

Hoffman será electo este año, me parece.

El venezolano Johan Santana, el otro lanzador, probablemente salga de la boleta al no recibir el 5% necesario.

Díganme si para ustedes eso tiene sentido.

Por eso es que evaluar a los relevistas es tan difícil. Todo el mundo sabe que un cerrador es una pieza muy importante para un equipo ganador. Todo el mundo sabe que los managers y los relevistas los valoran muchísimo. Esta temporada muerta los Rockies acordaron pagarle US$17 millones al año a Wade Davis. Pero ninguno de estos súper cerradores de los que estamos hablando hoy – Hoffman y Wagner- llegó a lanzar 100 innings en una temporada. Ninguno tuvo un WAR (versión Fangraphs) mayor de 4.5.

Kevin Brown, David Cone, Dave Stieb y Rick Reuschel tuvieron cada uno siete temporadas con WAR de 4.5 o más, y ninguno de ellos pasó del primer año en la votación al Salón de la Fama.

Entonces, ¿cuáles son los argumentos a favor de los relevistas? Bueno, lo que se esgrime es que los relevistas son unos pitchers especiales y que el WAR no captura bien su valor. Sí, lanzan menos innings, pero casi todos son en situaciones críticas.

Es por eso que tanto Hoffman como Wagner están muy bien ubicados en la lista de todos los tiempos de una estadística llamada Win Probability Added (Probabilidad de Victoria Añadida, o WPA). Para explicarlo brevemente, el WPA añade o sustrae el aporte individual de un jugador a las probabilidades de que su equipo gane el juego. En otras palabras, si un cerrador sale de una situación de bases llenas sin outs en el noveno inning de un juego cerrado, aumentó mucho las probabilidades de ganar de su equipo, lo que aumentará su WPA. Y debido a que los equipos que llegan a los últimos episodios con la ventaja tienen probabilidades muy altas de ganar, los cerradores pierden un buen tajo de WPA si desperdician el salvado.

Para darles una idea de cuán importantes son esos innings de los cerradores, Hoffman sumó 34 victorias de acuerdo con WPA, 21ero de todos los tiempos. Está ubicado entre Nolan Ryan y Robin Roberts, que lanzaron miles de innings más. El WPA de Wagner es 29, que lo coloca en el sitio 34, por delante de miembros del Salón de la Fama como Steve Carlton.

Por cierto, yo considero que Hoffman y Wagner fueron muy parecidos, y que incluso Wagner fue más dominante. Tuvo 2.31 de efectividad, comparada con 2.87 de Hoffman. Hay muchas otras estadísticas en las que Wagner está mucho mejor ubicado que Hoffman, pero mi número favorito de Wagner es 0.998. Ese fue su WHIP de por vida. Es el mejor WHIP para cualquier lanzador desde la época de la bola muerta.

Pero Hoffman se ha convertido en el favorito de la BBWAA, particularmente debido a sus salvados. Hoffman es sólo uno de dos pitchers -el incomparable panameño Mariano Rivero es el otro- en salvar 600 juegos. Wagner salvó 422 duelos. Hoffman tuvo nueve temporadas con 40 o más. Wagner sólo lo hizo dos veces.

Pero incluso tomando en cuenta eso, sus carreras fueron muy similares. Ambos fueron siete veces al Juego de Estrellas. Ambos fueron excelentes cerradores desde mediaos de los 90 hasta el 2010. Finalizaron casi con el mismo valor. Es extraño que Hoffman probablemente vaya a ser electo al Salón de la Fama, quizás este año, mientras que Wagner apenas tenga el 10% de apoyo y esté perdiendo soporte. Pero hay mucha gente que les da un montón de valor a los salvados.

Mencioné más arriba que Rivera es incomparable. Pienso que es importante decirlo porque hay fanáticos de Hoffman que argumentan que fue el Mariano de la Liga Nacional. Cada año me escribe muchísima gente a decir que fue mejor que Mariano. Miren, yo valoro muchísimo lo hecho por Trevor Hoffman. No pude incluirlo este año porque no tenía más espacio en mi boleta, pero me alegraré mucho cuando sea electo.

Pero no es Mariano Rivera. Nadie lo es. Hay una razón para que el WAR de Rivera (56.6) sea más que el doble del de Hoffman. La efectividad de Rivera (2.21) y su histórica EFE+ (205, un récord), además de su WHIP de 1.000, se comparan mucho más con Wagner que con Hoffman.

La gran diferencia entre Rivera y el resto, incluyendo a Hoffman, es su dominio en postemporada. Mariano lanzó 141 innings en los playoffs, tuvo 0.70 de efectividad, salvó 42 juegos y tuvo un WHIP absurdo de 0.759. Ese tipo de dominio es único.

La experiencia de Hoffman en postemporada fue extremadamente limitada, y no le fue bien en la única Serie Mundial en la que lanzó.

Ahora bien, hay que preguntarse lo siguiente: ¿Es necesario que un relevista sea tan fantástico como Rivera para ser considerado un Salón de la Fama? La respuesta es no, claramente. Eso es bueno, porque de lo contrario no habría ni un cerrador en el Salón de la Fama… Hasta el año que viene.

Ozuna contento en San Luis

SAN LUIS — Para el jardinero dominicano Marcell Ozuna, el domingo fue un día de primeras impresiones. En su primera participación en el festival de los Cardenales, Ozuna pudo compartir con los fanáticos de San Luis. Por su parte, los aficionados fueron recibidos con la brillante sonrisa del guardabosque.

¿Qué concluyó Ozuna del evento?

“Le doy gracias a Dios por traerme aquí”, expresó Ozuna después de una sesión de autógrafos. “Para mí lo más importante es ser feliz, divertirme, disfrutar de los fanáticos y que ellos disfruten de mí. Eso me hace sentir bien”.

La reacción no fue diferente a la de hace un mes cuando Ozuna se enteró que fue adquirido por los Cardenales en un cambio con los Marlins por cinco jugadores. En aquel momento, también hubo tranquilidad.

“Lo primero que escuché fue que me enviarían a los Atléticos”, manifestó Ozuna. “Le pedí a Dios que me dejara donde estaba. Luego me enteré que me enviaron a los Cardenales y dije ‘muy bien, gracias'”

Machado se queda en Baltimore para este 2018

El antesalista Manny Machado y los Orioles de Baltimore han acordado un contrato de un año y US$16 millones para el 2018, una fuente le informó a Mark Feinsand de MLB.com.

Machado se perfila como uno de los agentes libres más cotizados después de la temporada del 2018.

El tercera base de 25 años de edad devengó US$11.5 millones en el 2017.

Machado ha sido convocado al Juego de Estrellas tres veces en sus seis temporadas como ligamayorista, en las que ha ganado dos Guantes de Oro. En el 2017, bateó .259 con 33 jonrones y 95 remolcadas por los Orioles.

Este artículo no estuvo sujeto a la aprobación de Major League Baseball ni sus equipos.

Cómo luciera un equipo con los Agentes Libres

Los entrenamientos primaverales abrirán dentro de aproximadamente cuatro semanas, y sin embargo más de 120 agentes libres siguen sin firmar. Los 30 equipos de Grandes Ligas los sumarán a sus filas en algún momento. Pero, ¿qué pasaría si dichos jugadores se juntaran para armar una novena de expansión?

¿Sería un equipo competitivo? Vamos a darle un vistazo, formando el club exclusivamente con peloteros disponibles en la agencia libre.

NOTA: Está incluido Jay Bruce, quien tendría un acuerdo aún no confirmado para renovar con los Mets.

Lineup abridor C: Jonathan Lucroy 
Lucroy retrocedió ofensivamente en el 2017, aunque su OPS de .865 durante su pasantía de 46 juegos en Colorado hace pensar que el jugador de 31 años todavía tiene algo en el tanque. En un mercado no muy profundo para receptores, es lo mejor que hay.

1B: Eric Hosmer 
Ha sido convocado al Juego de Estrellas, tiene un anillo de Serie Mundial, cuatro Guantes de Oro y una fama de líder en el clubhouse.

2B: Neil Walker 
Walker ha sido un bateador por encima del promedio en su posición, pero perdió un promedio de 50 juegos en cada una de las últimas dos temporadas, lo que hace dudar de su durabilidad.

SS: Eduardo Núñez
El dominicano es la clase de jugador que les encanta a los equipos en estos días, alguien capaz de jugar en segunda, short, tercera e incluso en los jardines. Lo ubicamos en el campo corto porque es la posición que más ha jugado y es la mejor opción en el mercado.

3B: Mike Moustakas 
Moustakas, dos veces convocado al Juego de Estrellas, viene de dar 38 jonrones, pero se ha visto afectado por los rumores de cambio de otros antesalistas como Manny MachadoJosh Donaldson y Evan Longoria.

LF: Carlos González
Hablando de pactos por una temporada, a CarGo le convendría algo así para restablecer su fama como jugador productivo. Tuvo una terrible primera mitad en el 2017, pero en los últimos 62 juegos tuvo .921 de OPS.

CF: Lorenzo Cain 
Cain puso buenos números en su temporada de agente libre (.300/.363/.440), y aunque cumplirá 32 años en abril, es el mejor jardinero central disponible.

RF: Jay Bruce
Bruce atormenta a los derechos (.883 de OPS en 2017), y su producción contra zurdos (.718 de OPS) sigue siendo respetable. Además, ha sido uno de los bateadores de poder más consistentes durante la última década, promediando 28 jonrones con .790 de OPS por temporada desde que llegó a las Grandes Ligas en el 2008. Todo luce indicar que seguirá en los Mets con un contrato de tres años.

BD: J.D. Martínez
Martínez es técnicamente un jardinero derecho, pero lo estamos colocando como designado porque ahí es donde jugaría en Boston. Los Medias Rojas siguen siendo la opción más lógico para el cañonero de 30 años, quien dio 45 jonrones el año pasado.

Banca

1B: Logan Morrison
3B: Todd Frazier
Utility: Howie Kendrick
OF: Jon Jay
C: Alex Avila

Morrison, quien dio 38 jonrones en el 2017, aportaría poder desde la banca, al igual que Frazier, quien además es una tremenda pieza para el clubhouse. Kendrick puede jugar varias posiciones, mientras que Jay brinda una sólida defensa en los tres jardines. Ávila, por su parte, tiene buen bate y es un receptor defensivo por encima del promedio.

Rotación LD Yu Darvish 
Su mala actuación en la Serie Mundial podría asustar a potenciales compradores, pero no lo suficiente como para evitar que sea uno de los brazos más buscados en el mercado. Al menos cinco equipos están detrás de él y el derecho debe de conseguir el pacto más lucrativo entre los lanzadores.

LD Jake Arrieta 
Arrieta no estará muy por detrás de Darvish, pues tiene algunos pergaminos -como un Cy Young de la Liga Nacional y mucho éxito en postemporada- que el japonés no posee.

LD Lance Lynn 
Ha promediado 14 victorias y 3.39 de efectividad por año en sus cinco temporadas completas con los Cardenales. Muchos equipos han mostrado interés en Lynn, quien podría esperar a que firmen Arrieta y Darvish antes de tomar una decisión.

LD Alex Cobb 
Al igual que Lynn, Cobb está un escalón por detrás de Darvish y Arrieta, pero el derecho es una pieza atractiva para aquellos equipos que quieran mejorar su rotación sin tener que gastar más de US$100 millones. Cobb demostró estar sano tras someterse a una operación Tommy John en el 2015, lanzando 179.1 innings el año pasado con 3.66 de efectividad.

LD Jaime García
El mexicano sigue siendo una buena carta para la parte trasera de una rotación, alguien capaz de sumar innings y mantener a su equipo en juego. El pitcher de 31 años todavía es capaz de inducir rodados con regularidad.

Bullpen

Cerrador: Greg Holland
Preparador: Addison Reed
LZ Tony Watson
LD Matt Albers
LZ Brian Duensing
LZ Fernando Abad

Con Wade Davis en Colorado, Holland -ex cerrador de los Rockies- es el mejor taponero disponible en el mercado de agentes libres. Reed ha demostrado ser capaz de cerrar, y por eso es tan valioso para el séptimo y el octavo innings. Watson sería el especialista contra zurdos, mientras que Duensing y el dominicano Abad balancean el bullpen. Albers, quien tuvo 1.62 de efectividad con los Nacionales el año pasado, es otra pieza bien versátil.

En resumen

¿Cuánto terminaría constando un equipo así? Bueno, ahí es donde se complica el asunto. Tratar de armar un conjunto con puros agentes libres costaría cerca de US$300 millones para esta temporada. ¿Es realista pensar que algo así pase alguna vez? No, claro que no. Pero sin dudas, es divertido.